
viernes, 30 de abril de 2010
El partido más importante

lunes, 19 de abril de 2010
Nada ha cambiado
El Barça no pudo ganar el sábado en Cornellá, pero no creo que el asunto tenga tanta importancia como para que algunos ya vean otra vez al Real Madrid como favorito. Está claro que los blancos tiene más opciones de título ahora que el viernes, pero es el Barça quien mantiene la sartén por el mango, sigue liderando la Liga y los blancos quienes, aún ganando todo, no son campeones matemáticamente. La única diferencia es que el bloque de Pep Guardiola ha gastado el margen de error que poseía.El triunfo en el Santiago Bernabéu condeció a los azulgrana dos ventajas sobre el máximo rival, obviando la diferencia de puntos. La primera era el 'derecho' de sufrir un pinchazo en la recta final de Liga y, aún así, seguir en el liderato. La segunda, la sensación de que a la hora de la verdad, el Barça no ha fallado.
El margen de error, como es público y notorio, se gastó el sábado con el empate sin goles (es el mejor resultado posible, ya que el equipo no tiró ni una vez a puerta). Lo malo no es haber perdido dos puntos, porque el Barça sigue dependiendo de sí mismo pese a que tenga un calendario, en teoría, más complicado. Lo malo fue que esa cierta ventaja se esfumó en solo dos jornadas, cuando quedan cinco por delante. Pero no se debe olvidar que sí, el Barça puede volver a pinchar... pero el Real Madrid también.
En cuanto a la sensación de que el Barça da la cara a la hora de la verdad, sigue intacto. Porque el sábado, le pese a quien le pese, dio la cara. Era un partido complicado, de una gran exigencia física por el juego al límite del reglamento utilizado por los pericos y los azulgrana salieron vivos. Casi un empate, en la actual circunstancia, es lo mismo que una derrota, pero la sensación no es la misma. Un empate a cero sin tirar a puerta te deja cierto regusto satisfactorio porque, cuando no puedes ganar, tienes una solidez tan grande que no pierdes. Valdés volvió a ser decisivo y Piqué dio un recital. Y, no lo olvidemos, el Barça jugó mejor en los últimos 30 minutos, cuando ya estaba con diez, lo que demuestra que el bloque se encuentra en buenas condiciones físicas pese a haber jugado ya 52 encuentros oficiales.
¿Cuándo ha fallado el Barça de Pep Guardiola en dos temporadas en una gran cita? La campaña pasada no lo hizo ni en Copa, ni en la Liga (Bernabéu, Sánchez Pizjuán) ni en la Champions (Stamford Bridge, Olímpico de Roma). Esta, de momento, tampoco. Ni en las Supercopas, ni en el Mundial ni en la Champions (partido ante el Inter en la fase de grupos, eliminatoria ante el Arsenal) ni en la Liga (Santiago Bernabéu). Quizás, en cierta medida, falló en la Copa, pero hay que recordar que ante el Sevilla se cayó por el valor doble de los goles en campo contrario.
Esto puede cambiar mañana mismo, pero el gran crédito que el equipo de Guardiola mantiene no es ni su buen juego, ni su punto de ventaja, ni sus números; es su fiabilidad en los días de mayor exigencia. Y a lunes 19 de abril, esto no ha cambiado.Ibrahimovic volvió a jugar en Cornellá (Foto, EFE/terra.es)
viernes, 16 de abril de 2010
Pedro silencia las risitas
Hay varios jugadores que están respondiendo a un gran nivel, muchos que atraviesan el mejor momento de su carrera deportiva, algunos lejos de su mejor forma o incluso en decadencia, y otros que crecen día a día, pero sin lugar a dudas el nombre más destacado en la hasta el momento sensacional temporada del Barça es el de Pedro Rodríguez. El canario se ha consagrado de manera definitiva y, sobre el césped, ha silenciado las risitas. Porque a Pedro muchos le seguían llamando (y se lo llamarán) Pedrito con el ánimo de disminuir su valor, de relativizar todo lo que el canario ha ido consiguiendo desde que pasó de pleno derecho a formar parte de la primera plantilla culé en agosto. “Si no está Messi, ¿quién va a meter los goles? ¿Pedrito?” es una secuencia que he escuchado en diversas tabernas cuando se intentaba menospreciar el nivel de la plantilla de Pep Guardiola.
Pues sí, resulta que Pedrito o Pedro puede marcar los goles. De hecho, marca muchos y en partidos importantes. En la Supercopa de España el Barça remontó en San Mamés gracias a una asistencia y un tanto de Pedro. En la Supercopa de Europa, marcó el gol de la victoria tras una gran combinación con Messi en el minuto 116. En Liga, antes de navidades, resolvió algunos duelos, como el del Almería. Y en el Mundial de Clubes, además de entrar en la historia por anotar en una misma temporada en seis competiciones diferentes, forzó la prórroga ante el Estudiantes con un cabezazo en el último minuto.
A esto hay que añadir que, mientras a inicios de temporada parecía un jugador con estrella; el típico que está apartado del juego, que no aparece en la circulación del balón pero que de vez en cuando marca sin saber muy bien por qué, en la actualidad (aunque ha sido un proceso) Pedro es uno más cuando hay que mover la pelota. Se ofrece, entrega, hace paredes, presiona la salida rival, corre como el que más, se atiene a las exigencias tácticas. El canario se ha consagrado y ha demostrado que su presencia en el equipo no es una frivolidad de Guardiola sino el justo premio al trabajo.
Pero no todo el mundo sabe verlo. Seguían siendo muchos los que, tras las hojas del Marca, te recordaban en el bar que el Barça depende mucho de Messi, que no tiene buenos delanteros, porque, cómo no, Bojan, Jeffren y “Pedrito”… ¿quiénes son? Es igual que todos ellos aporten más que fichajes multimillonarios de importantes clubes europeos. También hay que recordar, eso sí, que muchos de quienes dicen esto, como es lógico, no han visto más que dos partidos del Barça en toda la Liga, los que les enfrentó al Real Madrid de sus amores (partidos ganados por el árbitro o por la suerte, por supuesto). Pero es que hablar es muy fácil.
El sábado pasado Pedro completó una actuación memorable, siendo básico en la consecución de la victoria en el Santiago Bernabéu. Además, demostró ante Casillas que es, posiblemente tras Higuaín, el jugador que mejor define ante el marco rival de toda la Primera División. Su golito le encumbró y el miércoles aumentó su ‘leyenda’ con un golazo desde 45 metros ante el Deportivo. Un balón fuerte le llegó a su pierna izquierda, la menos buena, y sin pararla, la enganchó de tal manera que dibujó una parábola imposible hasta las mallas de Aranzubía.
El jueves Pedro subió un escalón. Ya no era “Pedrito” el malo, sino Pedro, que “tuvo mucha chorra”. Quienes dicen esto son los mismos que afirman que “cuando llega Messi los defensores se apartan”. En resumen, Pedro ha silenciado las risitas y empiezan a surgir los grandes analistas que reducen sus méritos a la fortuna. Como pasa siempre con los grandes.
Pedro celebra un tanto (Foto, leonoticias.com)
lunes, 12 de abril de 2010
La vendetta de Milito
Milito saluda a los culés cuando es sustituido en el Clásico (as.com)Gaby Milito era un gran central cuando llegó en el verano de 2008 al Barça de Frank Rijkaard. Cinco temporadas al máximo nivel en el Real Zaragoza le avalaban y el conjunto culé apostó fuerte por su incorporación. Abonó una importante suma de dinero y lo convirtió en el líder de una zaga que languidecía con Thuram y un Márquez fuera de onda.
El argentino llegaba a Can Barça además con la intención y las ganas de demostrar algo; que el Real Madrid se equivocó al desestimar su fichaje. Que su rodilla estaba perfectamente capacitada para afrontar la exigencia competitiva de un grande. Por desgracia, y pasados nueve meses de competición, Gaby Milito hizo crack en Old Trafford durante las semifinales de Champions League y dio la razón a los servicios médicos del Real Madrid; su articulación tenía un problema.
Su baja pudo trastocar muchos planes, porque se había convertido en un gran líder para el equipo, dentro y fuera del campo. Pero el Barça los solventó con entereza desde la llegada de Guardiola, lo que demuestra también la dinámica positiva en la que se sumió el equipo, hasta las desgracias le otorgaban ciertos 'beneficios'. Era necesario hasta que Gaby regresara un nuevo central y, contando con que Cáceres era la apuesta segura, se precipitó un fichaje más ‘arriesgado’, el de Gerard Piqué. Y en cuanto a su ascendente sobre el grupo, especialmente Messi, resultó ser un impuslo más hacia La Pulga, deseoso de dedicarle goles y reencontrarse con él en la cancha.
Es decir, la lesión de Milito fortaleció al grupo; propició un fichaje de garantías y estimuló al grupo a luchar. También Gaby se esforzó; sin su competitividad, su espíritu de lucha, no hubiera retornado jamás después de tantos percances y meses en el dique seco.
Finalmente, en el mes de diciembre de 2009 Guardiola pudo volver a alinear a Milito, un central con el que ya nadie contaba. Su regreso fue la enésima buena noticia, ya que solucionó un problema que se le había planteado a Pep; a Chygrynskiy le falta aclimatación y Márquez está fuera de forma. Después de 19 meses, además, Milito se reincorporó al grupo y al césped con naturalidad, sin miedo en los apoyos y golpeos e interpretando a la perfección el esquema de juego y de ayudas defensivas impuestos por el nuevo técnico.
Ya entonces Gaby Milito pareció marcarse un objetivo; callar bocas. Había callado muchas con su retorno y deseaba recuperar su mejor nivel para silenciar el resto. El partido del sábado en el Santiago Bernabéu era la ocasión perfecta, porque Jorge Valdano había aprovechado la desgracia de un futbolista para apuntarse un tanto. El director general del Real Madrid tenía razón en su argumentación, pero se equivocó en las formas. El sábado, cuando Gaby en el túnel de vestuarios increpó a Valdano también cometió el mismo error, se equivocó en las formas por completo, aunque el daño que le hizo ver su situación como ‘medallita’ ajena le otorgaba cierta razón en el fondo.
Fue, para Gaby, la revancha perfecta. Jugó en el Santiago Bernabéu con el eterno rival del equipo que le rechazó, ganó sobre el césped, completó una sensacional actuación y pudo encararse con quien le utilizó. Con el paso de los días se avergonzará de sus actos, pero se sentirá satisfecho de haber cumplido con su vendetta.
lunes, 22 de marzo de 2010
Sin techo
Hoy no toca hablar de Villarato, o más bien no interesa. Hoy toca hablar del indudablemente mejor jugador actual del momento (si es el mejor de la historia se sabrá cuando de por concluida su carrera, aunque está haciendo buenas oposiciones) y de su enésima exhibición. Lionel Andrés Messi mostró en La Romareda lo mejor de su repertorio, tanto futbolístico como humano, y mantuvo al Barça en el co-liderato de la Liga. Flemones aparte, el argentino volvió a evidenciar que no hay otro igual.Cuando se intenta situar a Messi por debajo de otros futbolistas se recurren a análisis peregrinos y bastante alejados de la realidad. No hay otro jugador en la Liga que le supere en ningún aspecto del juego ni en ninguna estadística, salvo Gonzalo Higuaín en porcentaje de acierto ante el marco rival. Leo acumula 25 goles en sus 24 partidos de Liga y 9 asistencias; ha marcado de penalti (solo uno, la cifra de penaltis a favor se limita a tres), de falta directa en Almería con un toque al alcance únicamente de un genio, con la pierna derecha, con la zurda y con la cabeza (¿de verdad hay mejor cabeceador que él, que con una estatura de 1'60 acumula tres goles?). Incluso con el pecho en la final del Mundialito. Ha desatascado partidos, se ha adaptado a las exigencias del equipo cuando se ha quedado en inferioridad... Lo tiene todo, absolutamente todo.
Pero eso no es todo. Además Messi es un ejemplo de competitividad, compañerismo y humildad. Anoche, en La Romareda, no acusó la falta de fluidez en el juego (el centro del campo Busquets-Keita-Touré no es el mejor para crear juego) y se echó el equipo a las espaldas. Marcó un tanto de '9' puro, otro en un gran slalom tras robar la pelota en colaboración con Sergio y cerró su hat-trick con un balón colocado desde la frontal. Cuando el Zaragoza se metió en el encuentro y pudo sembrar más dudas merced a la inoperancia de Márquez, agarró el balón y no marcó su cuarto tanto porque fue objeto de penalti. Fue entonces cuando salió su mejor lado humano.
Porque Leo, en vez de chutar la pena máxima, como le corresponde por status (él es el lanzador), le cedió la pelota a Ibrahimovic para que Zlatan marcara y se resarciera de una noche aciaga. Aunque lucha por el Pichichi y ahora incluso por la Bota de Oro, Leo, como siempre reclama Pep, pensó en el colectivo. "Sois muy buenos, pero sin el compañero no sois nadie", repite Guardiola. Messi lo sabe y por eso quiere recuperar la mejor versión del delantero sueco.
Por todo ello, Messi no tiene techo, salvo el que él mismo se imponga.
Messi celebra uno de sus goles (Foto, EFE/elmundo.es)martes, 16 de marzo de 2010
Cacería
Quien siembra vientos recoge tempestades, asegura un refrán castellano que podría utilizarse perfectamente para explicar qué está pasando con Cristiano Ronaldo en el Real Madrid. El portugués es un jugador genial y único, pero genera odio y, además, el entorno madridista no ayuda en nada a mejorar esta imagne. Anteriores actuaciones de la prensa y de la plantilla madridista desaconsejan que se utilice la palabra cacería y que se pida protección para el astro.Vaya por delante que no me gusta que ningún equipo utilice la violencia como arma. No me gusta que se intente frenar a un jugador a base de patadas. Y soy partidario de la protección a los jugadores, pero no solo de Cristiano Ronaldo, de Messi o de Villa, también de Nivaldo, Sergio Ramos y Rafa Márquez, por poner ejemplos de jugadores que 'reparten'. No es lícito que el central brasileño cosa a entradas, varias de ellas con mala intención, al portugués, pero es de ser muy hipócrita que el diario Marca denuncie la 'cacería' a la que, según ellos, es sometido. De hecho, en páginas interiores del diario en su edición de hoy se habla del 'calvario' que sufrió el delantero, objeto de cinco (sic) faltas en Zorrilla.
Aunque eso no justifica que le cosan, la actitud de CR no ayuda a evitarlo. Es un jugador chulo, provocador que, por ejemplo, se permite el lujo de devolver el balón al Valladolid el pasado domingo, con 0-3, después de dar unos toquecitos y un tacón, lo que encrespa a la grada y a los rivales, que sienten que se intentan reir de ellos. Una acción que se podría haber evitado y más cuando ya en la primera parte había recibido. La sensación que queda en un jugador que está perdiendo y que ve la Segunda División al final del túnel es "este bobo se está cachondeando de mí. Repito, no hay que darle patadas por ello, pero Ronaldo no ayuda a evitarlas. Es como es y quizás sea imposible que cambie. Pero ciertas actitudes a veces traen consecuencias desagradables. Como también puede pasarle alguna vez a Dani Alves o le pudo pasar a Deco (a mucha mejor escala).
Estoy completamente de acuerdo con Marca en que no se deben utilizar esas artimañas para intentar secar a un jugador, ya sea un genio o un tuercebotas. Tampoco me pareceía bien que Cristiano le diera un puntapié a Nivaldo, aunque en un momento de calentón se pueda llegar a entender (siempre que, después, no intentes ser el mártir y pidas que te retiren la sanción). Pero al director del medio, Eduardo Inda, se le olvida que, desde sus páginas, se aplaudió la 'cacería' que el 13 de diciembre de 2008 el Real Madrid cometió sobre Leo Messi en un clásico. Aquel día el astro argentino recibió más de cinco faltas. Bastantes más. Aquel día los jugadores del Madrid, incluidos los talentos, buscaron de manera constente los tobillos del mejor jugador del mundo.
Al día siguiente Inda afirmó que el fútbol era cosa de hombres. Casi un año después, el 24 de noviembre de 2009, comentó en su lamentable y foco de fobias y filias personales artículo 'Los Puntos sobre los Íes' que "La manera en que (Juande Ramos y su equipo) marcó territorio al Barça en general y a Leo Messi muy en particular debería estudiarse en las escuelas de entrenadores". Pues bien, supongo que Onésimo y quizás alguno de sus jugadores acudió a aquella escuela que Inda preconizaba. Como decía, quien siembre vientos recogen tempestades. ¿Qué esperaban ahora?lunes, 15 de marzo de 2010
La hora de la verdad
Llega para el Barça la hora de la verdad. Quedan doce jornadas de Liga para disputarse el título con el Real Madrid y el miércoles disputa la primera de las finales de la Champions. No cabe margen para el error a partir de ahora y parece que, en principio, el equipo llega en buenas condiciones.Ante el tramo decisivo de la temporada, con los dos grandes títulos en juego, la gran estrella culé, Leo Messi, llega en plenitud. Salvó la victoria ante el Málaga tras una gran combinación entre Xavi y Alves; sumó un punto en Almería con una actuación antológica y doblegó la resistencia del Valencia con un hat trick en el que combinó potencia, fuerza, conducción del balón, habilidad y desmarque. Del manual del buend elantero solo le faltó oportunismo, aunque la dosis correspondientes la administró en el Juegos del Mediterráneo hace ocho días. Y, lo más importante, su motivación es máxima, aunque no lo diga en la prensa está decidido a hacer historia.
También parece (toquemos madera) que Thierry Henry resucitó anoche. Saliendo del banquillo revolucionó al equipo, jugó a las mil maravillas como referencia ofensiva y habilitó a Messi con dos geniales pases en dos tantos. En su contra, sin embargo, tenemos que el francés necesita más que 45 minutos para ganarse de nuevo la confianza culé. El miércoles ante el Stuttgart debería volver a mostrar su recuperación, de lo contrario su actuación de ayer pasará a ser un simple espejismo. El segundo punto en contra es que, con el regreso de Ibrahimovic, Henry volverá a la banda izquierda y esta temporada Titi solo ha estado bien los días que actuado en el centro; ante el Inter y ante el Valencia.
A Zlatan, considero, el fin de semana de descanso y de reflexión le habrán sentado bien. Aunque su roja fue injusta debe controlar sus impulsos, porque le pueden llevar a perderse partidos importantes. Y debe ser consciente de que no siempre es necesario hacer la jugada bonita, sino la efectiva, como hizo ayer Henry. Si se emntaliza, volverá a mostrar su mejor versión.
A esto sobre los tres jugadores más importantes del ataque debemos sumar que Keita vuelve, que Abidal lo hará en breve y que la zaga sigue siendo sólida. El centro del campo, pese al ligero bajón de Iniesta y Xavi, funciona a las mil maravillas y Valdés es sin lugar a dudas el mejor portero del campeonato, ya que atraviesa el mejor momento de su carrera deportiva. Ayer el 3-0 se explica por dos intervenciones suyas, una con 0-0 y otra con 1-0, fundamentales.
Ante la hora de la verdad el Barça llega preparado. Puede hacer las cosas mal, pero no pecará de pasotismo o desmotivación, y tiene el varapalo del Real Madrid ante el Olympique de Lyon como ejemplo de que nada se consigue sin esfuerzo. Adelante.
Pese a los tres goles de Messi, Valdés fue el hombre más determinante ayer (Foto, AP/elmundo.es)