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viernes, 3 de diciembre de 2010

Una vuelta impecable

Han pasado ya cuatro días, en la tarde-noche de mañana tanto Barça como Real Madrid tienen complicados compromisos ligueros, pero se sigue hablando (casi exclusivamente) del Clásico. Algo que a los culés nos hace gracia por el resultado que se dio y por la exhibición del equipo de Pep Guardiola, pero que ya empieza a cansar. El partido se jugó y no tiene sentido ninguno darle más vueltas, hay que mirar al frente y al futuro porque, si seguimos dorándonos la píldora corremos el serio peligro de pagar muy caro una noche histórica.

Porque, no lo olvidemos, el Clásico fue un partido, uno más, de una Liga de 38 jornadas. Seguramente las consecuencias morales de la victoria culé van más allá de los tres puntos, pero decir que se ha ganado la Liga o que esta Liga ya solo puede perderla el Barça es rozar el ridículo. Con su juego y su triunfo el Barça mandó un evidente mensaje; sigue con hambre, luchará hasta la extenuación y no venderá barata su derrota. Pero para ganar la Liga quedan aún 25 partidos pendientes y uno de ellos, ojo, en el Santiago Bernabéu.

El gran objetivo culé en estos momentos, la mentalidad con la que Pep Guardiola querrá a su plantilla hasta que llegue el segundo gran Clásico, es la de sumar el mayor número de puntos posibles. El objetivo claro debe ser llegar al estadio madridista por delante en la clasificación y, a ser posible, con una renta que permita seguir al frente aún en caso de victoria. Será complicado, porque el cada vez más evidente patético nivel de la competición liguera hará que, para tomar una renta mayor, se sumen más de 15 victorias, sino 18. El Real Madrid, ese equipo que salió vapuleado del Camp Nou no va a perder muchos puntos por el camino al Bernabéu: primero porque hay pocos equipos capacitados para plantarle cara en la Liga Española, y segundo porque sigue siendo un buen equipo que hace hace cinco días era el líder continental con más puntos sumados.

Por ello, seguir besándonos por lo guapos que somos y lo bien que jugamos es peligroso. Muy peligroso. El Barça se mide esta noche a Osasuna en un campo muy complicado, donde siempre es difícil ganar, y con el peligro de acusar el mal de altura. Ojito que podemos, en dos horas, perder parte de la enorme autoestima que nos dieron los cinco goles del lunes. De la concentración con que se salte al Reyno de Navarra dependerá en buena medida el cumplimiento del objetivo de los próximos meses: realizar una vuelta de competición prácticamente impecable (teniendo que jugar en Sevilla, Valencia y Villarreal, entre otros) para llegar en ventaja al Madrid-Barça.

P.D: Sí que quería, pese a que soy el primero que habla de pasar página, hacer una reflexión sobre el Clásico. ¿Cómo, a los mismos que veneran (no entro en si con razón o sin razón) a Raúl por mandar callar al Camp Nou les parece una ofensa que Piqué celebre la 'manita' delante de su grada, en su estadio, sin ningún tipo de gesto despreciativo y en un momento de euforia generalizada?


Xavi celebra el 1-0 ante el Madrid (foto: pamboleros.net)

martes, 18 de mayo de 2010

Barça in the mirror


He defendido durante la temporada, en numerosas ocasiones, que el Barça de la actual temporada, aunque no lograra los mismos resultados, era mejor que el del Triplete. Cuesta mantenerlo, pero yo me mantengo firme: este Barça ha logrado menos títulos pero es mejor que el que maravilló hace doce meses a todo el mundo. El problema es el espejo en el que se mira.

Los datos siempre son fríos, pero en el fondo deben ser muy tenidos en cuenta. En toda la temporada, con 59 partidos oficiales disputados, el Barça ha perdido solo 4 encuentros y empatado 10, sumando por lo tanto la friolera de 45 victorias. Un porcentaje altísimo, que contrasta con las 7 derrotas y 12 empates de la campaña precedente, en la que el equipo disputó 62 duelos. También es cierto que la circunstancia de que el campeonato doméstico se resolviera a falta de cuatro jornadas resultó decisivo en este sentido. El mayor problema este año es que dos de las derrotas han salido muy caras. Ante el Sevilla se encajaron dos goles en campo propio (1-2) y ante el Inter se perdió por un margen de dos tantos (3-1) que resultó imposible de remontar.

En la Champions League había varias cribas difíciles de superar, sin hablar de arbitrajes. Es bien sabido que la UEFA no es amiga de que los equipos repitan título, que captan mayor atención nuevos finalistas. Lo sufrió el año pasado el Chelsea, nos ha tocado a nosotros ahora). Desde la década de los 80 ningún equipo repite título y el Barça se ha quedado a las puertas de la final del Bernabéu. El bloque de Pep Guardiola llegó al lugar en el que tiene que estar, allí donde cuentas con opciones de ser campeón. La exigencia debe ser alcanzar las semifinales o, como mínimo, los cuartos, y ese objetivo se cumplió, por lo que, aunque decepcionados, no se puede hablar, en ningún caso, de fracaso.

En la Copa del Rey el balance no es tan positivo. No se superaron los octavos de final y eso no es perdonable, aunque hay que tener también en cuenta que se cayó por valor doble de los goles ante uno de los finalistas y completando en Sevilla una actuación memorable.

Pero además de esto, no se debe olvidar que los datos en la Liga han mejorado de manera sustancial. Esta temporada se han sumado 99 puntos por los 87 de la pasada y aunque se han conseguido 7 goles menos, se han encajado 11 menos también, por lo que el goal-average es mayor. Teniendo en cuenta que los rivales esta temporada te conocen más, es un dato muy a tener en cuenta.

Otro factor decisivo ha sido el rendimiento de los jugadores. De un año a otro, casi ninguno ha mejorado. Tan solo Valdés, Messi y Puyol han mostrado una mejora cara esta temporada y solo Xavi y Piqué se ha mantenido a su máximo nivel. Ha habido grandes decepciones como Henry, Iniesta ha languidecido entre lesión y lesión, Alves ha bajado un peldaño el rendimiento. Ibrahimovic, sin estar mal, no ha alcanzado las cifras de Eto'o y Chygrinskiy no ha mejorado a Cáceres. Las sorpresas gratas han sido futbolistas con los que no se contaba en los pronósticos, como Pedro o Milito. También hay que reseñar que la plantilla de esta temporada ha resultado ser más corta y que la enorme saturación de partidos (en las últimas tres campañas se han disputado casi 200 partidos oficiales de club) han acrecentado los problemas de lesiones. Y a pesar de ello, el Barça se ha mantenido firme y ha dado la cara en todo momento. Hasta el final.

No debemos olvidar, tampoco, que entre equipos del máximo nivel los enfrentamientos múltiples no son buenos. Lo anormal es ganar cuatro partidos seguidos al Real Madrid. Lo normal es que, jugando cuatro veces en una misma temporada contra Inter de Milán (dos victorias, un empate y una única derrota) y Sevilla (tres victorias y una derrota) pierdas al menos un partido. Exactamente eso ha sucedido y, como ya reseñaba con anterioridad, se ha pagado caro. Carísimo.

Otro de los factores que ha potenciado la pérdida de la Liga de Campeones ha sido el Real Madrid. El hecho de que los blancos hayan alcanzado una cifra record de puntos ha impedido dar más descanso y rotación a la plantilla, por lo que el cansancio ha sido mayor. Se notó, de hecho, que en la ida de semifinales las piernas de los jugadores clave del Barça no estaban frescas, sino pesadas. Messi y Xavi no estuvieron bien en el Giuseppe Meazza y eso pesa mucho, porque son los dos mejores futbolistas del mundo en su puesto.

Con todo y con esto, se ha ganado la Liga con 99 puntos y se ha estado a un gol de la final de la Champions. El balance es buenísimo y me reafirmo; a pesar de todas las circunstancias, este Barça ha mantenido o superado el nivel de fiabilidad de la anterior campaña, aunque no el de resultados. Este Barça es mejor, más sólido, más fuerte, que su antecesor. ha dejado partidos para el recuerdo como la segunda parte en el Sánchez Pizjuán, la exhibición en el Emirates Stadium o el triunfo en el Santiago Bernabéu. ¿Qué le ha faltado? La dosis de suerte necesaria en las competiciones del KO.

Hace un año, Pinto le detuvo un penalti a Martí e Iniesta marcó en el último minuto en Stamford Bridge. Esta temporada, por contra, Negredo no falló su pena máxima en el Camp Nou y el tanto de Bojan en el minuto 92 ante el Inter fue anulado. Queda muy frívolo, pero la única diferencia entre una Liga y un Triplete es la suerte de cara en el momento oportuno. Suerte que, por ejemplo, sí se tuvo en el Mundialito con el tanto de Pedro en el minuto 89.

¿O acaso no están a un paso del Triplete el Bayern, que eliminó a la Fiorentina gracias a un gol en flagrante fuera de juego, y el Inter, que se vio beneficiado por al arbitraje ante Chelsea y Barça?

El triunfo en el Bernabéu ha sido uno de los grandes momentos de la temporada (Foto, EFE/elespectador.com)

viernes, 30 de abril de 2010

El partido más importante


Bojan, abatido el miércoles (Foto, RTRPIX)

La decepción es mucha. Es altísima. No porque no se diera la cara o porque se haya hecho una mala competición, sino porque se ha dejado escapar una oportunidad histórica. La final en el Santiago Bernabéu era un sueño y un gran reto para el mejor equipo (o al menos Barça) de la historia, pero no estar en Madrid no es ningún fracaso.

Ahora no queda más remedio que olvidar la Champions y centrarse en la Liga. Hay muchas conclusiones que sacar y causas que analizar, pero no es el mmento. Queda un título en juego, que está cerca pero lejos a la vez y caer en análisis exhaustivos en estos momentos no haría más que ponerlo también en serio peligro. No es momento de fichajes, tampoco.

Entre otras cosas, porque enfrente está el que, ahora mismo, es el gran partido de la temporada. Mucho de lo que finalmente suceda se va a determinar este fin de semana, cuando se verá cómo asimila y cómo responde el equipo de Pep Guardiola a la eliminación ante el Inter de Milán.

Sinceramente, no creo que, aunque el Villarreal se nos da históricamente mal, sea el de este sábado un partido, sobre el papel al que temer. El Barça está capacitado para ganar con solvencia en El Madrigal. Entre otras cosas, porque los castellonenses no son un equipo especialmente aguerrido y que sin balón sufre mucho. Pero las condiciones son tan especiales que me atrevo a vaticinar que este el duelo definitivo para la suerte del Barça en la Liga. Si gana, no se le escapará el título. Si pincha, caerá en barrena y, posiblemente, no vuelva a ganar un partido más. El bloque de Juan Carlos Garrido saldrá, seguramente, a aprovechar el golpe moral que sufrió el Barça el miércoles y tratar de amilanarle. Los jugadores culés deben ser fuertes no tanto física como mentalmente.

Hasta hace cuatro días el partido más importante de la temporada era el del Inter de Milán. Ha pasado y se ha perdido (o, mejor dicho, se ha ganado pero de manera insuficiente), por lo que tenemos ante nuestras narices el nuevo partido del año. Sinceramente, no me parecería injusto que el Real Madrid ganara la Liga, pero sí injusto que la gran temporada que está completando el Barça se cerrase sin títulos. Hay que sacar fuerza de flaqueza y, como dijo Pep, "hemos de levantarnos". De su capacidad motivadora sobre el grupo dependerá buena parte de lo que suceda a partir de ahora.

¡VISCA BARÇA!

viernes, 16 de abril de 2010

Pedro silencia las risitas

Hay varios jugadores que están respondiendo a un gran nivel, muchos que atraviesan el mejor momento de su carrera deportiva, algunos lejos de su mejor forma o incluso en decadencia, y otros que crecen día a día, pero sin lugar a dudas el nombre más destacado en la hasta el momento sensacional temporada del Barça es el de Pedro Rodríguez. El canario se ha consagrado de manera definitiva y, sobre el césped, ha silenciado las risitas.

Porque a Pedro muchos le seguían llamando (y se lo llamarán) Pedrito con el ánimo de disminuir su valor, de relativizar todo lo que el canario ha ido consiguiendo desde que pasó de pleno derecho a formar parte de la primera plantilla culé en agosto. “Si no está Messi, ¿quién va a meter los goles? ¿Pedrito?” es una secuencia que he escuchado en diversas tabernas cuando se intentaba menospreciar el nivel de la plantilla de Pep Guardiola.

Pues sí, resulta que Pedrito o Pedro puede marcar los goles. De hecho, marca muchos y en partidos importantes. En la Supercopa de España el Barça remontó en San Mamés gracias a una asistencia y un tanto de Pedro. En la Supercopa de Europa, marcó el gol de la victoria tras una gran combinación con Messi en el minuto 116. En Liga, antes de navidades, resolvió algunos duelos, como el del Almería. Y en el Mundial de Clubes, además de entrar en la historia por anotar en una misma temporada en seis competiciones diferentes, forzó la prórroga ante el Estudiantes con un cabezazo en el último minuto.

A esto hay que añadir que, mientras a inicios de temporada parecía un jugador con estrella; el típico que está apartado del juego, que no aparece en la circulación del balón pero que de vez en cuando marca sin saber muy bien por qué, en la actualidad (aunque ha sido un proceso) Pedro es uno más cuando hay que mover la pelota. Se ofrece, entrega, hace paredes, presiona la salida rival, corre como el que más, se atiene a las exigencias tácticas. El canario se ha consagrado y ha demostrado que su presencia en el equipo no es una frivolidad de Guardiola sino el justo premio al trabajo.

Pero no todo el mundo sabe verlo. Seguían siendo muchos los que, tras las hojas del Marca, te recordaban en el bar que el Barça depende mucho de Messi, que no tiene buenos delanteros, porque, cómo no, Bojan, Jeffren y “Pedrito”… ¿quiénes son? Es igual que todos ellos aporten más que fichajes multimillonarios de importantes clubes europeos. También hay que recordar, eso sí, que muchos de quienes dicen esto, como es lógico, no han visto más que dos partidos del Barça en toda la Liga, los que les enfrentó al Real Madrid de sus amores (partidos ganados por el árbitro o por la suerte, por supuesto). Pero es que hablar es muy fácil.

El sábado pasado Pedro completó una actuación memorable, siendo básico en la consecución de la victoria en el Santiago Bernabéu. Además, demostró ante Casillas que es, posiblemente tras Higuaín, el jugador que mejor define ante el marco rival de toda la Primera División. Su golito le encumbró y el miércoles aumentó su ‘leyenda’ con un golazo desde 45 metros ante el Deportivo. Un balón fuerte le llegó a su pierna izquierda, la menos buena, y sin pararla, la enganchó de tal manera que dibujó una parábola imposible hasta las mallas de Aranzubía.

El jueves Pedro subió un escalón. Ya no era “Pedrito” el malo, sino Pedro, que “tuvo mucha chorra”. Quienes dicen esto son los mismos que afirman que “cuando llega Messi los defensores se apartan”. En resumen, Pedro ha silenciado las risitas y empiezan a surgir los grandes analistas que reducen sus méritos a la fortuna. Como pasa siempre con los grandes.

Pedro celebra un tanto (Foto, leonoticias.com)

lunes, 12 de abril de 2010

La vendetta de Milito

Milito saluda a los culés cuando es sustituido en el Clásico (as.com)

Gaby Milito era un gran central cuando llegó en el verano de 2008 al Barça de Frank Rijkaard. Cinco temporadas al máximo nivel en el Real Zaragoza le avalaban y el conjunto culé apostó fuerte por su incorporación. Abonó una importante suma de dinero y lo convirtió en el líder de una zaga que languidecía con Thuram y un Márquez fuera de onda.

El argentino llegaba a Can Barça además con la intención y las ganas de demostrar algo; que el Real Madrid se equivocó al desestimar su fichaje. Que su rodilla estaba perfectamente capacitada para afrontar la exigencia competitiva de un grande. Por desgracia, y pasados nueve meses de competición, Gaby Milito hizo crack en Old Trafford durante las semifinales de Champions League y dio la razón a los servicios médicos del Real Madrid; su articulación tenía un problema.

Su baja pudo trastocar muchos planes, porque se había convertido en un gran líder para el equipo, dentro y fuera del campo. Pero el Barça los solventó con entereza desde la llegada de Guardiola, lo que demuestra también la dinámica positiva en la que se sumió el equipo, hasta las desgracias le otorgaban ciertos 'beneficios'. Era necesario hasta que Gaby regresara un nuevo central y, contando con que Cáceres era la apuesta segura, se precipitó un fichaje más ‘arriesgado’, el de Gerard Piqué. Y en cuanto a su ascendente sobre el grupo, especialmente Messi, resultó ser un impuslo más hacia La Pulga, deseoso de dedicarle goles y reencontrarse con él en la cancha.

Es decir, la lesión de Milito fortaleció al grupo; propició un fichaje de garantías y estimuló al grupo a luchar. También Gaby se esforzó; sin su competitividad, su espíritu de lucha, no hubiera retornado jamás después de tantos percances y meses en el dique seco.

Finalmente, en el mes de diciembre de 2009 Guardiola pudo volver a alinear a Milito, un central con el que ya nadie contaba. Su regreso fue la enésima buena noticia, ya que solucionó un problema que se le había planteado a Pep; a Chygrynskiy le falta aclimatación y Márquez está fuera de forma. Después de 19 meses, además, Milito se reincorporó al grupo y al césped con naturalidad, sin miedo en los apoyos y golpeos e interpretando a la perfección el esquema de juego y de ayudas defensivas impuestos por el nuevo técnico.

Ya entonces Gaby Milito pareció marcarse un objetivo; callar bocas. Había callado muchas con su retorno y deseaba recuperar su mejor nivel para silenciar el resto. El partido del sábado en el Santiago Bernabéu era la ocasión perfecta, porque Jorge Valdano había aprovechado la desgracia de un futbolista para apuntarse un tanto. El director general del Real Madrid tenía razón en su argumentación, pero se equivocó en las formas. El sábado, cuando Gaby en el túnel de vestuarios increpó a Valdano también cometió el mismo error, se equivocó en las formas por completo, aunque el daño que le hizo ver su situación como ‘medallita’ ajena le otorgaba cierta razón en el fondo.

Fue, para Gaby, la revancha perfecta. Jugó en el Santiago Bernabéu con el eterno rival del equipo que le rechazó, ganó sobre el césped, completó una sensacional actuación y pudo encararse con quien le utilizó. Con el paso de los días se avergonzará de sus actos, pero se sentirá satisfecho de haber cumplido con su vendetta.

martes, 16 de marzo de 2010

Cacería

Quien siembra vientos recoge tempestades, asegura un refrán castellano que podría utilizarse perfectamente para explicar qué está pasando con Cristiano Ronaldo en el Real Madrid. El portugués es un jugador genial y único, pero genera odio y, además, el entorno madridista no ayuda en nada a mejorar esta imagne. Anteriores actuaciones de la prensa y de la plantilla madridista desaconsejan que se utilice la palabra cacería y que se pida protección para el astro.

Vaya por delante que no me gusta que ningún equipo utilice la violencia como arma. No me gusta que se intente frenar a un jugador a base de patadas. Y soy partidario de la protección a los jugadores, pero no solo de Cristiano Ronaldo, de Messi o de Villa, también de Nivaldo, Sergio Ramos y Rafa Márquez, por poner ejemplos de jugadores que 'reparten'. No es lícito que el central brasileño cosa a entradas, varias de ellas con mala intención, al portugués, pero es de ser muy hipócrita que el diario Marca denuncie la 'cacería' a la que, según ellos, es sometido. De hecho, en páginas interiores del diario en su edición de hoy se habla del 'calvario' que sufrió el delantero, objeto de cinco (sic) faltas en Zorrilla.

Aunque eso no justifica que le cosan, la actitud de CR no ayuda a evitarlo. Es un jugador chulo, provocador que, por ejemplo, se permite el lujo de devolver el balón al Valladolid el pasado domingo, con 0-3, después de dar unos toquecitos y un tacón, lo que encrespa a la grada y a los rivales, que sienten que se intentan reir de ellos. Una acción que se podría haber evitado y más cuando ya en la primera parte había recibido. La sensación que queda en un jugador que está perdiendo y que ve la Segunda División al final del túnel es "este bobo se está cachondeando de mí. Repito, no hay que darle patadas por ello, pero Ronaldo no ayuda a evitarlas. Es como es y quizás sea imposible que cambie. Pero ciertas actitudes a veces traen consecuencias desagradables. Como también puede pasarle alguna vez a Dani Alves o le pudo pasar a Deco (a mucha mejor escala).

Estoy completamente de acuerdo con Marca en que no se deben utilizar esas artimañas para intentar secar a un jugador, ya sea un genio o un tuercebotas. Tampoco me pareceía bien que Cristiano le diera un puntapié a Nivaldo, aunque en un momento de calentón se pueda llegar a entender (siempre que, después, no intentes ser el mártir y pidas que te retiren la sanción). Pero al director del medio, Eduardo Inda, se le olvida que, desde sus páginas, se aplaudió la 'cacería' que el 13 de diciembre de 2008 el Real Madrid cometió sobre Leo Messi en un clásico. Aquel día el astro argentino recibió más de cinco faltas. Bastantes más. Aquel día los jugadores del Madrid, incluidos los talentos, buscaron de manera constente los tobillos del mejor jugador del mundo.

Al día siguiente Inda afirmó que el fútbol era cosa de hombres. Casi un año después, el 24 de noviembre de 2009, comentó en su lamentable y foco de fobias y filias personales artículo 'Los Puntos sobre los Íes' que "La manera en que (Juande Ramos y su equipo) marcó territorio al Barça en general y a Leo Messi muy en particular debería estudiarse en las escuelas de entrenadores". Pues bien, supongo que Onésimo y quizás alguno de sus jugadores acudió a aquella escuela que Inda preconizaba. Como decía, quien siembre vientos recogen tempestades. ¿Qué esperaban ahora?

lunes, 8 de marzo de 2010

A la par

Será que soy extremadamente optimista, pero el punto del sábado me parece bueno. En un encuentro que se puso muy cuesta arriba con un gol rápido del rival, en el que tuvimos la desgracia de marcarnos un autogol y en el que los dos jugadores más clarividentes del bloque, Xavi e Iniesta, no estuvieron finos, en el que Ibrahimovic fue expulsado (injustamente, aunque Zlatan debe controlar sus impulsos) y en el que el árbitro dejó de pitar dos 'penaltitos' a nuestro favor sumamos un punto a domicilio. Como siempre se ha dicho, cuando no se puede ganar hay que saber no perder. Y el sábado, liderados por un genial Messi, supimos no perder.

Luis Aragonés, un grande del fútbol español por su gran aportación como jugador y como técnico, siempre ha defendido que es en el último tercio de temporada cuando se gana la Liga. Esto es impepinable, como la segunda parte de la afirmación; para poder ganarla hay que llegar a los partidos finales en disposición de ello.

El primer tercio de temporada fue descartando, uno a uno, a posibles aspirantes como Atlético de Madrid, Valencia y Sevilla. En el segundo, ya cerrado a la lucha Barça-Madrid, ninguno de los dos se ha descolgado ni ha dado una renta importante a su oponente. Al final del primer tercio, precisamente tras el Clásico del Camp Nou (1-0) se llegó con dos puntos a favor de los culés. Doce jornadas después los dos equipos están emparejados. Bien es cierto que el Barça llegó a tener +5, pero también que su desgaste ha sido mayor y que ya ha pasado (toquemos madera) su particular calvario en forma de lesiones. Es a partir de ahora, en trece jornadas de infarto, cuando se disputa la Liga. No únicamente en el Bernabéu, en trece partidos. Ambos tienen factores a favor y en contra, aunque bien es cierto que en estos momentos el Real Madrid tiene medio cuerpo (algo prácticamente insignificante) de ventaja.

El equipo de Manuel Pellegrini (y me parece de justicia remarcar que ha sido el técnico chileno quien ha logrado hacer un equipo de la lista de jugadores que le dieron) completó una sensacional actuación el sábado. La remontada le da mayor moral, pero la realidad es que los blancos realizaron un partidos completo, salvo los primeros 20 minutos. El 0-2 momentáneo era totalmente injusto y un espejismo. El Real Madrid mereció vencer y, además, tuvo la 'fortuna' de medirse a un equipo, el Sevilla, donde solo Kanouté es capaz de leer las exigencias. El delantero malí fue el único que, a raiz del 1-2 fue capaz de parar la pelota, dormirla y reeorganizar al equipo. Navas y Perotti, por su parte, se empeñaron en correr como pollos sin cabezas, lo que favoreció las intensiones merengues. En resumen, que el Madrid caía cuando mejor jugada y remontó cuando fue capaz de hacer caer al Sevilla en la trampa. En estas circunstancias los blancos, plenos de moral, tienen cierta ventaja. Son capaces y se lo creen. Tienen hambre y sus secundarios (Xabi Alonso, Higuaín, Arbeloa y Albiol especialmente) están por encima del nivel incluso de las estrellas fichadas a golpe de talonario. Su calendario es mejor porque los partidos más duros serán en su estadio.

A favor del Barça está que las sensaciones no son malas. El equipo atravesó un bache, pero lo superó. En Stuttgart sacó un buen resultado, ante el Málaga desplegó un buen fútbol y el sábado supo sobreponerse a la adversidad. Messi está enchufado y aunque hay varios futbolistas que no están rindiendo al nivel esperado, el equipo aguanta el tipo y tiene un registro de puntos superior al de hace un año. Xavi e
Iniesta acusan las lesiones musculares sufridas, pero sin duda crecerán con el paso de las semanas. El regreso de Abidal y Keita fortalecerá al equipo y el hambre, aunque no tan grande como en el rival, se mantiene y se evidencia en que jamás se arroja la toalla. Además, Ibrahimovic acabará regresando, más pronto que tarde, porque su espectacular primer tercio de campaña no fue casualidad.

¿Cuál son las noticias negativas en ambos? Pues, precisamente, la desaparición de ciertos jugadores en las grandes citas o en periodos prolongados de tiempo. Hasta ahora Cristiano Ronaldo, Kaká e Higuaín no han dado la talla en las fechas marcadas en rojo e Ibrahimovic y Henry atraviesan por su peor etapa (que en el caso del francés parece incurable). Otro factor que determinará en buena medida los próximos meses es la Champions; el Barça la tiene entre ceja y ceja, el Real Madrid fue confeccionado para ganarla. Quien caiga en ella (si es que alguno cae) perderá seguridad y, aunque gane en descanso, será una noticia perjudicial.

En estos momentos el Real Madrid es líder pero el Barça mantiene la sartén por el mango (el liderato es 'irreal' porque al Barça le sigue valiendo el empate en el Clásico, aunque no tengo dudas de que ambos van a dejarse puntos en el camino). El bloque de Pellegrini tiene, como he dicho, medio cuerpo de ventaja (moral), pero la Liga casi comienza en estos momentos. Barça y Madrid han dejado de verse por el retrovisor; se encuentran a la par por la autopista de la Liga. ¿Quién sacará más rendimiento a su motor?

Messi completó una actuación memorable en Almería (Foto, diariodeleon.es)

miércoles, 24 de febrero de 2010

Ibra-CR9, con los datos en la mano

Son chorradas, lo digo de antemano, porque decir que un jugador es mejor que otro por el número de goles es obviar por completo que el fútbol es un deporte colectivo, donde también influyen los espacios que abres a tus compañeros, los defensores que arrastras, la capacidad que tienes para adaptarte a las necesidades del momento y que en ocasiones los compañeros te pueden hacer mejor... o peor, entre otras cosas. Pero, dado que desde la capital se habla de las excelencias de Cristiano Ronaldo y de lo mal que le ha salido al Barça el trueque entre Ibrahimovic y Eto'o, me he decidido a realizar una comparativa entre ambos, por aquello de que CR9 es el mejor del mundo, como nos intentan vender.

Con los datos extraidos de la web de Marca, podemos observar que en la comparativa, Ibrahimovic sale vencedor ante Cristiano Ronaldo. Acumulan ambos 12 tantos en Liga, pero, aunque Zlatan ha jugado más partidos (19 contra 14), ha necesitado muchos menos remates para lograrlo (67 contra 95). Es decir, CR9 marca más goles por partido, pero en mucho menos efectivo ante el marco, es menos 'matador'; Ibra convierte en gol el 18% de sus disparos a portería y Ronaldo 'solo' el 13%. A esto debemos añadirle que, mientras el sueco ha aportado a sus compañeros 5 asistencias de gol, Cristiano se ha quedado en 3. Ronaldo sale beneficiado en la comparativa de fueras de juego (posiblemente por su ubicación en el terreno de juego, 39 contra 8) y balones perdidos (202 el sueco, 155 el portugués). Ibra, por su parte, recupera más pelotas (13-10).

Pero, como los datos son fríos y no siempre reflejan la realidad, conviene también recordar algunos aspectos 'no cuantificables'. De los 12 goles de Ibrahimovic, seis sirvieron para abrir el marcador, es decir, goles más que útiles, determinantes. Acumula por otro lado, 3 goles más entre Champions y Copa por los 6 del portugués. Y ha aparecido en los dos duelos más importantes que ha afrontado hasta la fecha el Barça, el derbi ante el Real Madrid (resuelto con tanto suyo nada más salir del banco) y el enfrentamiento de octavos ante el Stuttgart de ayer mismo, con un gol salvador. Por contra, Ronaldo ha inaugurado el tanteador en cuatro oportunidades (más el 2-1 marcado ante el Deportivo, de penalti) y estuvo espeso tanto en el Camp Nou (marró la mejor ocasión de su equipo) como en Lyon en octavos de la Champions.

En resumen, que, tirando de datos de Marca, Cristiano Ronaldo no sale tan vencedor sobre Ibrahimovic comparando estadísticas, más bien al contrario. Si CR9 es el mejor del mundo por sus números, Ibrahimovic puede ser el 2 o el 0.5. Y eso que he sido bueno y no he comparado a Ronaldo con Messi (16 goles en 20 partidos, con un 20% de acierto en 81 remates; 9 asistencias de gol, solo seis fueras de juego, 33 balones recuperados y 177 perdidos) o a Ibrahimovic con Benzemá, Kaká o Higuaín (que tiene el mayor porcentaje de acierto de la Liga).

¿Realmente dormirá más tranquilo Casillas ahora que no está Eto'o?

lunes, 22 de febrero de 2010

El Barça de Chichi Creus (y Xavi Pascual)

El título de Copa del Rey conquistado ayer por el Barça supone la consolidación definitiva de un proyecto. La plantilla y los resultados (solo tres derrotas, y todas por la mínima) invita a pensar en un nuevo triplete, tras el alcanzado en 2003 con Svetislav Pesic en el banquillo. El actual Barça es el Barça de un 'perico' como Ricky, de Navarro, de Fran Vázquez, pero, sobre todo, de Xavi Pascual y Chichi Creus.

Chichi Creus se hizo cargo de la dirección técnica del Barça en el verano de 2008. Llegaba al cargo tras la marcha de Saric, con la misión de darle el empujón definitivo a un equipo que Xavi Pascual comenzaba a reflotar. El técnico catalán había recuperado a un equipo que con Dusko Ivanovic parecía una piltrafa, aunque en su interior se encontraba un futuro campeón. Saric en la dirección técnica e Ivanovic en el banquillo habían convertido a un buen equipo en un aspirante a nada. El actual técnico del Caja Laboral era incapaz de sacar lo mejor de sus jugadores (salvo de Trias, posiblemente porque su fuerza no está en la magia, sino en el sacrificio) y acabó siendo destitituido tras asegurar que, con lo que le habían dado, no podía lograr más.

Fue entonces cuando Pascual se hizo cargo del equipo. Con él Ilyasova demostró ser el jugador capaz de liderar al equipo en la pintura, Navarro volvió a ofrecer su mejor versión y Fran Vázquez resucitó. Con la marcha de Ivanovic se vio cierta sensación de liberación en la plantilla. Desde marzo hasta final de la temporada 2007/08 no se ganó nada, pero el equipo disputó la final de la Liga ACB y rozó la Final Four de la Euroliga, poniendo las primeras piedras hacia un equipo campeón. Más de lo que Ivanovic, con los mismos jugadores, creyó capaz de conseguir.

Pero si Pascual recuperó la moral de la tropa, Chichi Creus construyó un equipo campeón. Pulió el bloque con David Andersen e incorporó a los primeros grandes 'secundarios', como Sada y Barton (ahora en el dique seco). Confeccionó una plantilla capaz de competir que entró en la Final Four de Berlín y ganó la Liga ACB. Su única mancha fue la Copa, donde pagó no haberse quitado aún de encima la losa del Tau.

La plantilla culé de la temporada 2008/09 la formaban Lakovic, Sada; Navarro, Basile, Grimau; Barton; Ilyasova, Trias, Andersen, Fran Vázquez y Santiago. La principal carencia se centraba en la ausencia de un alero titular y a esto se sumó la marcha de dos jugadores que se convirtieron en puntales como Ilyasova y Anderson, obligando a Creus a realizar un gran trabajo de mercado. Los resultados fueron impecables: Mickeal es el alero que se necesitaba, Erazem Lorbek ha hecho olvidar a Andersen y solo Morris no ha demostrado estar a la altura de Ilyasova. Pese a ello, el equipo ha ganado en equilibrio, porque Boniface N'Dong es mucho más jugador que Daniel Santiago y la incorporación de Ricky Rubio ha atorgado un plus que convierte a una gran plantilla en la mejor de Europa.

A estos mimbres espectaculares Pascual les ha añadido espíritu de sacrificio y compañerismo. Todos trabajan y defienden con intensidad (lo difícil no es conseguir con eses jugadores elevadas puntuaciones, sino bajar las de los contrincantes), pero en ataque se vislumbra algo más que manual, se otorga importancia a la inspiración. Los jugadores rotan, acumulando descanso y minutos en pista. Todos se sienten importantes.

Es indudable que este Barça no tiene rival en España. El único peligro, a mi modo de ver, para no hacer doblete (ACB-Copa) era que a un partido puede pasar cualquier cosa. Se sufrió en cuartos y semifinales, pero el equipo sacó su mejor cara en el momento preciso; ante un Real Madrid sin excusas (tras el baño en el Clásico de Vistalegre se habló de las bajas) se ofreció un recital que no acabó en catástrofe blanca porque tras el tercer periodo se levantó el pie del acelerador. Messina quedó en evidencia, puesto que no fue capaz de aportar el plus necesario para superar a una plantilla un punto por encima de la suya. No veo a nadie en la ACB capaz de doblegar a este Barça a cinco partidos, por lo que la Liga no debe escaparse.

Por tanto, las miras deben centrarse en la Euroliga. Ahí, un mal día en la Final Four te puede dejar en la cuneta, pero, por lo demás, el Barça es el favorito. Y si este equipo logra un nuevo triplete será por el trabajo de dos hombres de la casa, de dos estrellas alejadas de las cámaras, pero trabajadores incansables. Xavi Pascual y Chichi Creus, que ya han trabajado para que el mal día de un par de jugadores no se note.

La plantilla celebra el título de Copa (Foto, EFE/elpais.com)

viernes, 5 de febrero de 2010

Nada de trámite

La jornada de este fin de semana parece de trámite. Tanto Barça como Real Madrid juegan en casa, ante rivales no excesivamente potentes, y parece que después de los buenos resultados que cosecharon la semana pasada en feudos difíciles medirse a Getafe y Espanyol es un pasatiempo. De eso nada.

En el fútbol actual y más en las grandes ligas, como la española, cualquier equipo está capacitado para dar la sorpresa y ganar en todos los campos. El año pasado, sin ir más lejos,e stos dos equipos dieron la sorpresa en ambos estadios. El Espanyol empató en la primera vuelta en el Santiago Bernabéu con Tintín Márquez en el banquillo y en la segunda ganó de manera sorprendente en el Camp Nou cuando tenía un pestilente olor a Segunda División.

En cuanto al Getafe, arañó un empate en Barcelona en la primera vuelta de la Liga y solo el afán de gloria de Casquero con su penalti a lo Panenka evitó que se llevara los tres puntos del Santiago Bernabéu en la recta final de campeonato.

Por si fuera poco, tanto Getafe como Espanyol están en estos momentos en una situación más 'cómoda' que la que presentaban la temporada pasada cuando lograron dichas 'heroicidades'. Aunque es cierto también que tanto Barça como Real Madrid son más fiables ahora.

En resumen, que no olvidemos que la jornada de este fin de semana. Es una más, pero los puntos valen tanto como los que están en juego en el Vicente Calderón o Mestalla y los oponentes tampoco regalan los puntos.

Confianzas, mejor en casa.

miércoles, 27 de enero de 2010

Ronaldo, Messi y los jugadores altos

El codazo de Cristiano Ronaldo a Mtiliga, lateral del Málaga, el pasado domingo se saldó con la roja directa para el genial delantero portugués y con dos partidos de suspensión (salvo que Apelación diga lo contrario). La sanción no deja de ser la lógica atendiendo a las circunstancias; vamos a suponer (yo lo creo así) que el manotazo no era una agresión y los dos partidos se explican por las razones siguientes: uno por la roja y otro por la lesión ocasionada, rotura del tabique nasal. Quienes aseguran que la lesión de Mtiliga es "circunstancial" son, además de unos indeseables y unos hijos de... perdón, impresentables, unos ignorantes profundos del reglamento. Porque seguramente no es justo, pero una sanción es mayor cuando media lesión (como es el caso) en la acción. Un partido sería quizás poco, más de dos un castigo exagerado; levantar la tarjeta sería bochornoso. Al fin y al cabo, más partidos se va a peder el que ha recibido el golpe.

El Real Madrid, faltaría más, está en su derecho de recurrir para intentar evitar la sanción, aunque su interés especial porque pueda llegar a jugar el sábado en Riazor tiene un cierto tufillo a que, pese a la gran inversión y tener la supuesta mejor plantilla del planeta, no se ven capaces de ganar a un Deportivo mermado por las lesiones sin sus dos mejores jugadores, Cristiano Ronaldo e Higuaín. Lo que no me parece de recibo es enviar al Comité de Competición y al de Apelación un vídeo de Messi y Marc Valiente (dejando de lado que no es lo mismo bracear que soltar el brazo y que si un jugador del Barça da un manotazo a un rival también es expulsado, como sucedió con Thiago Motta en el Barça-Zaragoza de la temporada 2006/07) en el más reciente Barça-Sevilla; demuestra victimismo. Es un partido que no influye para nada en el conjunto blanco y es seguro que a lo largo de los 19 partidos de Liga disputados ha habido alguna jugada similar a la inversa. Hablan incluso de un codazo que recibió Sergio Ramos en el minuto 36 y no fue sancionado. ¿Qué dirían si es el Barça quien envía una jugada de un, por ejemplo, Real Madrid-Valencia, para aliviar la sanción de uno de sus jugadores? Se hablaría de madriditis. Supongo, pues, que esto es un ejemplo del victimismo y la barcelonitis que se ha instaurado en la Casa Blanca en las dos últimas décadas.

Al respecto ha hablado esta mediodía Xavi, que acaba de cumplir 30 años y se encuentra en plenitud, no solo deportiva, sino también competitiva. Siempre ha sido un ganador, pero ha recibido galones en el vestuario con la vicecapitanía y se siente un líder del grupo, lo que le permite salir en defensa de sus compañeros como antes no haría. Sin levantar la voz, pero poniendo las cosas en lo que él considera su sitio. Ha dicho que comparar las jugadas es, básicamente, manipular.

Para rizar el rizo, el diario As publicaba hace unos minutos en su página web un artículo que hace referencia a un estudio según el cual a los jugadores altos se les pitan más faltas que a los bajos, con la clara intención de demostrar que CR9 ha sido víctima de su físico. No sé si se los periodistas del medio madrileño creerán que nos acaban de descubrir la penicilina, porque los culés estamos hartos de ver como cada vez que Ibrahimovic utiliza su cuerpo para ganar un balón aéreo el árbitro pita falta.

En esta jugada CR9 le destrozó la nariz a Mtiliga (Foto, talcualdigital.com)

lunes, 14 de diciembre de 2009

Pellegrini, Casillas e Iturralde González

El Barça ganó el sábado. le costó mucho, como es habitual en los últimos tiempos ante el Espanyol. Pero lo importante es que, jugando mal, sumó los tres puntos, demostrando el carácter competitivo del equipo. Porque si bien es cierto que los 'periquitos' fueorn mejores en la segunda parte no se le recuerdan acercamientos peligrosos al área de Valdés, que solventó a la perfección el trabajo que tuvo. Ibrahimovic transformó desde el punto de penalti el único tanto del partido y ahora el equipo afronta la posibilidad de hacer historia sumando el sexto título en solo ocho meses.

Antes de eso, hay algunas cosas que no conviene dejar en el tintero:

1. Las palabras de Manuel Pellegrini en 'El Larguero', en las que afirma que el Bernabéu pitaría al Madrid si jugara como el Barça. Cuando el técnico chileno dijo en verano que en la etapa de los Galácticos el Real Madrid ganó tres Champions (¿¿¿???) pensé que, o tenía poca memoria, o era un poco bobo pese a ser ingeniero. Cuando afirmó que el Madrid jugaba mejor que el Barça porque metía más goles (incierto, se le olvidaba, casualidades de la vida, la Copa del Rey), recibía menos (de nuevo, Alcorcón en el olvido) y sumaba más puntos, pensé que era un chulo. Cuando, tras el Clásico, su argumentación basada en la estadística (el Barça tuvo más el balón, tiro más entre palos, metió más goles, encajó menos y lideraba el Campeonato) se quedó en el olvido porque su equipo mereció más, creía que era un 'veleta'. Pero cuando el jueves dijo que el Bernabéu pitaría a un Madrid con diez canteranos en el primer equipo, la mayoría titulares, 75% de posesión, cinco títulos y líder en todas las competiciones (a pesar de que ese mismo Barça ha salido alguna vez aplaudido del fuedo madridista), me convencí de que en realidad Pellegrini es un gran homorista.

2. Iker Casillas ha completado una semana nefasta que sus compañeros han tapado. Valdés se tragó el tanto del Deportivo hace ocho días y se le resbaló una inocente falta del Dinamo de Kiev el miércoles, lo que aprovecharon sus críticos para, una vez más olvidando los éxitos y méritos conseguidos, crucificarle y afirmar que el barça vence pese a su portero. No se ha dicho lo mismo del 'Santo', que el martes cometió un penalti de alevín en el Velodrome (con lesión incluida para el damnificado) y cometió diversos errores por alto que no fueron aprovechados por sus rivales. Y que el sábado, en Mestalla, practicó el vuelo sin motor en el gol de Villa (esa salida, perdónenme la grosería, es de portero que no tiene ni puta idea de medir) y alojó en las redes un chut centrado y no muy potente de Joaquín. Eso sí, la explicación ya nos la ha dado esta mañana Alfredo Relaño; al 'bueno' de Iker le despistó que le insultara un niño de diez años. Alucinante. No entiendo entonces como Eto'o fue capaz de meter 130 goles de azulgrana. Dejemos para otro día, no obstante, la imposibilidad que se encontraría 'el galáctico de Móstoles' para triunfar en el Barça debido a su carencia de juego con los pies, básico en todo guardamenta culé.

3. Iturralde González es un árbitro valiente, en pleno declive, todo hay que decirlo, y eso molesta a determinados medios de comunicación. El sábado se equivocó al pitar el penalti de Baena sobre Xavi (aunque con el reglamente en la mano se puede pitar, porque existe un agarrón que desequilibra en el interior del área), pero también se ha equivocado en numerosas ocasiones en contra de los intereses del Barça. Y si hablamos de Villarato; ¿por qué no se anuló el 0-1 en Mestalla, en el que Benzema arrancó en fuera de juego? Lo curioso es que los mismos que en la obstrucción de Piqué a CR9 veían penalti (el reglamento no estipula como penalti una obstrucción, como mucho un libre indirecto) ahora hablan de "contacto muy leve". Debe ser que elc entral del Barça agredió al portugués y yo no me había enterado.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Fútbol y sacrificio


Quienes esperaban un partido sencillo se llevaron una sorpresa. El Real Madrid plantó cara en el Camp Nou e incluso pudo llevarse la victoria, pero no acertó con sus ocasiones. Cuando el Barça tomó la batuta no perdonó y logró el objetivo de la noche; victoria y liderato.

Las características futbolísticas de la plantilla del segundo clasificado hacían que el duelo enfrentase dos estilos contrapuestos. Mientras el Barça se siente cómodo con el balón, el Madrid es feliz cuando puede robar en el centro del campo y afrontar un contragolpe. Lo bueno del estilo del Barça es que siempre lo podrá poner en práctica, casi ningún equipo del mundo deseará disputarle la posesión. Lo malo del estilo merengue es que necesita un rival que asuma el control de la pelota, algo que pocos van a hacer ante ellos.

Con esta coyuntura, al Barcelona le resulta ahora mismo más complicado ganar al eterno rival en el Camp Nou que en el Santiago Bernabéu. En su estadio, los blancos no se pueden permitir no llevar la iniciativa y jugárselo todo a la contra. Están obligados a asumir más riesgos. Por eso es casi más complicado ganar 1-0 ayer que 2-6 del 2 de mayo.

Cada equipo puede sacar las conclusiones que estime oportuna, pero en el Barça hay algunas malas y muchas buenas. La más importante entre las malas es que, ante un rival bien plantado, al equipo le costó acertar en el último pase. Fue lo único que hizo mal, porque recibir cuatro claras ocasiones de gol ante rivales de la talla de Cristiano Ronaldo, Kaká o Higuaín es lo normal.

De las noticias buenas, hay muchas. La primera es que Valdés está al nivel de los mejores de la historia. Ayer volvió a demostrar sus inmejorables condiciones al sacar un gran pie en el mejor acercamiento del rival. La segunda, que Puyol vive en un eterno estado de segunda juventud. Fue el mejor ayer, tapando remates de Marcelo, Higuaín o Kaká entre otros y liderando a una sobria defensa completada por Alves, Piqué y Abidal, que crecen semana a semana. Con los años el capitán ha perdido fortaleza, pero ha ganado experiencia, anticipación y colocación.

Siguen surgiendo buenas noticias en el centro del campo. Xavi e Iniesta no pudieron brillar en la creación, pero mostraron que el músculo no solo depende de unas piernas fuertes. El manchego robó varios balones y puso un extra tras la roja a Busquets en la presión. Xavi, secundado a la perfección por el propio Iniesta y Messi, escondió la pelota cuando era necesario.

En ataque, y tras el gran desgaste de Henry, es satisfactorio comprobar que Ibrahimovic es mucho más jugador que Eto'o. Posee números similares de cara a portería, pero aporta capacidad de aguantar la pelota y permitir al bloque colocarse sobre el terreno de juego. Más si estás con diez. Y es impagable disponer de un jugador como Messi. Siendo una estrella mundial, lee los partidos como pocos jugadores de sus condiciones. En las grandes citas la filigrana y el 'gambeteo' pasan a un segundo plano. Hay que esforzarse, sacrificarse por el equipo y combiar, combinar hasta el infinito para superar las adversidades y obtener mayor superioridad en el centro del campo.

Si a todas estas buenas noticias individuales se añade la colectia, y es que el equipo, cuando no está pleno de fútbol está extraordinario en la garra, lee el encuentro y sabe defender con balón, mantenerlo para evitar que Valdés sufra (tras la roja, el Madrid no tiró a portería), sabe qué hacer en cada momento parece clara una cosa: es más que probable que los resultados a final de temporada no sean tan espectaculares, pero este Barça es mejor que el de la temporada pasada.

Ibrahimovic conecta el balón del gol (Foto, FP, elpais.com)

miércoles, 11 de noviembre de 2009

¡Toma Triplete!

El Barça de Pep Guardiola completó durante la temporada 2008/09 la mayor gesta deportiva llevada a cabo por un equipo español en toda la historia. Se convirtió en el quinto equipo europeo, tras Celtic de Glasgow (1967), Ajax de Amsterdam (1974), PSV Eindhoven (1988) y Manchester United (1999) en ganar en una misma temporada los tres grandes títulos; la Champions League (antigua Copa de Europa), la Liga y la Copa del Rey. Un éxito posiblemente irrepetible y que convirtió al equipo culé por méritos propios en el top del Olimpo de los grandes.

Esos éxitos llegaron por la suma de varios factores. En primer lugar, llegó un nuevo entrenador con ideas modernas y con un gran conocimiento del club en el que iba a trabajar y su entorno. En segundo lugar, la plantilla de que disponía el Barça estaba integrada en una gran parte por jugadores formados en las categorías inferiores (Puyol, Valdés, Xavi, Iniesta, Messi, Piqué...), es decir, futbolistas que conocen los gustos de la grada, que sienten los colores y que tienen un compromiso innato con la camiseta que visten. En tercer lugar, a estos jugadores canteranos se sumaron una serie de grandes jugadores (Eto'o, Henry, Alves) que, además de una indudable calidad futbolística, habían desembarcado en el Barça para hacer historia y completar su palmarés. En cuarto lugar, la plantilla se completó con una serie de grandes jugadores, en ninguno de los casos el más reconocido mundialmente en su puesto (Abidal, Márquez, Touré), que aportan el equilibrio necesario. En quinto lugar, una serie de suplentes que asumían a la perfección su papel en el equipo, no creaban problemas y cada vez que tenían que jugar sumaban (Sylvinho, Pinto, Gudjohnsen). En sexto lugar, un presidente que, pese a su habital facilidad para hablar más de la cuenta, es paciente con sus entrenadores, dejándoles tiempo para llevar a cabo su proyecto. Y en séptimo, el convencimiento de que cada partido es importante.

Todas estas condiciones, unidas a las necesaria fortuna en los momentos delicados, la ausencia de lesiones prolongadas y a la ambición de un gran grupo de jugadores llevaron a un éxito sin precedentes, con, además, récord de puntuación en Liga y una cifra de goles por encima de la centena en el campeonato doméstico. Todos estos detalles son necesarios para ganar un triplete, aunque pueden darse todos ellos y que un ligero matiz te impida alcanzar la gloria definitiva.

Por ejemplo, si el disparo de Iniesta da en el larguero. Si el árbitro noruego pita alguno de los penaltis que pudo pitar en Stamford Bridge. Si Pinto no detiene el penalti de Martí en las semifinales de la Copa. O si el día del 2-6 te sale un mal partido y el rival se sitúa a un solo punto.

A pesar de tanta complicación y de lo impredecible del fútbol, el Real Madrid, sus aficionados y su entorno, con la llegada de Florentino Pérez, se propuso como reto la consecución de un triplete. Pensaban que fichando a Pellegrini, Albiol, Xabi Alonso, Kaká, Cristiano Ronaldo y Benzemá por una cifra cercana a los 260 millones de euros lograrían igualar porque superar es imposible) los éxitos del Barça de Guardiola. Y ayer se dieron cuenta de que esto no es así. Porque ambición, entrega, paciencia o prepotencia al margen, aunque Pellegrini, Albiol, Xabi Alonso, Kaká, Cristiano Ronaldo y Benzemá fueran mejores (que no lo son) que Guardiola, Piqué, Xavi, Iniesta, Messi y Eto'o; ninguno de ellos sabe qué es el Real Madrid. Los del Barça, salvo Eto'o, sí.

Un consejo, amigos merengues; los tripletes no se ganan en los despachos, en una redacción de un periódico o en el mes de agosto con voluptuosas presentaciones. Se ganan con un proyecto y a lo largo de diez duros meses.

Si algún día lográis un triplete os daréis cuenta de que todo lo que os digan desde fuera os resbalará, que ninguna presentación os hará olvidar, como pretendíais hacernos creer, lo que acabas de vivir, porque habéis visto historia y nada es comparable. Hasta entonces, seguid soñando despiertos; el triplete no se consigue cada año. De hecho, se logra aproximadamente uno en cada década... y no solo cuando se poseen todas las mimbres.

lunes, 5 de octubre de 2009

Al parón líderes

Con dificultades, pero el Barça hizo el sábado sus deberes ante el Almería (1-0) y completó su pleno. Seis triunfos en las seis primeras jornadas, lo que unido a la derrota del Real Madrid anoche en Sevilla (2-1) le coloca líder en solitario durante las dos semanas de parón por selecciones.

Las buenas noticias que dejó el Barça es que no solo las estrellas rutilantes pueden desatascar un partido trabado. El sábado no estaba Henry, Iniesta y Xavi fueron tapados y Messi no tuvo su mejor noche, Ibrahimovic sí que completó una gran actuación, pero más en la elaboración que en la definición, puesto que no se recuerdan ocasiones de gol del sueco. Apareció, sin embargo, Pedro, que con un derechazo a la escuadra de Diego Alves confirmó las buenas sensaciones de la pretemporada y dejó con un palmo de narices a los que, con más rechifla que cariño, le siguen llamando Pedrito, en un alarde de minusvalorar su potencial.

El domingo también deparó noticias para el Barça, especialmente en el duelo entre Sevilla y Real Madrid. El equipo hispalense demostró que se debe contar con él, que es una alternativa seria al título. Queda por ver si será capaz de mantener un pulso, porque ya en la primera jornada dejó dudas cayendo en Mestalla (2-0). Eso sí, desde entonces ha sido un auténtico ciclón, tanto en Liga como en Champions. Ayer solo Casillas evitó una goleada del Sevilla.

Por otro lado, el conjunto de Manuel Pellegrini dejó dudas. La ausencia de Cristiano Ronaldo le restó pegada y capacidad de sorpresa. Kaká no tuvo su mejor día y Benzemá... ¿jugó Benzemá? Defensivamente el equipo blanco fue nuevamente un desastre y Marcelo confirmó que el flanco zurdo es el gran 'talón de Aquiles' merengue. Su primera gran prueba se saldó con derrota, aunque el Madrid tiene un amplio margen de mejora y ayer le faltaba su jugador más desequilibrante.

En definitiva, el Barça afronta este parón en inmejorables condiciones. Podrá recuperar efectivos para el regreso de la Liga (Chygrynskiy, Bojan y Henry) y es líder en Liga y Champions. lamentablemente, no dispondrá más que de dos días para preparar la tecera gran prueba de la temporada ante el Valencia y varios jugadores llegarán con cansancio propico de los viajes de las selecciones.

En cualquier caso, el Barça está, en estos momentos, donde quisiera estar. Y tiene la certeza de que no solo el Real Madrid es su rival; también el Sevilla.

Pedro celebra su golazo ante el Almería (Foto, EFE, publicada en elpais.com)

miércoles, 26 de agosto de 2009

Valdano está cagado

Jorge Valdano es un personaje curioso. Es muy amigo de salir en televisiones, hablar del buen fútbol, pero no se atreve a coger las riendas de ningún equipo desde que hizo el ridículo en repetidas ocasiones en Real Madrid y Valencia (en ambos equipos fue un visionario; alineó a cuatro extracomunitarios cuando solo se permitían tres). Eso, sin embargo, no le impide dedicarse a hablar de los demás.

El argentino, inventor del deporte rey, ha despotricado en una entrevista para una agencia alemana sobre el Barça y todo lo que le rodea. Dice el gurú del madridismo (¿por qué todos los gurús son unos bocazas incapaces de afrontar nuevos retos desde el banquillo?) que mientras el Barça mira desde Catalunya hacia adentro (suponemos que lo dice por las más de 1.300 peñas repartidas por todo el mundo y porque en estos momentos, por cualquier ciudad del mundo por la que pasees puedes ver una camiseta del Barça), el Real Madrid lo hace de España hacia afuera (se refiere a las múltiples banderas preconstitucionales que pueblan sus gradas). Dice también que echó en falta el discurso del arzobispo de Barcelona en la presentación de Ibrahimovic. Y, por último, aprovechó la desgracia de Gaby Milito para colgarse una medalla al desestimar su fichaje en el año 2003; no dice por contra, que a cambio fichó a Jonathan Woodgate por el triple de dinero y que el inglés ha jugado menos partidos de blanco que Milito, tras cinco temporada en el Zaragoza, de azulgrana.

Cuando Laporta criticó los fichajes de Cristiano Ronaldo y Kaká, Valdano dijo que él "no se metía en casa ajena". ¿Por qué se mete entonces ahora en la casa del Barça? Sencillo; pese a los múltiples fichajes realizados y a que la plantilla del Barça es muy corta, el equipo azulgrana ha demostrado ante el Athletic seguir teniendo hambre. En resumen, Valdano está cagado.

De todas maneras, no debe sorprender. ¿Qué se puede esperar de una persona que aparenta ser tan íntegra cuando habla y que sin embargo regresa con el presidente (Florentino Pérez) que le ninguneó por activa y por pasiva en su anterior mandato? Pues eso.

Valdano, esa persona consecuente con sus palabras (Foto, ligadecampeones.com)

lunes, 15 de junio de 2009

¿Kaká y Cristiano? ¡Iniesta y Messi!

Florentino Pérez ha saltado la banca con los fichajes de dos auténticas estrellas mundiales; Kaká y Cristiano Ronaldo. Por el primero ha pagado entre 65 y 75 millones de euros, mientras que por el portugués dejará 94 millones en las arcas del Manchester United. Unas incorporaciones que han puesto algo nervioso a ciertos culés, olvidándose de que elclub blanco aún está lejos del Barça en cuanto a nombres y equipo.

El máximo mandatario blanco afirma haber aprendido de sus errores, pero las primeras actuaciones no parecen corroborarlo. En su primera etapa al frente del Real Madrid construyó un equipo a base de talonario y de nombres ilustres que le dieron dos Ligas y una Champions, pero que acabó en tres años de fracasos y con el pilar del equipo, Makelele, ganando dinero y títulos con el Chelsea. En esos tres años, por contra, el Barça ganó dos Ligas y una Champions, lo que supuso igualar en solo tres años los méritos de Florentino en seis gastándose menos de la mitad de dinero.

La nueva por entonces directiva de Joan Laporta, que llegó tras los títulos 'florentinianos' apostó por los fichajes estructurales; aquellos que hacían equipo y construían una base sólida. Por ello, se incorporó un crack en potencia, Ronaldinho, por 24 millones, a un líder como Deco por apenas 20 y a Samuel Eto'o, un futbolista prometedor pero que jugaba en el Mallorca, por 27. Los fichajes de esos años en el Real Madrid fueron Beckham, Owen, Gravesen y Pablo García, entre otros.

Para consolidar el proyecto, ambos afirmaron que confiaban en la cantera, pero lo demostraron de maneras muy diferentes. Ahora se vuelve a apelar desde la Casa Blanca a 'La Fábrica', peor la realidad es que a Negredo y a Granero los quieren para abaratar traspasos.

El Real Madrid tiene ahora mismo a Cristiano Ronaldo y a Kaká, que le han costado en el mejor de los casos 160 millones. El Barça tiene a Messi e Iniesta, que han salido gratis. CR94 y Kaká no son madridistas, por lo que no llorarán si pierden. Iniesta y Messi vienen de la cantera, por lo que sienten el Barça como propio. Kaká tiene 27 años, una Champions, un Scudetto, un Mundial (en el que era una simple comparsa) y un Balón de Oro. Iniesta 24 años, dos Champions, tres Ligas y una Eurocopa. CR94 24 años, tres Premier League, una Champions y un Balón de Oro. Messi 21 años, tres Ligas, dos Champions y un Balón de Oro en camino. Iniesta y Messi se entienden a la perfección. Kaká y Cristiano Ronaldo despliegan un fútbol muy diferente. Iniesta y Messi hacen mejores a sus compañeros y saben que al triunfo individual se llega desde el éxito colectivo. Kaká, también. CR94 piensa que al triunfo coelctivo se llega desde el éxito individual.

Por otro lado, el Barça tiene una base sólida con Valdés, Piqué, Alves, Touré/Sergio Busquets y Xavi, además de un entrenador que le ha llevado al éxito y un estilo marcado y definido. Viene de ganar un Triplete y aspira a lograr el único título que falta en las vitrinas. Los blancos anteponen a esto nombres que resuenan en el mercado, pero pocas realidades aún y empiezan de cero, con un entrenador que deberá buscar un 'estilo' que si preguntamos a sus aficionados no serán capaces de definir.

En resumen, que es mejor que Laporta se esté callado porque el Real Madrid aún está muy lejos del Barça.

Messi e Iniesta celebran un gol (Foto, publico.es)

domingo, 3 de mayo de 2009

Chorreo

Lo de anoche es histórico. No lo olvidaremos nunca. Le dimos al Real Madrid lo que se merecía y en el mejor escenario, el Santiago Bernabéu. Sus campañas del 'canguelo', la 'madriditis', el villarato' y demás memeces exigían un repasito considerable. Y el Barça se lo dio.Con un solo cambio, Pep Guardiola hundió todo el castillo de naipes que Juande Ramos había levantado.

El técnico que descendió al Barça B de Carles Puyol había creado una burbuja que se hinchó demasiado. Amparado en los resultados apostó durante meses por un juego vulgar y de equipo pequeño que, gracias a la presencia de Higuaín y Casillas, le permitió encadenar dieciocho partidos sin perder. En Liga, porque muchos escondieron las derrotas en Liverpool de manera sistemática para seguir cargando de aire la burbuja.
Los jugadores del Barça se abrazan para celebrar uno d elos tantos (Foto, EFE, publicada en elpais.com)

Como decía, Pep, sabio, no necesitó más que un matiz. Desplazó a Eto'o a la banda y situó a Messi de falso 9. El giro deconcertó a Heinze, que tenía los tacos preparados, y no pudo frenar la velocidad del cameurnés. Y descolocó el sobrevaloradísimo centro de gravitación merengue. Lass (primer duelo de exigencia, primera decepción), Gago (como siempre), Cannavaro y Metzelder 'el veloz' se vieron, sin comerlo ni beberlo, ante el mejor jugador del mundo. Su propio estilo le hizo retrasarse para recibir el esférico, lo que adelantó la zaga unos metros valiosísimos que permitió mandar incesantemente balones al hueco. Y ahí Henry, Messi y Eto'o eran imparables; son rápidos y técnicos.

El segundo error del Real Madrid nació de dentro. Se creyeron su propia mentira. Cuando se decía desde sus medios afines que el equipo blanco era capaz de doblegar al Barça, cualquier mente crítica hubiera observado la distancia sideral de fútbol. Ellos no. Se pensaron que con la garra se podría superar el vendaval futbolístico. Se les olvidó que, aunque no lo necesite para ganar los partidos, el Barça le echa tantos cojones como ellos. O más.

A partir de entonces, todo fue como sabemos. Higuaín marcó y el Barça reaccionó con grandeza. En dos minutos había equilibrado. Tras el descanso parecía que el Barça le daba una tregua a los blancos. Entonces Sergio Ramos marcó, tercer error. Los blancos seguían pensando que podrían remontar. Ilusos. despertaron de nuevo a la bestia y les cayeron tres más. Hasta seis. Y eso que Undiano Malleco no pitó un penalti a Iniesta. Ya saben, el 'Villarato'.