jueves, 29 de enero de 2009

¿Equipo B?

Esta noche el Barça se juega el pase a semifinales de la Copa del Rey, donde ya espera el Mallorca. El conjunto culé se mide al Espanyol en el Camp Nou con el resultado engañoso arañado en la ida en Montjuïc (0-0). Está en juego optar a un título o cerrar las puertas a una de las posibilidades más cercanas de acabar con la sequía deportiva. En definitiva, el encuentro es casi una final. Por ello no resulta fácil adivinar si Guardiola optará por el presunto 'equipo B' o recurrirá a un híbrido.

El equipo de la ida dejó unas sensaciones no muy buenas. Bien es cierto que la lesión de Márquez restó calidad a la salida del balón, pero no es menos cierto que el Barça fue incapaz de tirar a puerta en 90 minutos. Posiblemente ese mismo equipo sería capaz de vencer a los periquitos en un campo de las dimensiones del Camp Nou, pero lo cierto es que esta noche no queda margen para el error, algo que sí existía hace ocho días.

Pep es dos cosas por encima de todo; ganador y cabezota. Ganador porque no concibe salir a especular o a mantener un resultado (esta noche no hay especulación que valga, todo sea dicho) y cabezota porque es siempre fiel a sus ideas y muere por ellas.

¿Qué aspecto de la personalidad de Guardiola se impondrá esta noche? Si se impone el lado cabezota, el once titular podría ser algo parecido a Pinto; Puyol, Piqué, Cáceres, Sylvinho; Busquets, Gudjohnsen, Iniesta; Hleb, Bojan y Henry, por poner un ejemplo. Si se impone el lado ganador, al menos tres de estos once jugadores dejarían su puesto para que entren en el césped Alves, Xavi y Messi, los tres únicos jugadores imprescindibles en el actual Barça (salvando el "Valdés y diez más", claro).

Apuesto por el Pep más ganador que cabezota, con Pinto bajo palos; Alves, Puyol, Cáceres y Sylvinho como defensas; Busquets, Xavi y Gudjohnsen en el centro del campo y Messi, Bojan y Hleb en el ataque.

Sea como sea y saque el equipo que saque, la conciencia del Pep ganador no dejará dormir a Guardiola como el Espanyol logre eliminar al Barça esta noche.

Valdo controla en presencia de Sylvinho e Iniesta en el partido de ida (Foto EFE, publicada en eluniverso.com)

miércoles, 28 de enero de 2009

Jan quiere "estabilidad"

Llevaba tiempo nuestro presidente alejado de la polémica. Parecía que la moción de censura le había enseñado a mantener la calma, a no meterse en demasiados fregados y a dejar el protagonismo al equipo. Es lo mejor que podría hacer. Sus errores de gestión quedarían rápidamente olvidados por una afición que se centraría en lo que hasta el momento está siendo un equipo que apunta a la historia.

Pero la vanidad es un mal incurable que puede surgir en cualquier momento y más cuando las cosas van bien. Así, el sábado nuestro presidente, el carismático Joan Laporta, Jan para los amigos, aprovechó una entrevista post-partido para despotricar a gusto y volver a mezclar el deporte con la política. Y el domingo en TV3 remató la faena al afirmar que es partidario de mandatos de siete años porque darían estabilidad al club.

Lo de la noche del sábado no deja de ser una anécdota más dentro del amplio listado de bravuconadas de Jan. Aunque pienses que desde el Real Madrid intentan desestabilizar (que puede llegar a ser cierto), lo que no debes hacer es decirlo. Primero, porque sabes que, irremediablemente, te lloverán las 'hostias'. Y segundo, porque muestras estar pendiente del rival. Guardiola y Valdés son dos claros ejemplos a seguir, el primero porque evita las preguntas sobre el eterno rival aludiendo que no es su incumbencia. El segundo porque rara vez pronuncia la palabra Madrid, prefieriendo aludir al equipo de la capital como "los que vienen por detrás" o "nuestros rivales". Se dice que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Por ello y porque el presidente del Barça suficiente tiene con 'gobernar' su club, no debría haber entrado a valorar la presunta actuación merengue.

Y bueno, lo de que las instituciones "las pagamos sobre todo los catalanes", siendo en parte cierto, sobra, porque, como digo, estás, de nuevo mezclando política y deporte.

Pero lo que más me ha llamado la atención de todo es su intención de crear mandatos de siete años. Opina Laporta (¿opina?) que generarían mayor estabilidad en el club. Yo, por contra, opino todo lo contrario. Cuatro años permiten crear un proyecto a medio plazo, que comience a dar frutos. Pero evita, también, la permanencia en el cargo de un presidente que, pese a estar haciendo las cosas mal, se quiera aferrar al cargo. Por contra, en siete años a un presidente le da tiempo de malearse, creerse imprescindible e incluso hundir con su arrogancia un proyecto que comience bien. Y si el proyecto es malo, permite gastar dinero a mansalva en entrenadores, fichajes y secretarios técnicos con el fin de remediar lo irremediable y acabar no ganando nada en temporadas. Sentarse en la poltrona y pensar que hasta dentro de siete años nadie te va a mover de ella genera estabilidad mal entendida.

¿Alguien quiere eso para el Barça? Yo no soy socio y son ellos quienes deben elegir y decidir, pero no me convence.

Laporta, durante una entrevista en 'Gol a gol' (Foto, TV3, publicada en adn.es)

lunes, 26 de enero de 2009

La 'Grandeza' del Real Madrid

Desde los medios de comunicación se nos ha vendido toda la vida que el Real Madrid era el ejemplo a seguir. Que eran ellos quienes hacían bien las cosas. Que eran ganadores. Que nunca pensaban en los demás. Que eran el espejo en el que mirarse. Yo, personalmente, he dudado toda mi vida de que muchas de estas cosas fueran ciertas. Sobre todo, de que fueran el ejemplo a seguir y de que ellos jamás están pendientes de los demás.

Ramón Calderón ha dimitido y ya se habla de las elecciones que, en principio, tednrán lugar en julio. Esto a los culés debería importarnos poco o nada si no fuera porque, en el fondo, los merengues nunca son felices. Siempre tienen envidia del Barça por algún motivo. Y llegando elecciones, el Barça estará en el centro de las miradas de los candidatos.

Desde Madrid lo niegan, pero siempre miran de reojo a Barcelona. Constantemente. Su palmarés en evidiable, pero eso no tapa su frustación. El Barça siempre ha practicado mejor fútbol y ha tenido mejor ojo para los jugadores y lo saben. Y tratan de taparlo. Así, mientras directivos del club culé viajaban a Canarias en barco para cerrar el fichaje de Molowny, ellos, más adinerados, lo hicieron en avión, adelantándose de manera rastrera. Cuando el Barça se trajo de Argentina a Alfredo di Stéfano, ellos usaron sus influencias políticas para que 'La Saeta Rubia' acabara vistiendo de blanco. Cuando La Masía comenzó a crear cerebros se llevaron a Milla. Afortunadamente su red de ojeadores no es la mejor y se les escapó que el bueno era Guardiola. Últimamente han fichado a Saviola convencidos de que sería un caso Eto'o a la inversa. Y han nutrido al bloque de holandeses, esa nacionalidad que marcó el estilo del gran Barça de Cruyff, Van Gaal y Rijkaard.

Sin embargo, el gran ejemplo de que el madridista nunca será feliz se produjo en 2000. Lorenzo Sanz acababa de ganar su segunda Champions League en tres años y había elecciones a la presidencia. Parecía un puente de oro para Sanz, pero Florentino Pérez tenía un as en la manga. Al claro desastre económico de su rival iba a sumar un crack mundial. Pensó en Zidane, pero fichó a Figo. Sabía que sus aficionados preferían un grandísimo jugador que juega de azulgrana que al mejor jugador. Y acertó. Porque para un merengue lo más importante no es ganar o ser el mejor, sino poder restregárselo al adversario.

Unos años después, en las elecciones de 2006 ganó Ramón Calderón. Pero lo hizo gracias a que el voto por correo fue anulado. Porque en caso de haber sido contado, parece ser que hubiera ganado Juan Palacios. Sí, ese que entre sus promesas tenía a Andrés Iniesta.

Ahora que se abre de nuevo la carrera por sentarse en uno de los sillones con más influencia en España ha salido el nombre de Messi. Saben que es inviable económicamente, pero les da igual. Necesitan pensar que pueden hacerlo. Negarlo les haría daño. Porque se saben inferiores.

Algunos dirán que si un candidato a la presidencia del Barça prometiera al mejor jugador del Real Madrid sería elegido presidente. No lo crean. Jaume Llauradó aseguró en 2003 tener atado a un jugador del eterno rival (se especuló con Iker Casillas) y no llegó a los mil votos.

Florentino Pérez, Figo y Di Stéfano durante la presentación del portugués (Foto, gentedigital.es).

domingo, 25 de enero de 2009

Alves acaba con el atasco

Es impresionante la influencia que puede llegar a tener Dani Alves en el juego del Barça. Desde que sigo este deporte jamás he conocido un lateral con tanta participación en el juego de ataque, un 'defensa' capaz de desatascar al equipo en ataque. Un jugador que desde una posición de, en teoría, destruir juego, lo cree y se pueda llegar a convertir en el factor de desequilibrio. Si en su día se dijo que Alfredo di Stéfano era el jugador total, en el fútbol moderno, donde prima la especialización, Alves es lo más parecido.

Porque anoche, aunque las alabanzas se las lleve Messi (que estuvo soberbio, todo hay que decirlo), quien sacó al Barça del atasco fue Alves. El Numancia había aguantado toda la primera mitad de manera 'numantina' (nunca mejor utilizado el tópico), pero entre Iniesta, con un pase magistral al hueco, y Alves, con control, sombrero y asistencia en una baldosa, situaron a Messi donde él quiere; solo ante Juan Pablo. Leo resolvió la jugada con un sutil toque que acabó en el fondo de las mallas. Donde otros la hubieran 'descosido', Messi la acarició. Esa es la diferencia entre él y el resto. Era el minuto 49.

Pero si Alves desatascó el partido en esa jugada, bien pudo hacerlo dos minutos antes. En esa ocasión fue Xavi quien buscó a Dani, que cedió a Eto'o para que alojara en el fondo de las mallas. El problema es que el de Terrasa tardó más de la cuenta en centrar y el lateral brasileño se encontraba en fuera de juego. En el gol, todo hay que decirlo, está en posición dudosa, posiblemente en 'off side' por unos centímetros.

Y en la primera parte a punto estuvo de lograrlo en un centro-chut que se estrelló en el travesaño.

El Numancia, por lo tanto, había aguantado 45 minutos sin apenas inquietudes (salvo una jugada personal mal finiquitada por Iniesta) y en cuatro minutos un futbolista que juega de '2' y tres pequeños genios como Xavi, Iniesta y Messi habían logrado romper dos veces todo el esquema táctico planteado por Sergio Kresic.

A partir de entonces todo fue 'facil'. Eto'o hizo el segundo y aunque el Numancia recortó distancias gracias a un magistral lanzamiento de falta de Barkero, Henry, tras jugada personal de Messi, y el propio argentino sentenciaron. Después Leo tuvo la posibilidad de marcar su tercer hat-trick como azulgrana, aunque la madera lo evitó. Al final, resultado engañoso por lo abultado y tres puntos más en la clasificación. Porque aunque el Numancia salió con el autobús ha sido, de largo, el equipo más atrevido en el Camp Nou.

Por cierto, que si Alves colaboró a la hora de desatascar, Pérez Lasa ayudó bastante al anular un tanto de Del Pino por una falta discutible sobre Iniesta en el minuto 19.


Messi y Henry festejan el 3-1 (Foto, AFP; publicada en elmundo.es)

jueves, 22 de enero de 2009

Un auténtico tostón

Lo de anoche fue un auténtico tostón. El Espanyol mostró con Pochettino en el banquillo una cara mucho más brava, pero no le sirvió para doblegar al Barça. Y los azulgrana sacaron su lado más complaciente pensando en el partido de vuelta. Así, el encuentro no podía deparar más que un 0-0.

El Barça pareció ser consciente por primera vez en toda la temporada de que el encuentro dura 90 minutos. Y si encima hablamos de una eliminatoria, 180. La ausencia de los tres jugadores más importantes en estos momentos, Alves, Xavi y Messi, restó presencia en el juego y los 'periquitos' pudieron adueñarse del centro del campo. La más clara muestra de que el Barça no dominó ayer el tempo del partido es la actuación de Iniesta y Bojan, posiblemente (salvando al inconmensurable Puyol) los más dignos sobre el césped. Tal era la incapacidad que mostraban Keita y Gudjohnsen para llevar la batuta que Andrés se vio obligado en más de una ocasión a abandonar su posición de extremo para intentar cercar la portería de Kameni. Y tan pocos balones llegaban a las posiciones de ataque que Bojan acudía con frecuencia al centro del campo para tener contacto con la pelota.

El derroche espanyolista no se plasmó en el marcador y poco a poco el Barça se adueñó del balón. En la segunda mitad ya Pinto pasó casi a ser un espectador, aunque Kameni lo fue en todo momento. Pep Guardiola metió en el campo a Xavi y Messi en los últimos minutos, pero era tarde. Al menos sirvió para que los periquitos renunciaran a la victoria. El equipo mejoró y, una vez que el de Terrasa estaba en el césped, parecía que sus compañeros eran mejores. Combinaban con mayor criterio y acierto. Messi generó cierto miedo, pero no pudo disparar a potería. Bojan, que completó un partido muy bueno, ya no estaba en el campo. Hleb seguía perdido en la banda. Empieza a ser preocupante lo del bielorruso. Es frío como el témpano. Tanto, que no entra en los partidos. Por contra, Sergio Sánchez realizó, al fin, un buen partido. Quizás la circunstancia de salir inesperadamente al campo (lesión de Márquez) le quitó nervios y le permitió mostrar su mejor cara.

El Barça parecía contento con un resultado no muy bueno, aunque para nada malo (no le vale ningún tipo de empate en la vuelta, solo la victoria) y el Espanyol daba apariencia de aliviado. Casi todos contentos y todo por decidir. En resumen, un tostón de verdad.

Iniesta no pudo empujar a sus compañeros hacia el triunfo (Foto, AFP, publicada en elmundo.es)

miércoles, 21 de enero de 2009

Sin piedad

Quienes me habéis seguido un poco a lo largo de estos meses sabéis que no me gusta hablar de vamos a golear, les vamos a meter cinco y ese tipo de ejemplos de prepotencia que, a la larga, se vuelven en tu contra. Siempre quiero que el Barça golee si es posible, que despliegue un fútbol preciosista si se puede, pero sobre todo, lo que quiero es que mi equipo gane. Intento ser comedido y respetuoso con el rival. Después ya analizaremos qué hay que mejorar o si el resultado ha sido justo o injusto.

Tampoco me gusta guiarme por el revanchismo, que no conduce a nada. Además, aunque hay varios rivales a los que tengo cierta tirria, me parece que la mejor manera de humillar a un contrincante no es otra que ganar títulos.

Esta vez, sin embargo, no puedo ocultarlo. Al Espanyol le tengo ganas. Muchas. Espero con ilusión el encuentro de esta noche porque me encantaría meterles tres mejor que dos y cuatro mejor que tres a los 'periquitos'. Toda la sarta de tonterías que han dicho en los últimos meses sobre el Barça confío en que les pese en torno a las 00.00 horas de esta madrugada. No quiero piedad esta noche.

Las lamentables imágenes protagonizadas por los Boixos Nois en Montjuïc en el mes de septiembre aún están en nuestras cabezas. Y confiamos en que no vuelvan a repetirse, que esa panda de maleantes no pueda acceder nunca más a un terreno de juego. Pero eso no debe ocultar que la culpa de lo que allí sucedió no era, en ningún caso, del Barça, aunque desde muchos sectores de intentara demostrar los contrario.

En primer lugar, la venta de entradas es responsabilidad del Espanyol. Es cierto que una parte de ellas fueron facilitadas al Fútbol Club Barcelona, pero me cuesta mucho creer que, no permitiéndoles la entrada al Camp Nou, desde las oficinas del Barça se vaya a facilitar entradas a los radicales para acudir a otros estadios. Máxime sabiendo que sus actuaciones manchan el nombre del club.

En segundo lugar, son los Mossos de Esquadra quienes deben cachear a los aficionados cuando acceden al terreno de juego.

Y en tercer lugar, se llegó a decir que algunos aficionados del Espanyol accedieron al terreno de juego (motivo real de la suspensión temporal del partido) ante el miedo que generó el lanzamiento de bengalas. Siendo lamentable, penosa y muy peligrosa esta actitud de los Boixos, no es menos cierto que los seguidores periquitos que saltaron a las pistas de atletismo de Montjuïc lo hicieron en una parte del campo alejada a la de los detestables radicales. Es decir, saltaron al césped porque querían montarla y encontraron la excusa perfecta. Sin más.

Dicho todo esto, confío en que la amenaza de los Boixos Nois de acudir esta noche al partido sea una cortina de humo. Espero que no posean entradas. Pero si las tienen, las habrán conseguido gracias a socios del Espanyol, porque desde el club barcelonés se ha decidido no facilitar ni una sola localidad al Barça para evitar problemas. Es decir, la directiva del Espanyol está diciendo, claramente, que no se fían del reparto que hagan los responsables azulgranas de las entradas. ¿Qué dirían si es el cuadro culé el que toma esta decisión?

El Espanyol está en la cuerda floja. Su situación liguera es más que delicada y esta noche estrenará a su tercer entrenador en lo que va de termporada. Tras 'Tintín' Márquez y José Manuel Esnal 'Mané' llega Mauricio Pochettino. Una muestra más que evidente de una planificación pésima y una plantilla descompensada. Golearles sería una buena manera de dejarles más tocados si cabe.

Creo que Pep Guardiola seguirá (con buen criterio) con su política de rotaciones. Pinto o Jorquera ocuparán la portería (espero que sea el gaditano), posiblemente Sylvinho y Cáceres tengan minutos en la zaga, es posible que en el centro del campo descanse más de uno entre Xavi, Keita y Touré. Y en ataque puede que se alinee a Hleb, Bojan e Iniesta. Otra opción es que Messi sea de la partida y descanse ante el Numancia el sábado, en cuyo caso el manchego podría volver al centro del campo o Hleb acabar en el banquillo.

No obstante, no olvido que esto es una eliminatoria de Copa del Rey y que lo importante es pasar de ronda. No iré a la cama llorando si ganamos 0-1. Sea como sea, hay que ir a por ellos. Sin piedad.

Messi celebra el 1-2 logrado en el partido de Liga (Foto, Miguel Ruiz, marca.com)

lunes, 19 de enero de 2009

Arrollador

El Barça ha concluido la primera vuelta con cifras de récord. El sábado arrolló al Deportivo en el Camp Nou (5-0) pese a jugar buena parte de la segunda mitad a medio gas tras resolver en la primera. Llegar a 50 puntos parecía inalcanzable cuando la Liga comenzó con derrota en Soria.

El sábado el conjunto azulgrana salió a por la victoria desde el primero minuto. Parece que los avisos de Pamplona y el Atlético surtieron efecto y los once que Pep puso en liza salieron a comerse al Dépor. La oncentración fue máxima durante los 90 minutos. Así, con solo 34 segundos de juego Aranzubia ya había salvado el primero tras un buen chut de Henry.

Fue Messi quien abrió la lata a los 14 minutos. Xavi habilitó con un pase entre líneas al astro argentino, que se lanzó ciego hacia el arco rival. Durante toda la jugada tuvo a Eto'o en posición inmejorable para realizar una pared, pero decidió seguir su eslalom. El esférico se le quedó algo retrasado en su huída de hasta cuatro rivales, motivo por el que su disparo final fue poco ortodoxo, pero altamente efectivo. El balón besó las mallas tras tocar en el poste y se abrió paso al festival. Porque, ahora mismo, quien llega al Camp Nou y recibe un gol lo que hace es rezar para que no caigan muchos.

Henry hizo el segundo de cabeza tras un pase perfecto de Alves y Eto'o materializó el tercero tras un rechace del meta a cabezazo de Keita. El esférico procedía, como no, del ¿lateral? brasileño. En el descanso la renta ya era amplia (3-0) y eso que Eto'o marró un par de buenas ocasiones, al igual que Messi de cabeza y la mencionada de Henry nada más comenzar el encuentro.

Con este resultado, y ante el duro calendario del mes de enero los culés salieron en la segunda parte no tan enchufados, algo lógico. Pero lograron pese a ello mantener la concentración y evitar disgustos. Entre otras muchas cosas, Guardiola ha conseguido concienciar a sus jugadores de que, sin la actitud necesaria, cualquiera puede ganarles, auqnue parezca mentira vistos los registros. Y así, la segunda parte siguió siendo un monólogo.

El Dépor apenas se acercó a Valdés y Aranzubia se convertía en el mejor de su equipo pese al carro que le estaba cayendo. Guardiola dio entrada a Iniesta para darle ritmo y el manchego fabricó el cuarto con un gran centro a Xavi que acabó en la red tras pasar por los pies de Henry. Poco después Puyol rozó su golito, pero el meta vasco del Deportivo le derribó y frustó el justo premio al capitán. El penalti lo transformó Samuel Eto'o.

Las cifras hablan por sí mismas. El Barça ha sumado 50 puntos (récord histórico) sobre 57 posibles. En la segunda jornada de Liga ya se había dejado cinco tras perder en Soria con el Numancia (1-0) y no pasar del empate ante el Racing en el Camp Nou (1-1), pero desde entonces, ha ganado 16 encuentros de 17 posibles. Acumula ocho triunfos foráneos consecutivos (otro récord) y ha cedido más puntos en casa que a domicilio. En el Camp Nou es temible, pero fuera es altamente fiable. Parece difícil meterle mano, puesto que es el equipo menos goleado (13 goles en 19 encuentros) pese a que en la jornada 6 ya había recibido 7 tantos. Además, ha marcado la friolera de 59 goles y sus tres puntas (Eto'o, Messi y Henry) han marcado 41, una cifra que solo supera en Primera el Atlético, con 42 goles.

Aventaja al segundo clasificado, el Real Madrid, en 12 puntos, al Sevilla en 12, al Valencia ya le saca 16, al Villarreal 17. El Atlético se marcha a los 19. En la Champions solventó la primera fase como primero de grupo y le ha tocado en suerte en rival 'asequible' para los octavos. En la Copa está ya en cuartos. La cosa pinta, desde luego, la mar de bien. Que siga la racha.

Los jugadores celebran con la grada uno de los tantos endosados al Deportivo (Foto, Vincens Giménez, elpais.com)