Mostrando entradas con la etiqueta Bojan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bojan. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de octubre de 2010

Ansiedad y desatino

Dos 'malos' resultados, dos empates ante equipos inferiores han hecho sonar de nuevo todas las alarmas. La plantilla es corta, el Barça carece de gol, no hay alternativas de garantías, la cantera no es suficiente. Afirmaciones injustas en muchos casos, redundantes en otros.

En primer lugar, es injusto realizar un juicio sumario al Barça por los partidos de Kazan y del Camp Nou ante el Mallorca. Ante los rusos, encerrados atrás, el equipo de Pep Guardiola generó seis grandes ocasiones de gol y solo dos errores defensivos, que pagó muy caros. Creo, sinceramente, que el Barça hizo un buen partido. No espectacular, pero sí bueno. Contra los bermellones el resultado al descanso podría haber sido 4-1 y no estaríamos hablando hoy de estas cosas. La segunda parte fue peor, por el cansancio físico y las urgencias, pero los 35 primeros minutos fueron sensacionales... y nadie nos acordamos hasta el gol de N'Sue de Xavi, Busquets, Puyol ni Villa.

El único mal que le veo al Barça es la falta de acierto ante el marco rival. Que la plantilla es corta ya se sabía y que los suplentes suponen un descenso cualitativo con respecto a los 'teóricos' titulares es lógico. Que el nivel físico no es óptimo se conocía, entre otras cosas porque el Barça está prácticamente en pretemporada aún. Los campeones del mundo comenzaron a entrenar el 15 de agosto, Mascherano llegó el 1 de septiembre y el equipo apenas ha trabajado en conjunto. En estos momentos, mes y medio después de comenzar a entrenar, es cuando se debe mejorar en táctica y dinámica de juego. Durante el periodo de 'carga de trabajo', cosas del Mundial y de las merecidas vacaciones, el Barça ha tenido que afrontar diez partidos oficiales y todos sabíamos que el primer mes iba a ser muy duro. Es un precio a pagar (el mayor peligro, comenté en alguna ocasión, eran las lesiones y así se está demostrando) para estar, creo que desde finales del mes de noviembre, a tope.

Por tanto, lo realmente preocupante es la falta de gol. Leo Messi presenta buenos números pese a haberse perdido dos partidos de Liga y haber jugado a medio gas en Kazan y el domingo, David Villa acusa el proceso de adaptación. Sin lugar a dudas, ambos mejorarán sus datos en pocas semanas. Tampoco se puede criticar la aportación de la segunda línea (Xavi, Iniesta, Keita, Busquets) y la tercera (Piqué, Alves) porque todos ellos ya han 'mojado'. Sin lugar a dudas, la diferencia se centra en que jugadores como Pedro o Bojan no están viendo puerta.

A Bojan le puede la ansiedad, a Pedro, el desatino. El delantero de Linyola juega cada año mejor al fútbol. Sus movimientos son más inteligentes, su aportación al equipo, buena y se está adaptando bien a la posición de falso extremo zurdo, pero está empequeñeciendo su figura por la falta de gol. Tener el '9' a la espalda, ser el mayor goleador de la historia del club en sus categorías inferiores le generan un estado de insatisfacción con el trabajo realizado que le ciegan de cara a la meta contraria. Debe despreocuparse porque no es el único culpable de los malos resultados y seguir trabajando igual porque, sin lugar a dudas, los goles llegarán. Ya pasó la temporada pasada.

En cuanto a Pedro, el desatino es su condena. La temporada pasada parecía tocado con una varita y todo lo que tocaba iba dentro. Ahora, por el momento, no lo consigue. Juega bien, combina a las mil maravillas (su tacón en el gol de Messi, espectacular) pero no marca y parece que aporta menos. El gol llegará, como fruta madura, para ambos. Y también para Messi, Villa y demás.

Tanto uno como otro estrellaron un balón en el palo; Pedro en Rusia, Bojan ante el Mallorca. Si hubieran acertado, tendríamos dos puntos más en Liga y en Champions y nadie hablaría de falta de adpatación de Mascherano (ayer estuvo bien), de que la plantilla es corta y de que las alternativas son poco fiables. Estamos en octubre y parece que deseamos cortar cabezas. Por supuesto, sería mejor no haber cedido puntos, pero en la temporada 2005/06, no hay que olvidarlo, llegamos a la jornada siete con diez puntos. Y en la del Triplete perdimos ya cinco puntos en las dos primeras jornadas.

Jugando como ayer, pocos puntos más se escaparán. Solo falta acabar con la ansiedad (también aplicable a Villa) y con el desatino (Messi).

Bojan dispara al palo (Foto, AFP/elmundo.es)

lunes, 11 de enero de 2010

Programa, programa, programa

El que fuera coordinador general de Izquierda Unida, Julio Anguita, acuñó el lema 'programa, programa, programa' para explicar el camino que el partido debía seguir en la negociación con otros grupos de representación. Según el político, los acuerdos no debían llegar por sistema, sino atendiendo a las necesidades y a los propios objetivos de IU.

Algo similar debe pensar Pep Guardiola, que en Tenerife, en un partido en el que el Barça se jugaba mantener el liderato, no realizó concesiones a la galería y alineó el once que le interesa atendiendo al desarrollo de la competición sobre las circuntancias concretas. Faltaban Ibrahimovic y era dudoso Abidal con molestias, pero el resto del once atendió a una planificación previa.

En las islas el gran centro de atención era el 'hijo pródigo', Pedro, que en la llegada del equipo apartó todos los flashes, por una vez, de Messi. Parecía seguro que, ante la baja de Zlatan y la larga travesía por el desierto de Henry, dos de las tres posiciones en punta corresponderían al argentino y el canario, pero Pedro esperó en el banquillo. A Messi le acompañaron en ataque el francés (está claro que no es el mismo, pero la mala suerte empieza a ser alarmante, lleva, si no recuerdo mal, tres postes en Liga) y Bojan, que a la postre fue el mejor del encuentro con permiso del siempre resolutivo Víctor Valdés. El de Linyola, una vez más, mostró que crece día a día futbolísticamente bajo la lupa de Guardiola. Solo su ansiedad ante la puerta le está impidiendo mayor presencia.

El otro puesto del campo en el que se hizo evidente la preeminencia del planning sobre la coyuntura fue en la zaga. El martes, ante el Sevilla, los pitos se los llevó Chygrynskiy, pero Márquez contribuyó de manera notable al desastre defensivo. Pese a todo, Piqué descansó en la grada (lo que hace pensar que el miércoles será titular) y el mexicano se convirtió en la pareja de baile de Puyol. Comenzó errático y Alfaro, en sus dos primeras ocasiones, le ganó la espalda, pero se entonó con el paso de los minutos.

En resumen, pese a que tras el triunfo del Madrid todos hubiéramos alineado la pareja Puyol-Piqué, Guardiola dio minutos a Márquez, al que sabe que debe dar ritmo de competición porque el equipo necesitará. Y aunque Pedro era el centro de atención, Pep evitó los nervios del canterano y, de paso, demostró confianza a Bojan, alineando al de Linyola pese a su irregular partido de Copa.

Así las cosas, es posible que el miércoles muchos vuelvan a sorprenderse por el equipo que salte a jugar al Sánchez Pizjuán. Para muchos es una final, pero para Pep es un duelo de Copa, en el que jugarán los hombres de la Copa. Posiblemente Ibra tenga minutos y Piqué actúe en la zaga, pero Chygrynskiy, Thiago y Bojan y/o Pedro serán de la partida. Programa, programa, programa.

Los jugadores del Barça celebran uno de los goles (Foto EFE, elpais.com)

domingo, 3 de mayo de 2009

Chorreo

Lo de anoche es histórico. No lo olvidaremos nunca. Le dimos al Real Madrid lo que se merecía y en el mejor escenario, el Santiago Bernabéu. Sus campañas del 'canguelo', la 'madriditis', el villarato' y demás memeces exigían un repasito considerable. Y el Barça se lo dio.Con un solo cambio, Pep Guardiola hundió todo el castillo de naipes que Juande Ramos había levantado.

El técnico que descendió al Barça B de Carles Puyol había creado una burbuja que se hinchó demasiado. Amparado en los resultados apostó durante meses por un juego vulgar y de equipo pequeño que, gracias a la presencia de Higuaín y Casillas, le permitió encadenar dieciocho partidos sin perder. En Liga, porque muchos escondieron las derrotas en Liverpool de manera sistemática para seguir cargando de aire la burbuja.
Los jugadores del Barça se abrazan para celebrar uno d elos tantos (Foto, EFE, publicada en elpais.com)

Como decía, Pep, sabio, no necesitó más que un matiz. Desplazó a Eto'o a la banda y situó a Messi de falso 9. El giro deconcertó a Heinze, que tenía los tacos preparados, y no pudo frenar la velocidad del cameurnés. Y descolocó el sobrevaloradísimo centro de gravitación merengue. Lass (primer duelo de exigencia, primera decepción), Gago (como siempre), Cannavaro y Metzelder 'el veloz' se vieron, sin comerlo ni beberlo, ante el mejor jugador del mundo. Su propio estilo le hizo retrasarse para recibir el esférico, lo que adelantó la zaga unos metros valiosísimos que permitió mandar incesantemente balones al hueco. Y ahí Henry, Messi y Eto'o eran imparables; son rápidos y técnicos.

El segundo error del Real Madrid nació de dentro. Se creyeron su propia mentira. Cuando se decía desde sus medios afines que el equipo blanco era capaz de doblegar al Barça, cualquier mente crítica hubiera observado la distancia sideral de fútbol. Ellos no. Se pensaron que con la garra se podría superar el vendaval futbolístico. Se les olvidó que, aunque no lo necesite para ganar los partidos, el Barça le echa tantos cojones como ellos. O más.

A partir de entonces, todo fue como sabemos. Higuaín marcó y el Barça reaccionó con grandeza. En dos minutos había equilibrado. Tras el descanso parecía que el Barça le daba una tregua a los blancos. Entonces Sergio Ramos marcó, tercer error. Los blancos seguían pensando que podrían remontar. Ilusos. despertaron de nuevo a la bestia y les cayeron tres más. Hasta seis. Y eso que Undiano Malleco no pitó un penalti a Iniesta. Ya saben, el 'Villarato'.

miércoles, 29 de abril de 2009

Ocasión perdida


El Barça sacó anoche un buen resultado. Mantuvo la portería a cero, lo que era casi tan importante como marcar. El empate con goles le vale en Stamford Bridge, aunque también es cierto, no hay que obviarlo, que dejó escapar varias ocasiones inmejorables para haber sumado al menos el 1-0.

El Chelsea, dicen desde Madrid, demostró que el Barça es vulnerable. Estoy de acuerdo. Pero también demostró, como un año atrás el Manchester United, que es muy temido. Si hace un año, ante un equipo, el de Rijkaard, a la deriva y sin timón, los red devils pusieron el autobús, ¿cómo pretendíamos que el Chelsea saliera al ataque ante un bloque compacto y que hace un fútbol prodigioso? En el guión estaba que los londinenses no buscarían el gol, aunque tampoco se esperaba que renunciara a él.

La entrada de Obi Mikel sacrificando a un punta ya era una muestra de lo que pretendía Hiddink. En primer lugar, tapar a Xavi e Iniesta, algo que consiguió a medias. En segundo, juntar mucho las líneas para que las conexiones media-ataque quedaran cerradas. Esto lo logró casi con matrícula de honor.

Dicho todo esto, empiezan las alabanzas al Barça. Ante un Chelsea que buscaba defender, creó ocasiones. Ante un Chelsea que buscaba impedir el juego combinativo, no renunció a su estilo. Ante un Chelsea netamente físico, no perdió la batalla. La zaga impidió todo tipo de jugadas de estrategia. Piqué sigue creciendo y se postula como mejor defensor del torneo. Touré es un muro infranqueable y colabora decisivamente en la creación y salida de balón. Drogba solo tuvo un resquicio para probar suerte ante el gol y fue por un error en la cesión de Márquez. Pero entonces surgió la enésima valdesada de la temporada. Para otros la valdesada es cuando Víctor la caga. Desde hoy, en este blog una valdesada será una acción milagrosa del cancerbero de Hospitalet. Y no es ni la primera ni la segunda ni la tercera de la campaña.

Tuvo ocasiones, repito, el Barça, para ganar. En la primera mitad, Henry probó en un par de acciones a Cech. Xavi lo intentó desde lejos. Pero sin duda, los mejores acercamientos llegaron en la recta final, lo que demuestra que, digan lo que digan, el equipo no está con la reserva física. Si lo estuviera, no hubiera empatado en la recta final en Mestalla ni hubiera creado dos de sus tres mejores ocasiones en el descuento.

La incursión de Eto'o fue prodigiosa. Sin ser un gran portento técnico, lanzó un caño a un muro como Terry y sentó a Alex. Solo un pie maravilloso de Cech impidió el gol. Poco después Iniesta caracoleó en el área y buscó sorprender con el tiro en vez del centro, pero el meta checo estaba atento. Y en el descuento, Bojan cabeceó ligeramente alto un medido centro de Alves (¡malditos tres centímetros de altura!) y Hleb, siempre frío, tuvo sangre caliente ante Cech. Primero acusó un control orientado largo. Después no supo pensar al recoger el rechace.

Queda la vuelta. Las malas noticias para el Barça es que no estarán ni Puyol ni Márquez, lo que genera un poco de miedo; la alternativa natural es Cáceres. Tampoco es positivo no haber marcado, porque se hace difícil pensar que el Chelsea esté 180 minutos sin hacerlo.

En el aspecto positivo, que el Chelsea no podrá jugar igual la vuelta. Valen los empates con goles, y se hace más que complicado pensar que no vayamos a perforar la portería en 180 minutos, así que los ingleses necesitarán al menos dos goles para eliminarnos.

Aviso para navegantes, Messi lleva un partido flojo (Mestalla) y uno malo (Chelsea). Reaparecerá. Y no tardará.

Ahora toca buscar la sentencia en la Liga.

En este cabezazo de Bojan estuvo el 1-0 (Foto, as.com)

lunes, 16 de marzo de 2009

Cabeza fría


Para ser campeón hay que tener la cabeza fría. Si no logras mantener la calma en los momentos de tensión, acabarás afrontándolos mal y perdiendo los títulos en juego. Esta semana el Barça y Pep Guardiola han demostrado sobradamente que cumplen con ese requisito.

La victoria del Real Madrid en San Mamés (2-5) exigía lograr los tres puntos en Almería, en un feudo peligroso. Posiblemente el 90% de los entrenadores hubieran sacado toda su artillería por dos razones; hay que amarrar los puntos y, si no es posible, yo me libro de críticas, "he sacado a los mejores pero no ha podido ser".

Pero Guardiola tiene la cabeza fría. Su intención era dar descanso a Eto'o y Henry tras las últimas semanas de gran desgaste y no se dejó influenciar por el entorno y la coyuntura. ¿Ha ganado el Madrid? Muy bien, más exigencia, pero mismo plan. Bojan en punta, titular por segunda vez en la Liga, en la que aún no se había estrenado como goleador. E Iniesta, que se estaba saliendo en el centro del campo, en la posición de falso extremo, con Keita en el medio.

¿Imaginan una derrota? Pep sería hoy un visionario, habría tenido el típico ataque de entrenador y estaría llevando al Barça al fracaso por sus cabezonerías. Se ha ganado y es un técnico con personalidad. El fútbol es así.

Pero también demostró cabeza fría el equipo en general y Bojan en particular. El gol se resistía pese al buen juego porque Diego Alves estaba haciendo el encuentro de su vida. Las paradas a Keita, Iniesta, Messi y, sobre todo, Piqué en la primera parte habían sido primorosas. Pero no hubo precipitación en el el juego. Se siguió tocando el balón hasta encontrar el hueco. Y cuando llegó, fue tras una gran combinación en la frontal en la que Messi se planta solo tras pared con Iniesta y, en vez de tirar a romper, coloca con suavidad. Como no, había que dar el poste de rigor (y van 28 en la temporada).

El esférico le llegó a Bojan, otro con cabeza fría, al menos ayer. Recogió en el área, controló, levantó la cabeza y la puso en el único sitio posible. Gol. Que un chico de 18 años que juega su segundo partido en Liga como titular tenga esa sangre fría es digno de admiración y demuestra las enormes posibilidades que Krkic tiene. Solo tres minutos después, jugada colectiva de tiralíneas Alves-Messi-Iniesta-Alves-Bojan y el segundo. Partido resuelto, prque la táctica planteada por el Almería le negaba cualquier atisbo de reacción, máxime estando tan enchufados los culés.

Una semana complicada solventada y ahora toca pensar en el equipo revelación, el Málaga. Pero siempre con la cabeza fría.

Bojan celebra su priemr gol (Foto, AFP, publicada en elpais.com)

lunes, 23 de febrero de 2009

Hoy hace un año...

No es exactamente hoy, sino mañana, cuando se cumple un año de un hecho que aprecía que iba a cambiar el devenir de la temporada futbolística por completo. Leamos (si nos interesa) con atención y saquemos nuestras propias conclusiones.

24 de febrero de 2008. El Real Madrid de Bernd Schuster, aunque no ha alcanzado la excelencia pretendida, domina con gran autoridad la Liga. Ha alcanzado la friolera (creo recordar) de 49 puntos en la primera vuelta, batiendo todos los registros posibles. Está a punto de disputarse la jornada 25 y lleva más de 20 al frente de la clasificación. El acierto ofensivo de su delantero centro, Van Nistelrooy le ha llevado al liderato. Saben que si el encuentro se tuerce, 'Van Gol' aparecerá. Además, hay plena confianza en 'la mejor defensa del mundo' (Sergio Ramos, Cannavaro, Pepe, Heinze), que cuando está disponible da seguridad. El Real Madrid, se dice pronto, ha llegado a aventajar en 8 puntos al Barça después de ganar en el Camp Nou. Con buen criterio se habló de que esa noche del 21 de diciembre el conjunto blanco se apuntó media Liga.

Sin embargo, algo ha cambiado en las últimas semanas. Tras un inoportuno parón por los compromisos internacionales de la selecciones (el Real Madrid iba lanzado hasta entonces), los blancos cayeron derrotados el 16 de febrero en el Ruiz de Lopera ante el Betis (2-1). El Barça ganó esa misma noche en La Romareda (1-2) y se situó a 5 puntos. Aún así, las sensaciones que desprende el Barça no son del todo positivas. El juego no acaba de convencer. En Madrid se apela a que los blancos han sido el mejor equipo del campeonato hasta la fecha (es totalmente cierto), aunque se empieza a hablar de 'las segundas vueltas de Schuster', en las que sus equipos previos (Xerez, Levante, Getafe) han perdido algo de fuelle. Pero, aunque en Barcelona se cree en la remontada (la plantilla tiene una calidad endiablada) en Madrid se lanzan mensajes de calma; la diferencia futbolística sigue siendo elevada y los 5 puntos permiten trabajar con tranquilidad; existe margen de maniobra.

Pero algo pasa esa tarde del 24 de febrero. El Barça recibe en el Camp Nou al Levante y le endosa una goleada (5-1) en la que, salvo algún error defensivo, el juego es aceptable y la grada disfruta por lo que significan los tres puntos. El sentimiento de euforia es tal que tras el quinto gol, obra de Eto'o a pase de Bojan, el camerunés coge la cámara a un fotógrafo a pie de campo y retrata al de Linyola junto a Puyol. Quedan 13 jornadas, creemos en la remontada.

El Barça ha hecho lo que debía, ha ganado y ha metido presión al Real Madrid, agobiado porque nota el aliento del Barça. Se mide en el Santiago Bernabéu a un Getafe con varias ausencias con la 'obligación' de ganar para evitar que los culés se queden a 2 puntos y haya Liga. Pero el Madrid pierde (0-1) la imbatibilidad en su feudo. El Barça al que algunos sectores habían dado por muerto está a solo 2 puntos. Hay Liga.

La euforia se desata en Barcelona: ya son nuestros, no iban a poder aguantar toda la temporada el mismo ritmo. En Madrid el nerviosismo se palpa: los equipos de Schuster se deshinflan y el Barça tiene mucha calidad. ¡HAY LIGA! Y, como se ha dicho en múltiples ocasiones, los que vienen por detrás con fuerza tienen más ímpetu y menos presión.

Ya sabemos todos cómo acabó la película.

Bojan, retratado por Eto'o (Foto, Bojansite.com)

jueves, 22 de enero de 2009

Un auténtico tostón

Lo de anoche fue un auténtico tostón. El Espanyol mostró con Pochettino en el banquillo una cara mucho más brava, pero no le sirvió para doblegar al Barça. Y los azulgrana sacaron su lado más complaciente pensando en el partido de vuelta. Así, el encuentro no podía deparar más que un 0-0.

El Barça pareció ser consciente por primera vez en toda la temporada de que el encuentro dura 90 minutos. Y si encima hablamos de una eliminatoria, 180. La ausencia de los tres jugadores más importantes en estos momentos, Alves, Xavi y Messi, restó presencia en el juego y los 'periquitos' pudieron adueñarse del centro del campo. La más clara muestra de que el Barça no dominó ayer el tempo del partido es la actuación de Iniesta y Bojan, posiblemente (salvando al inconmensurable Puyol) los más dignos sobre el césped. Tal era la incapacidad que mostraban Keita y Gudjohnsen para llevar la batuta que Andrés se vio obligado en más de una ocasión a abandonar su posición de extremo para intentar cercar la portería de Kameni. Y tan pocos balones llegaban a las posiciones de ataque que Bojan acudía con frecuencia al centro del campo para tener contacto con la pelota.

El derroche espanyolista no se plasmó en el marcador y poco a poco el Barça se adueñó del balón. En la segunda mitad ya Pinto pasó casi a ser un espectador, aunque Kameni lo fue en todo momento. Pep Guardiola metió en el campo a Xavi y Messi en los últimos minutos, pero era tarde. Al menos sirvió para que los periquitos renunciaran a la victoria. El equipo mejoró y, una vez que el de Terrasa estaba en el césped, parecía que sus compañeros eran mejores. Combinaban con mayor criterio y acierto. Messi generó cierto miedo, pero no pudo disparar a potería. Bojan, que completó un partido muy bueno, ya no estaba en el campo. Hleb seguía perdido en la banda. Empieza a ser preocupante lo del bielorruso. Es frío como el témpano. Tanto, que no entra en los partidos. Por contra, Sergio Sánchez realizó, al fin, un buen partido. Quizás la circunstancia de salir inesperadamente al campo (lesión de Márquez) le quitó nervios y le permitió mostrar su mejor cara.

El Barça parecía contento con un resultado no muy bueno, aunque para nada malo (no le vale ningún tipo de empate en la vuelta, solo la victoria) y el Espanyol daba apariencia de aliviado. Casi todos contentos y todo por decidir. En resumen, un tostón de verdad.

Iniesta no pudo empujar a sus compañeros hacia el triunfo (Foto, AFP, publicada en elmundo.es)