martes, 28 de septiembre de 2010

Ganar en Kazan, cuestión de orgullo

Sería un duelo más, pero el duelo de Kazan es algo más que un partido para el Barça. Ganar a los rusos es casi una cuestión de orgullo por muchas razones, pero, principalmente, para sacarnos la espinita de los resultados de la temporada pasada ante el Rubin.

El partido de Kazan es, en primer lugar, una nueva oportunidad de demostrar la valía del grupo aún en ausencia de Leo Messi. Demostrado en la Liga que se puede dar un buen nivel sin el mejor jugador del mundo (no ante el Sporting, pero la exhibición de San Mamés habla por sí sola), vencer en Rusia sin Leo sería demostrar nuevamente que se puede dar la talla a nivel europeo (aunque no al más alto nivel, todo sea dicho). Pese a que Messi es importante, casi impresindible, el Barça está capacitado para ganar en el 90% de escenarios, sufriendo mucho más, pero sin su estrella. Y, aunque nuestro grupo sea para algunos de 'Europa Liga' (ser cabeza de serie tiene estar ventajas), ganar en Europa a domicilio nunca es sencillo.

Pero, por otro lado, y casi siendo la razón más importante, hay que intentar traer los tres puntos de Rusia para acallar algunas de las pocas voces sensatas que quedan críticas hacia el Barça. Los rusos, de los que hace un año casi nos reíamos, nos ganaron en el Camp Nou y no hicieron lo propio en Rusia porque bajo palos había un señor llamado Víctor y apellidado Valdés. El Rubin Kazan generó una de las pocas manchas que hay en el expediente del barça desde que Guardiola está en el banquillo y, por eso, ganar es una cuestión de orgullo.

Eso sí, tampoco hay que permitir que se convierta en una obsesión. Lo más importante es clasificarse como líder de grupo y seguir progresando en el juego, más que ganar por cualquier medio. Pero, personalmente, tengo la sensación de que ganar en Kazan, tal y como sucedió con la victoria en el Vicente Calderón, supondría un golpe de moral muy positivo para el grupo... y volver a pinchar podría generar algunas dudas.

El Rubin Kazan dio el golpe el pasado otoño en el Camp Nou.

lunes, 20 de septiembre de 2010

En honor a Messi

La salvaje entrada de Ujfalusi sobre Messi cuando el partido del Vicente Calderón languidecía nos ofrece una clara oportunidad de dar un golpe sobre la mesa. La ausencia del astro argentino en, al menos, los tres próximos partidos, hará que el Barça se enfrente al reto de seguir mostrando su gran nivel sin la estrella del equipo. Algo de lo que no tengo ninguna duda que pasará.

En primer lugar, es necesario valorar la acción que ha llevado a Leo a ser baja durante unos diez o quince días. Personalmente, no creo que el checo quisiera hacerle daño a Messi. Es más, estoy convencido de ello. No me creo que Ujfalusi quisiera quitarse de en medio a Leo porque, en tal caso, no hubiera esperado al tiempo de descuento. Mi opinión al respecto es que, cuando ves que el partido se te escapa y te cruzas con el principal 'culpable' de que te hayas pasado 90 minutos corriendo detrás del balón, la cabeza de un deportista (les pasa a todos en alguna ocasión) sufre un cortocircuito que lleva al jugador a protagonizar una acción que, en plenas facultades de conciencia, jamás realizaría. La desgracia para Messi es que es tan bueno, que desquicia a los oponentes. Y la suerte para él es que las consecuencias de la entrada no son graves.

Volviendo al equipo, la exhibición de la tarde de ayer sirvió, al menos de momento, para acallar las críticas surgidas tras la derrota ante el Hércules y para despejar las dudas que pudieran surgir. Se ganará algo o no, se tendrán más o menos tropiezos, pero este equipo sigue siendo la referencia a nivel de clubes del buen fútbol y sigue siendo enormemente competitivo.

La lesión, aunque parezca increible, alegró a muchos ayer. Eran cientos los mensajes en los foros de los emdios capitalinos aludiendo al "a ver qué hace ahora el Barça" o al "que se joda". Son legión los que defienden aquello de que el Barça, sin Messi, no es nadie (qué pronto se nos ha olvidado el Mundial) y los que están convencidos de que la ausencia de Leo desembocará en una crisis de juego y resultados. Pues bien, no me cabe la menor duda de que el Barça va a ganar todos los partidos que se va a perder Leo.

Es indudable que sin Messi, al Barça no le será fácil imponerse a sus rivales. Pero, aunque algunos vean esto como una muestra de debilidad, no es así; es totalmente lógico y normal que se note la falta del mejor jugador del mundo. Y, por supuesto, el Barça no tiene que pedir perdón por tenerlo en sus filas, porque si hay que me revienta es la frase "¿y qué sería el Barça sin Messi, Xavi e Iniesta?". Pues no lo sé, pero es que, guste o no, el Barça tiene a Messi, Xavi e Iniesta. Y no precisamente por haberlos reclutado a golpe de talonario. El Barça de hoy en día es Messi, Xavi e Iniesta; y también Guardiola, Piqué, Puyol, Valdés, Busquets, Pedro... Es una idea de juego labrada a base de esfuerzo, trabajo de cantera y defensa incondicional de un estilo que maravilla cuando se disfruta (Mundial) y 'aburre' cuando se sufre (Liga, Champions, Copa del Rey...)

¿Qué pierde el Barça sin Messi? Pierde gol, pierde creatividad, pierde magia, pierde precisión, pierde capacidad de intimidación. Leo es fundamental porque es un gran goleador que se encarga en los últimos tiempos de marcar el gol más difícil, el primero; es un sensacional complemento para los centrocampistas a la hora de elaborar el fútbol colectivo; es un trabajador incansable (verle ayer persiguiendo a Reyes para arrebatarle el balón no hace sino emocionar), un grande con espíritu de amateur, con unas granas locas de jugar a la pelota con sus amigos.

Sin lugar a dudas, con Messi ausente al Barça le costará mucho más ganar sus partidos. Tendrá que volver a un esquema de juego más clásico (recurrir a un delantero centro más estático) y sufrirá por la pérdida de la punta más visible de un proyecto maravilloso. Pero, a pesar de ello, el Barça tiene grandes recursos. Tiene mucho gol (Villa, Bojan, Pedro), mucha creatividad (Iniesta, Xavi), mucha maga (Iniesta), precisión (Pedro, Piqué), y una enorme capacidad de intimidación (Villa, Xavi, Alves).

La esperemos que corta ausencia de Messi de los terrenos de juego va a servir para demostrar que, aunque menos fuerte, el Barça sigue siendo el mejor sin Leo. Una ocasión de oro para acallar ciertas gilipolleces que rondan el entorno. Y para demostrar que la competitividad del grupo está por encima de las individualidades y los nombres.

Messi supera una entrada de Godín (Reuters/elmundo.es)

martes, 24 de agosto de 2010

Raiola, transferible

Aunque al Barça está a punto de llegar un grandísimo jugador de fama mundial, como es Mascherano, el futbolista que está acaparando más portadas y tertulias culés es Zlatan Ibrahimovic. El sueco, no lo olvidemos, es uno de los grandes cracks mundiales y, por tanto, que tenga colgando un enorme cartel de 'Se traspasa' llama sobre manera la curiosidad.

Mucho se ha hablado de los motivos por los que es transferible, de lo que podría ofrecer al equipo en caso de quedarse e incluso del presunto enfrentamiento Rosell-Guardiola por su 'no salida'. El sábado, las especulaciones se multiplicaron al decidir Pep no darle ni un solo minuto en la vuelta de la Supercopa y en estos momentos, más allá de si Ibra debe irse o no, la pregunta es, ¿qué ha hecho que en solo doce meses Zlatan pase de héroe a villano?

Los inicios de Ibrahimovic con la camiseta azulgrana fueron, sencillamente, espectaculares. Había generado gran expectación su llegada entre los culés (dijo Pep "hay que cambiar cosas para seguir ganando" y nadie le puede negar que la llegada del sueco reactivó 100% la ilusión de la grada) y su números hasta diciembre hicieron que nadie tuviera dudas: el Barça había ganado con el cambio por Eto'o.

Poco a poco, y en gran medida por varias lesiones que le cortaron el ritmo, Ibrahimovic fue perdiendo fuelle e importancia en el equipo. Se dio la circunstancia, además, de que con él fuera Messi fue reubicado como falso '9' y multiplicó su aportación goleadora, lo que no le ha ayudado. Guardiola siguió mostrándole confianza, pero tras la eliminación ante el Inter la paciencia se acabó y Bojan desplazó al sueco al banquillo.

Pocos días después del final de la temporada llegó David Villa al Camp Nou, la que era primera opción un año antes para la punta de ataque. Vamos, que a Ibra todo se le volvía en contra: el equipo jugaba mejor sin él, la gran estrella lucía más, Bojan aprovechaba su oportunidad y el club fichaba un nuevo delantero 'top' que le cerraba las puertas de la titularidad.

¿Qué más se esconde tras esta decisión de buscarle una salida? Nadie duda de que la marcha de Eto'o estuvo condicionada no por las condiciones deportivas del camerunés, sino por su carácter 'peligroso' para la salud grupal. Un carácter que también se cree que tiene Zlatan pero que hasta la fecha no ha mostrado. Incluso en sus muchos partidos en el banquillo, Ibrahimovic ha mostrado un comportamiento ejemplar en el césped y en la sala de prensa; y en esta pretemporada ha trabajado duro para ganarse un puesto. Su partido en Sevilla fue, a mi modo de ver, sensacional, y si en estos momentos la cuenta de títulos de Guardiola está en ocho, es en gran medida por su actuación en el Sánchez Pizjuán.

Repito, ¿qué puede fallar? Es cierto que un jugador con una ficha de 12 millones es demasiado lujo para el banquillo, pero no es menos cierto que, hasta el día de hoy, no ha dado problemas y ofrece alternativas interesantísimas para el equipo. Solo se me ocurre una posibilidad: Guardiola se ve capacitado para controlar al jugador, pero al igual que sucedió con Touré Yaya, no puede con el representante.

Tanto Dimitri Seluk como Mino Raiola, intentando defender los intereses de sus representados, han cavado la tumba de los jugadores en el Barça. No es de recibo que tanto uno como otro pongan la voz en el cielo si su jugador se queda en el banquillo. La última bravuconada del mánager del sueco ("antes se va Pep que Ibra") está totalmente fuera de lugar y es inadmisible. Más que nada porque, por lo general, los jugadores utilizan a los representantes para expresar sus quejas. Así que una vez quitado de en medio Seluk, Raiola es el próximo en la lista de prescindibles.

Guardiola da instrucciones a Ibrahimovic durante un partido (Foto: resultadosfutbol.com)

domingo, 22 de agosto de 2010

Lo más normal

El Barça afrontaba en la tarde-noche de ayer la vuelta de la Supercopa de España. Un partido por lo general incómodo, un torneo de importancia relativa, en el que, sin embargo, el equipo de Pep Guardiola tenía la obligación de al menos dar una buena imagen para acallar las críticas que ya habían surgido por la derrota de Sevilla.

Unas críticas, por otro lado, completamente injustas. Se habló de que Pep Guardiola había tirado la Supercopa (¿no se dio nadie cuenta de que quedaba otro partido?), de que debían jugar los campeones del mundo, de que el equipo no ofrecía garantías... Críticas injustas, digo, porque el Sevilla no mereció el triunfo ni el Barça un castigo tan severo.

Aquel día el Barça fue netamente superior en la primera mitad y mereció mayor ventaja. El tanto de Ibrahimovic fue poco premio para un equipo plagado de suplentes y canteranos que, si perdió, fue porque cuando el fondo físico comenzó a menguar, se hizo patente la falta de experiencia. Los Oriol Romeu, Jonathan y Thiago demostraron cualidades con el esférico, ser capaces de mantener el estilo, pero les faltó 'sabiduría' para dormir el encuentro cuando se puso en contra. Una experiencia, por otro lado, que anoche sí demostraron los Xavi, Busquets y Piqué cuando el Sevilla apretaba merced a su mejor preparación física.

Como decía, el Barça necesitaba anoche mandar un mensaje claro; sigue siendo el mejor, tiene hambre de títulos y puede ganar o no, pero no va a ser una comparsa ni le va asuperar ningún equipo por muchos fichajes que realice. El 3-1 de Sevilla era, para algunos, muestra de la nula capacidad del banquillo, de la falta de ambición.

¿Qué podía pasar en tales circunstancias? Pues sucedió lo más normal. El Barça, aún sin algunos jugadores clave (Iniesta, Villa, Puyol) saltó al Camp Nou a comerse a su rival, a demostrar que sigue teniendo hambre y a sumar un nuevo título, aunque secundario. Siempre es mejor ganar la Supercopa que perderla, porque caer puede generar dudas. Un repasito como el de anoche y el saber estar en los momentos complicados (el Sevilla está en mejor forma porque tiene la previa de Champions como gran objetivo), da confianza y sirve para mandar un aviso.

Esto, sumado a la presencia del mejor futbolista del planeta, Leo Messi, aunque aún lejos de su mejor nivel, hacen del Barça un equipo de ensueño, reconocible pero difícilmente abordable-

Y pasó, también, lo más normal cuando enfrente tienes un equipo 'amarrategui' con un técnico nefasto. Antonio Álvarez recogió la gran herencia de Manolo Jiménez y trató de tacharla de 'marrón' para dar mayor mérito a sus logros. Ganóla Copa (de manera injusta) ante el Atlético, pero con él el equipo es soberbio en exceso, menos ambicioso (ayer se encerró a verlas venir y en Braga, el miércoles pasado, sesteó hasta que recibió su merecido), menos aguerrido y más voluble que con su predecesor. Posiblemente el miércoles José María del Nido se dé cuenta del tremendo error que cometió.

Foto de familia de los campeones (Foto: elmundo.es)

lunes, 9 de agosto de 2010

Qué hacer sin Cesc

La ruptura de las 'negociaciones' para incorporar a Cesc Fábregas han abierto un sinfín de especulaciones. Es claro y notorio que a Pep Guardiola se le han roto todos los esquemas, puesto que sus únicas peticiones expresas habían sido Villa y el catalán, pero hasta la fecha el técnico ha demostrado una gran capacidad para adaptarse al medio, para salir adelante con lo que tiene (que no es poco, ni mucho menos).

Por ello, desde que el viernes se conoció la decisión final en el 'caso Cesc', han aparecido muchos nombres en escena y diversas líneas de actuación alternativas por parte de la directiva y el cuerpo técnico. Hay quienes hablan de no hacer más fichajes y tirar con la cantera y quienes piensan que es mejor cerrar alguna llegada más, al menos dos.

Según apuntan diversos periodistas que siguen la información culé, varios de ellos los que, personalmente, más confianza me inspiran en sus afirmaciones, Pep estaba dispuesto a tirar con lo que hay y canteranos con la condición de que llegara Cesc. Imagino que ahora, sin Fábregas entre sus jugadores, sí que deseará realizar algún retoque en el equipo.

Creo, sinceramente, que el Barça necesita al menos dos fichajes para poder competir con garantías en todas las competiciones. Las bajas de Chygrynskiy, Márquez y Touré han hecho que la línea defensiva del equipo se resienta de manera notable, tanto a nivel de efectivos como cualitativamente. Con Adriano se ganan opciones en los laterales y el interior, pero el eje central es el que está claramente un peldaño por debajo. Puyol, Piqué y Sergio Busquets parten como teóricos titulares en sus puestos, pero las alternativas son pocas o nulas. Para el centro de la zaga, por ejemplo, solo Milito (que, no olvidemos, estuvo fuera de los terrenos de juego año y medio) se presenta como alternativa, y en el pivote ni siquiera existe en estos momentos una alternativa pura. Fontás, Jonathan dos Santos y Oriol Romeu parecen las soluciones de la casa, pero, personalmente, creo que es insuficiente para una larga temporada. Quizás sí que esté preparado el central, pero ni el mexicano es un especialista ni Oriol está lo suficientemente maduro.

Menos necesidad de fichar existe, en mi opinión, en el ataque. Siguen en el equipo Xavi e Iniesta, los pilares del centro del campo. La opción Keita se mantiene y entre los canteranos existen jugadores, especialmente Thiago, aptos para gozar de minutos. Para el ataque la presencia de Messi, Pedro, Villa, Ibrahimovic, Bojan e incluso Jeffren abre un gran abanico de variantes tácticas; (1) con Messi de enganche y dos puntas, (2) con extremos abiertos y una referencia, (3) con Messi como falso '9'... Se habla de Mata (no creo que el Valencia le deje escapar) y Özil, aunque no me parecen jugadores imprescindibles.

En mi opinión, por tanto, el Barça debería buscar tres fichajes, por orden de preferencia. Por otro lado, realizar este verano al menos dos fichajes permitiría que, si las cosas marchan según lo esperado, el próximo verano se centren todos los esfuerzos (económicos y deportivos) en traer a Cesc Fábregas.

En primer lugar es necesario, imprescindible, un mediocentro. Después se debería peinar el mercado en busca de un central y, en último lugar, si se encuentra una buena opción, incorporar un nuevo atacante, primordialmente con buen manejo de la pierna izquierda y capacidad de jugar en banda. El perfil de estos (veterano o prometedor, nacional o extranjero...) ya es otra discusión. No se deben olvidar las opciones que existen en la cantera y ser tenidas muy en cuenta, pero tampoco hay que caer en la trampa de pensar que todos se puede solucionar mirando a La Masía; las cosas necesitan su proceso, sus tiempos, y no todos los jugadores valen para el primer equipo.

¿Nombres? Eso se lo dejo a los técnicos, aunque sí que reconozco que mi agenda habría un único nombre marcado en rojo: Javi Martínez, capaz de actuar como pivote, interior, con buena llegada ante la portería rival y que en la selección demostró adaptarse al 'estilo Barça'.

Javi Martínez ofrece unas grandes condiciones para jugar como pivote e interior (Foto: www.newsoftheworld.co.uk)

martes, 27 de julio de 2010

Senna, un parche

Se ha hablado de Mascherano (aunque siempre dije que no me lo creía), de Kapoué, Taoré y Sissoko, incluso de Bruno, y parece que, si es cierta la información de 'El Mundo Deportivo', finalmente será Marcos Senna quien refuerce el medio centro del Barça. Un parche en toda regla.

La decisión de Touré Yaya de abandonar el conjunto culé supuso un claro déficit deportivo al equipo, aunque la posterior venta de Chygrynskiy demuestra que el marfileño nos hizo un favor, puesto que si no, hubiera que haber tomado otras decisiones. Era necesario incorporar a un jugador para cubrir su ausencia, pero un jugador que asumiera un rol secundario.

Es evidente que Sergio Busquets es indiscutible en estos momentos en el pivote y el Mundial se ha encargado de acallar las voces que aún dudaban de la valía del canterano. El perfil a incorporar se movía en dos direcciones; un jugador de perfil bajo, una especie de salida de emergencia, o una joven promesa con proyección.

No cabe duda de que en tales circunstancias, Pep Guardiola hubiera preferido un jugador del segundo grupo, pero las cuentas que ha dejado el amigo Joan Laporta obligan a tomar una decisión drástica: hay que buscar un parche pasajero. Incorporar a Kapoué o alguna de las otras alternativas supondría desembolsar cerca de 10 kilos.

Sandro Rosell, antes de conocer los datos de la auditoría, afirmó que el Barça disponía de 50 millones para fichar. Una vez invertidos 10 en Adriano, quedan 40 y existe la obligación moral de fichar a Cesc Fábregas. Si el jugador de Arenys de Mar no llegara, todo el mundo entendería que es un fracaso del nuevo presidente, por lo que el mayor desembolso se va a invertir en él.

¿Qué salida quedaba, entonces, para cubrir la ausencia de Touré y acometer el fichaje de Cesc? Buscar un parche pasajero para el mediocentro. Por Senna, de 34 años, no se pagarán más de 3 millones de euros al Villarreal, por lo que quedarían 37 para Cesc, a lo que habría que añadir un esfuerzo extra. Con Senna el Barça incorporará a un jugador de garantías, veterano y que no generará problemas. Permitirá dar descanso en ciertos partidos a Sergio y la secretaría técnica dispondrá de todo un año para, en junio de 2011, tener cerrado al nuevo mediocentro del futuro, bien sea una promesa extranjera o un joven de la cantera (se hablan maravillas de Oriol Romeu). Este año, si queremos tener a Cesc, tendremos que confiar en el hispano-brasileño.

Ya con Adriano se siguió una línea similar, un jugador polivalente que permita cubrir varias necesidades sin hacer grandes dispendios.

Por último, aunque es evidente que Adriano no ilusiona y que Senna no es más que un parche, hay que aplaudir las decisiones que está tomando la nueva Junta Directiva. Están siendo responsables, analizando la situación y actuando en consecuencia, pese a que eso suponga no ganarse el afecto inmediato de la grada. A todo el mundo le gustan los fichajes grandilocuentes, pero no hay dinero ni necesidad de hacerlos. La base del equipo, además de algunos canteranos que vienen pegando fuerte, es buena y no hay dinero, así que no se realizan gastos extraordinarios. Gastos que, todo sea dicho de paso, solo está haciendo el Manchester City, que vieve ajeno a la situación económica mundial.

Senna disputa el balón a Messi (Foto: oleole.com)

lunes, 14 de junio de 2010

"No os fallaré"

Las elecciones del Barça han arrojado unos resultados esperados por el triunfo de Sandro Rosell pero quizás sorprendentes por la abrumadora mayoría obtenida y por el enorme fracaso del laportismo. Han sido precisamente los dos candidatos que más apelaban a su presencia en la Junta de 'Jan' como ejemplo de garantía los que han salido peor parados, lo que demuestra que el socio, a pesar de los grandes éxitos deportivos obtenidos, deseaba un cambio de rumbo.

La campaña resultaba especialmente complicada a la hora de captar sufragios. El buen funcionamiento del equipo de fútbol hacía que nadie se fijara en el proyecto deportivo presentado por Agustí Benedito, Jaume Ferrer, Marc Ingla y Sandro Rosell. Bueno, en realidad nadie ha presentado proyecto deportivo, todos apuestan por continuar el modelo actual. Prometer jugadores era una utopía, porque, sinceramente, no existen nombres (o apenas existen) en el mercado capaces de suponer un estímulo para el aficionado, nada de lo que se prometiera podría ser mejor que lo que ya existe. Nadie duda de la necesidad de mantener a Pep Guardiola al frente del equipo. Quizás el único deseo de los barcelonistas es la llegada de Cesc Fábregas y parece que todos los candidatos coincidían en que se haría lo posible para lograrlo.

Por tanto, los votos iban a llegar no por las promesas que se hicieran, sino por las sensaciones que cada candidato transmitiera al socio. Y ahí Sandro Rosell tenía una ventaja incalculable y difícilmente volteable; era el aspirante que antes se había cansado de Laporta.

Jaume Ferrer carecía casi por completo de credibilidad, puesto que se ha mantenido en la directiva pese a ser espiado por Oliver e insultado por Laporta, quizás porque necesitaba darse a conocer. Además, y por si fuera poco, Godall le hizo un flaco favor, ya que a Ferrer no le ha favorecido que el aún presidente dijera que era el candidato continuista.

Marc Ingla podría haber explotado mejor, mucho mejor, su renuncia en el verano de 2008. Tanto él como Soriano se marcharon aquel mes de julio por "responsabilidad" ante los votos de los barcelonistas y, sin embargo, no han sido capaces de transmitirlo. Deberían haber 'sacado jugo' a su condición de "directivos que escuchan y son capaces de entender los mensajes del socio", pero sin embargo han centrado su campaña en vanagloriarse del éxito del equipo de Guardiola (pese a que ellos ya no estaban dentro cuando se produjo) haciéndose incluso fotos con las famosas 'Seis Copas' y atacar a Sandro Rosell. Un bagaje muy pobre, especialmente decepcionante en el caso Ferrán Soriano, para una lista que aspira a presidir el Barça.

Agustí Benedito, sin embargo, es el segundo gran triunfador de las elecciones. Tenía la difícil tarea de saltar al ruedo siendo un completo desconocido, pero se ha convertido en la gran alternativa para el futuro. Logró las firmas necesarias cuando nadie daba un duro por él y ha terminado siendo el segundo candidato más votado gracias a un discurso sobrio, alejado del "Sandro intervencionista" y de las falsas promesas. Se aseguraba que su presencia en el cartel electoral era más bien una forma de darse a conocer de cara a los próximos comicios y a fin de cuentas que lo ha conseguido; no debe quedar duda de que en estos momentos Benedito es, de los tres candidatos 'derrotados', el único que mantiene credibilidad y fortaleza para saltar de nuevo a la palestra en el futuro.

Por último, estaba Sandro Rosell, el que ha sido desde hace cuatro años gran candidato y que ha realizado una pre-campaña de años basada en la seriedad y la necesidad de no cometer errores. Antes de presentar su candidatura oficial, se cuidó muy mucho de no aparecer ante los medios como un oportunista, puesto que no se le recuerdan declaraciones 'dañinas' tras los dos años sin títulos con Rijkaard en el banquillo. Y una vez iniciada la campaña, se ha preocupado de explicar su programa, más o menos realista, por toda España, ha encajado como un gran boxeador los golpes de sus opositores y ha evitado perder los nervios, lo único que le podría impedir ganar. Lo ha hecho tan bien, ha logrado mantener su imagen tan firme y ha sido tan capaz de demostrar que es tan catalanista como Laporta pero enormemente más aperturista que 'Jan' que ha terminado arrasando. Solo Laporta podría haberle hecho sombra. "No os fallaré. No os fallaré" fueron sus palabras más importantes hacia los socios, a los que agradeció su tremenda confianza.

Comienza una nueva era en el Barça, una era difícil. Deportivamente parece imposible mejorar lo conseguido estos años. La exigencia es altísima y esta no es otra que mantener los éxitos y mejorar las relaciones institucionales, mostrar más transparencia y olvidar la política. Sandro sabía esto y ha decidido lanzarse al ruedo, lo que demuestra atrevimiento y ambición. Ganas de agradar. De no fallar a los socios. Mucha suerte.

Foto: EFE/elpais.com