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lunes, 19 de abril de 2010

Nada ha cambiado

El Barça no pudo ganar el sábado en Cornellá, pero no creo que el asunto tenga tanta importancia como para que algunos ya vean otra vez al Real Madrid como favorito. Está claro que los blancos tiene más opciones de título ahora que el viernes, pero es el Barça quien mantiene la sartén por el mango, sigue liderando la Liga y los blancos quienes, aún ganando todo, no son campeones matemáticamente. La única diferencia es que el bloque de Pep Guardiola ha gastado el margen de error que poseía.

El triunfo en el Santiago Bernabéu condeció a los azulgrana dos ventajas sobre el máximo rival, obviando la diferencia de puntos. La primera era el 'derecho' de sufrir un pinchazo en la recta final de Liga y, aún así, seguir en el liderato. La segunda, la sensación de que a la hora de la verdad, el Barça no ha fallado.

El margen de error, como es público y notorio, se gastó el sábado con el empate sin goles (es el mejor resultado posible, ya que el equipo no tiró ni una vez a puerta). Lo malo no es haber perdido dos puntos, porque el Barça sigue dependiendo de sí mismo pese a que tenga un calendario, en teoría, más complicado. Lo malo fue que esa cierta ventaja se esfumó en solo dos jornadas, cuando quedan cinco por delante. Pero no se debe olvidar que sí, el Barça puede volver a pinchar... pero el Real Madrid también.

En cuanto a la sensación de que el Barça da la cara a la hora de la verdad, sigue intacto. Porque el sábado, le pese a quien le pese, dio la cara. Era un partido complicado, de una gran exigencia física por el juego al límite del reglamento utilizado por los pericos y los azulgrana salieron vivos. Casi un empate, en la actual circunstancia, es lo mismo que una derrota, pero la sensación no es la misma. Un empate a cero sin tirar a puerta te deja cierto regusto satisfactorio porque, cuando no puedes ganar, tienes una solidez tan grande que no pierdes. Valdés volvió a ser decisivo y Piqué dio un recital. Y, no lo olvidemos, el Barça jugó mejor en los últimos 30 minutos, cuando ya estaba con diez, lo que demuestra que el bloque se encuentra en buenas condiciones físicas pese a haber jugado ya 52 encuentros oficiales.

¿Cuándo ha fallado el Barça de Pep Guardiola en dos temporadas en una gran cita? La campaña pasada no lo hizo ni en Copa, ni en la Liga (Bernabéu, Sánchez Pizjuán) ni en la Champions (Stamford Bridge, Olímpico de Roma). Esta, de momento, tampoco. Ni en las Supercopas, ni en el Mundial ni en la Champions (partido ante el Inter en la fase de grupos, eliminatoria ante el Arsenal) ni en la Liga (Santiago Bernabéu). Quizás, en cierta medida, falló en la Copa, pero hay que recordar que ante el Sevilla se cayó por el valor doble de los goles en campo contrario.

Esto puede cambiar mañana mismo, pero el gran crédito que el equipo de Guardiola mantiene no es ni su buen juego, ni su punto de ventaja, ni sus números; es su fiabilidad en los días de mayor exigencia. Y a lunes 19 de abril, esto no ha cambiado.

Ibrahimovic volvió a jugar en Cornellá (Foto, EFE/terra.es)

viernes, 5 de febrero de 2010

Nada de trámite

La jornada de este fin de semana parece de trámite. Tanto Barça como Real Madrid juegan en casa, ante rivales no excesivamente potentes, y parece que después de los buenos resultados que cosecharon la semana pasada en feudos difíciles medirse a Getafe y Espanyol es un pasatiempo. De eso nada.

En el fútbol actual y más en las grandes ligas, como la española, cualquier equipo está capacitado para dar la sorpresa y ganar en todos los campos. El año pasado, sin ir más lejos,e stos dos equipos dieron la sorpresa en ambos estadios. El Espanyol empató en la primera vuelta en el Santiago Bernabéu con Tintín Márquez en el banquillo y en la segunda ganó de manera sorprendente en el Camp Nou cuando tenía un pestilente olor a Segunda División.

En cuanto al Getafe, arañó un empate en Barcelona en la primera vuelta de la Liga y solo el afán de gloria de Casquero con su penalti a lo Panenka evitó que se llevara los tres puntos del Santiago Bernabéu en la recta final de campeonato.

Por si fuera poco, tanto Getafe como Espanyol están en estos momentos en una situación más 'cómoda' que la que presentaban la temporada pasada cuando lograron dichas 'heroicidades'. Aunque es cierto también que tanto Barça como Real Madrid son más fiables ahora.

En resumen, que no olvidemos que la jornada de este fin de semana. Es una más, pero los puntos valen tanto como los que están en juego en el Vicente Calderón o Mestalla y los oponentes tampoco regalan los puntos.

Confianzas, mejor en casa.

sábado, 21 de febrero de 2009

Tres puntos, nada más

Esta noche nos medimos al Espanyol (20.00 horas). Es un derbi, epro por encima de todo son tres puntos. Un partido tan importante como cualquier otro, pero para nada trascendental. Entre otras cosas porque el bloque periquito no es de los que denominamos 'de nuestra Liga'.

El Barça llega como líder destacado y el Espanyol como colista con cara de enfermo terminal. Solo Eto'o (23) ha marcador más goles en lo que va de Liga que todo el equipo espanyolista (20). Los barceloneses han acusado en demasía las prolongadas ausencias durante la temporada de dos baluartes como Raúl Tamudo y De la Peña, a lo que se ha unido la mala planificación deportiva, que permitió perder en las últimas horas del mercado de verano a jugadores como Zabaleta y Riera. Además, se ha fichado poco y mal, por lo que aunque la base canterana es buena, no se ha logrado completar una plantilla de garantías. En manos de un técnico inexperto como Tintín Márquez se pusieron pocas cualidades. Por todo ello Mauricio Pochettino ya es el tercero en sentarse en ese banquillo.


Así, este derbi es el más desigual de la historia. El Barça le saca 42 puntos al Espanyol tras 23 jornadas. El Barça camina firme hacia el título y el Espanyol observa con miedo cómo la zona de permanencia está cada semana más lejana. Los culés piensan en el asalto a la Champions y en la positiva ventaja lograda en la Copa del Rey y el Espanyol teme estrenar el nuevo estadio de Cornellá ante (con todos los respetos) un Huesca, un Girona o un Xerez.


Pero, como pasa en todos los partidos, y más en un derbi, cuando el balón eche a rodar, todo eso queda fuera. Los 22 protagonistas intentarán dar lo mejor de sí en busca de una victoria. Pero mientras el Barça tiene la moral por las nubes y sabe que un pinchazo no sería aún dramático, aunque sí preocupante, el Espanyol saldrá con el miedo en el cuerpo de recibir una goleada y que equipos que marcan el descenso como Osasuna o Mallorca se le puedan escapar hasta los 6 puntos. El miedo también juega. Y si alguien debe tener miedo es el Espanyol.


Por otro lado, en el bando azulgrana, cuesta creer que Pep Guardiola no vaya a realizar ninguna rotación en este encuentro. El martes hay octavos de Champions League ante el Olympique de Lyon y el próximo domingo visitamos el Vicente Calderón. Sin duda el encuentro más 'asequible' de la semana es el derbi del Camp Nou. ¿No se sentará esta noche juto a Pep Henry, Alves o Eto'o? El que sabemos que no descansará es Messi, al que en las últimas semanas ha reservado para llegar freco a estos tres duelos. Se admiten sugerencias...


Guardiola y Pochettino, técnicos de ambos conjuntos (Foto, Enric Fontcuberta, as.com)

jueves, 29 de enero de 2009

¿Equipo B?

Esta noche el Barça se juega el pase a semifinales de la Copa del Rey, donde ya espera el Mallorca. El conjunto culé se mide al Espanyol en el Camp Nou con el resultado engañoso arañado en la ida en Montjuïc (0-0). Está en juego optar a un título o cerrar las puertas a una de las posibilidades más cercanas de acabar con la sequía deportiva. En definitiva, el encuentro es casi una final. Por ello no resulta fácil adivinar si Guardiola optará por el presunto 'equipo B' o recurrirá a un híbrido.

El equipo de la ida dejó unas sensaciones no muy buenas. Bien es cierto que la lesión de Márquez restó calidad a la salida del balón, pero no es menos cierto que el Barça fue incapaz de tirar a puerta en 90 minutos. Posiblemente ese mismo equipo sería capaz de vencer a los periquitos en un campo de las dimensiones del Camp Nou, pero lo cierto es que esta noche no queda margen para el error, algo que sí existía hace ocho días.

Pep es dos cosas por encima de todo; ganador y cabezota. Ganador porque no concibe salir a especular o a mantener un resultado (esta noche no hay especulación que valga, todo sea dicho) y cabezota porque es siempre fiel a sus ideas y muere por ellas.

¿Qué aspecto de la personalidad de Guardiola se impondrá esta noche? Si se impone el lado cabezota, el once titular podría ser algo parecido a Pinto; Puyol, Piqué, Cáceres, Sylvinho; Busquets, Gudjohnsen, Iniesta; Hleb, Bojan y Henry, por poner un ejemplo. Si se impone el lado ganador, al menos tres de estos once jugadores dejarían su puesto para que entren en el césped Alves, Xavi y Messi, los tres únicos jugadores imprescindibles en el actual Barça (salvando el "Valdés y diez más", claro).

Apuesto por el Pep más ganador que cabezota, con Pinto bajo palos; Alves, Puyol, Cáceres y Sylvinho como defensas; Busquets, Xavi y Gudjohnsen en el centro del campo y Messi, Bojan y Hleb en el ataque.

Sea como sea y saque el equipo que saque, la conciencia del Pep ganador no dejará dormir a Guardiola como el Espanyol logre eliminar al Barça esta noche.

Valdo controla en presencia de Sylvinho e Iniesta en el partido de ida (Foto EFE, publicada en eluniverso.com)

jueves, 22 de enero de 2009

Un auténtico tostón

Lo de anoche fue un auténtico tostón. El Espanyol mostró con Pochettino en el banquillo una cara mucho más brava, pero no le sirvió para doblegar al Barça. Y los azulgrana sacaron su lado más complaciente pensando en el partido de vuelta. Así, el encuentro no podía deparar más que un 0-0.

El Barça pareció ser consciente por primera vez en toda la temporada de que el encuentro dura 90 minutos. Y si encima hablamos de una eliminatoria, 180. La ausencia de los tres jugadores más importantes en estos momentos, Alves, Xavi y Messi, restó presencia en el juego y los 'periquitos' pudieron adueñarse del centro del campo. La más clara muestra de que el Barça no dominó ayer el tempo del partido es la actuación de Iniesta y Bojan, posiblemente (salvando al inconmensurable Puyol) los más dignos sobre el césped. Tal era la incapacidad que mostraban Keita y Gudjohnsen para llevar la batuta que Andrés se vio obligado en más de una ocasión a abandonar su posición de extremo para intentar cercar la portería de Kameni. Y tan pocos balones llegaban a las posiciones de ataque que Bojan acudía con frecuencia al centro del campo para tener contacto con la pelota.

El derroche espanyolista no se plasmó en el marcador y poco a poco el Barça se adueñó del balón. En la segunda mitad ya Pinto pasó casi a ser un espectador, aunque Kameni lo fue en todo momento. Pep Guardiola metió en el campo a Xavi y Messi en los últimos minutos, pero era tarde. Al menos sirvió para que los periquitos renunciaran a la victoria. El equipo mejoró y, una vez que el de Terrasa estaba en el césped, parecía que sus compañeros eran mejores. Combinaban con mayor criterio y acierto. Messi generó cierto miedo, pero no pudo disparar a potería. Bojan, que completó un partido muy bueno, ya no estaba en el campo. Hleb seguía perdido en la banda. Empieza a ser preocupante lo del bielorruso. Es frío como el témpano. Tanto, que no entra en los partidos. Por contra, Sergio Sánchez realizó, al fin, un buen partido. Quizás la circunstancia de salir inesperadamente al campo (lesión de Márquez) le quitó nervios y le permitió mostrar su mejor cara.

El Barça parecía contento con un resultado no muy bueno, aunque para nada malo (no le vale ningún tipo de empate en la vuelta, solo la victoria) y el Espanyol daba apariencia de aliviado. Casi todos contentos y todo por decidir. En resumen, un tostón de verdad.

Iniesta no pudo empujar a sus compañeros hacia el triunfo (Foto, AFP, publicada en elmundo.es)

miércoles, 21 de enero de 2009

Sin piedad

Quienes me habéis seguido un poco a lo largo de estos meses sabéis que no me gusta hablar de vamos a golear, les vamos a meter cinco y ese tipo de ejemplos de prepotencia que, a la larga, se vuelven en tu contra. Siempre quiero que el Barça golee si es posible, que despliegue un fútbol preciosista si se puede, pero sobre todo, lo que quiero es que mi equipo gane. Intento ser comedido y respetuoso con el rival. Después ya analizaremos qué hay que mejorar o si el resultado ha sido justo o injusto.

Tampoco me gusta guiarme por el revanchismo, que no conduce a nada. Además, aunque hay varios rivales a los que tengo cierta tirria, me parece que la mejor manera de humillar a un contrincante no es otra que ganar títulos.

Esta vez, sin embargo, no puedo ocultarlo. Al Espanyol le tengo ganas. Muchas. Espero con ilusión el encuentro de esta noche porque me encantaría meterles tres mejor que dos y cuatro mejor que tres a los 'periquitos'. Toda la sarta de tonterías que han dicho en los últimos meses sobre el Barça confío en que les pese en torno a las 00.00 horas de esta madrugada. No quiero piedad esta noche.

Las lamentables imágenes protagonizadas por los Boixos Nois en Montjuïc en el mes de septiembre aún están en nuestras cabezas. Y confiamos en que no vuelvan a repetirse, que esa panda de maleantes no pueda acceder nunca más a un terreno de juego. Pero eso no debe ocultar que la culpa de lo que allí sucedió no era, en ningún caso, del Barça, aunque desde muchos sectores de intentara demostrar los contrario.

En primer lugar, la venta de entradas es responsabilidad del Espanyol. Es cierto que una parte de ellas fueron facilitadas al Fútbol Club Barcelona, pero me cuesta mucho creer que, no permitiéndoles la entrada al Camp Nou, desde las oficinas del Barça se vaya a facilitar entradas a los radicales para acudir a otros estadios. Máxime sabiendo que sus actuaciones manchan el nombre del club.

En segundo lugar, son los Mossos de Esquadra quienes deben cachear a los aficionados cuando acceden al terreno de juego.

Y en tercer lugar, se llegó a decir que algunos aficionados del Espanyol accedieron al terreno de juego (motivo real de la suspensión temporal del partido) ante el miedo que generó el lanzamiento de bengalas. Siendo lamentable, penosa y muy peligrosa esta actitud de los Boixos, no es menos cierto que los seguidores periquitos que saltaron a las pistas de atletismo de Montjuïc lo hicieron en una parte del campo alejada a la de los detestables radicales. Es decir, saltaron al césped porque querían montarla y encontraron la excusa perfecta. Sin más.

Dicho todo esto, confío en que la amenaza de los Boixos Nois de acudir esta noche al partido sea una cortina de humo. Espero que no posean entradas. Pero si las tienen, las habrán conseguido gracias a socios del Espanyol, porque desde el club barcelonés se ha decidido no facilitar ni una sola localidad al Barça para evitar problemas. Es decir, la directiva del Espanyol está diciendo, claramente, que no se fían del reparto que hagan los responsables azulgranas de las entradas. ¿Qué dirían si es el cuadro culé el que toma esta decisión?

El Espanyol está en la cuerda floja. Su situación liguera es más que delicada y esta noche estrenará a su tercer entrenador en lo que va de termporada. Tras 'Tintín' Márquez y José Manuel Esnal 'Mané' llega Mauricio Pochettino. Una muestra más que evidente de una planificación pésima y una plantilla descompensada. Golearles sería una buena manera de dejarles más tocados si cabe.

Creo que Pep Guardiola seguirá (con buen criterio) con su política de rotaciones. Pinto o Jorquera ocuparán la portería (espero que sea el gaditano), posiblemente Sylvinho y Cáceres tengan minutos en la zaga, es posible que en el centro del campo descanse más de uno entre Xavi, Keita y Touré. Y en ataque puede que se alinee a Hleb, Bojan e Iniesta. Otra opción es que Messi sea de la partida y descanse ante el Numancia el sábado, en cuyo caso el manchego podría volver al centro del campo o Hleb acabar en el banquillo.

No obstante, no olvido que esto es una eliminatoria de Copa del Rey y que lo importante es pasar de ronda. No iré a la cama llorando si ganamos 0-1. Sea como sea, hay que ir a por ellos. Sin piedad.

Messi celebra el 1-2 logrado en el partido de Liga (Foto, Miguel Ruiz, marca.com)