sábado, 11 de abril de 2009

Bajemos de la nube

Bajemos de la nube. Lo del miércoles ante el Bayern fue maravilloso, espectacular, quizás inolvidable. Una exhibición que empequeñece la soberbia primera parte ante el Olympique de Lyon. En Europa nos admiran, nos idolatran, nos convierten en principales favoritos al título. Hasta los merengues empiezan a pensar que nos habían subestimado. Repito, bajemos de la nube.

Es difícil, pero es necesario mantener la cabeza fría. Estamos en una situación óptima; líderes en la Liga, finalistas en Copa, con pie y medio en semifinales de la Champions League. Pero si nos dejamos llevar por los elogios acabaremos sucumbiendo a la tan temida autocomplacencia. Si no nos centramos en lo que importa, el Bayern nos dará un susto, el Athletic nos superará en Mestalla y el Real Madrid nos remontará en la Liga.


Como no queremos que nada de eso suceda, debemos poner los pies en el suelo y seguir trabajando. Esta noche, sin ir más lejos. Recibimos al Recreativo (20.00 horas), equipo que está en puestos de descenso y tiene bajas importantes (Adrián Colunga, Iago Bouzón). Es prácticamente seguro que Pep Guardiola hará alguna rotación para reservar a los jugadores más castigados. Pero no debemos caer en el error de creer que está todo hecho. Quedan nueve partidos por delante y estamos a 22 puntos de lograr el título de Liga. Empecemos por sumar esta noche, en el Camp Nou, los tres primeros.


Messi celebra el primer tanto del partido de ida (Foto, as.com)

miércoles, 8 de abril de 2009

Arte vs Ingeniería

Dijo en una ocasión el gran Gary Lineker que el fútbol es un deporte inventado por los ingleses en que juegan once contra once y siempre gana los alemanes. La frase se remonta a los ochenta, cuando el poderío de los germanos a nivel de selecciones y de clubes era insultando, pero, aunque en la actualidad no sean tabn temibles, la esencia permanece: la competividad de los teutones está fuera de toda duda.

Desde que yo veo fútbol, desde la década de los 90, pocos son los jugadores alemanes que merezcan pasar a la historia que no proceden de los ochenta (Matthäus, Klinsmann). Más bien, salvando a Oliver Khan y en menor medida Michael Ballack (siendo muy generosos), ninguno. Hay varios buenos jugadores (Bierhoff, Scholl, el hoy ausente Klose, Effenberg...) pero ninguna estrella rutilante. Pese a ello, a nivel de selecciones ganaron el Mundial de 1990 y la Eurocopa de 1996, fueron finalistas en Corea 2002 y las Euros de 1992 y 2008, semifinalistas mundiales en el 2006. Y a nivel de clubes el Bayern ganó la Champions en 2001 y fue finalista en 1999, el Borussia alzó la 'orejuda' en 1997 y el Bayer Leverkusen llegó a la final en 2002, además de diversos títulos en la UEFA y la Recopa.

Es decir, si algo tienen los equipos alemanes es grandeza. Siempre son peligrosos, estén bien o mal, tengan mejores o peores jugadores.

Nadie debe creerse que es "imposible" ganar en el Camp Nou y que nadie se espere un bloque derrotado. El Bayern va a salir a por todas, no renuncia ni a la victoria, ni a la eliminatoria ni al título. Su genética es de ganador.

Línea por línea el Barça es indudablemente superior. Aunque a Matthäus no le guste Valdés, Víctor es infinitamente mejor que Rensing, la zaga alemana parece tener la cadera de hierro y más sin Lucio ni Van Buyten; el centro del campo del Bayern apenas posee calidad y arriba, Eto'o es más completo que Luca Toni, Messi más desequilibrante que Ribéry y Henry más determinante que Podolski.

Sin embargo, el Barça debe tener cuidado a los balones aéreos. Ni Márquez ni Piqué están capacitados para frenar por alto a Toni, así que hay que evitar las faltas cercanas al área y prestar mucha atención a las segundas opciones tras cabeceos del italiano. Se debe buscar la velocidad de Eto'o y Messi a la espalda de los centrales y Henry puede crearle muchos problemas a Oddo. Sin lugar a dudas, Xavi e Iniesta deben adueñarse del medio campo y pueden hacer sufrir al Bayern, pero será extremadamente necesario que Touré sea de nuevo el tercer central y dé equilibrio en los contragolpes. Alves y Messi están capacitados para volver loco a Lahm.

El estilo del Barça es el arte. El del Bayern, la ingeniería. Pero si los artistas no se remangan, tengamos por seguro que la tecnología nos dará un buen susto.

Henry y Messi, durnate un entrenamiento (Foto, EFE, publicada en elpais.com)

martes, 7 de abril de 2009

La hora de la verdad

Llega la hora de la verdad para el Barça. Tras más de seis meses de juego de fantasía, goleadas y esperanza, el conjunto de Pep Guardiola se juega en poco más de un mes darle credibilidad total a un proyecto o tirar por la borda todas las ilusiones generadas. El Bayern de Múnich es la primera parada de un calendario de vértigo... que hubiéramos firmado en agosto.

No nos engañemos y que no nos engañen. El Barça está en la posición que todo el mundo (salvo el Manchester United) querría ocupar. Es finalista de la Copa, líder de la Liga con una ventaja importante y afronta desde mañana los cuartos de final de la Champions. Además, los síntomas de flaqueza que aparecieron a finales de febrero se han diluido por completo, generando de nuevo el equipo confianza en su juego y en su seguridad para amarrar los partidos más complicados.

Se alega que el Barça aún no se ha enfrentado a nadie y puede que sea cierto. Le falta medirse ante un ManU, un Liverpool o un Inter (este ya eliminado de la Champions), pero a todos los equipos de nivel medio-alto a los que se ha enfrentado (Olympique de Lyon, Real Madrid, Sevilla, Valencia, Villarreal, Atlético de Madrid...) los ha barrido del mapa. Solo se le recuerda un parche en su impoluta trayectoria ante estos equipos, la derrota en el Calderón, aunque en los otros tres duelos ante los colchoneros el bloque de Guardiola ganó con contundencia.

No sabemos muy bien aún si el Bayern pertenece a esa 'elite' europea o está un peldaño por encima. En la Champions ha dado impresión de que sí (goleadas impresionantes al Sporting y triunfos sobre el Lyon), pero su renqueante paso por la Bundesliga hace presagiar que el Barça es favorito. Hombre por hombre sin duda que el Barça es mejor en todas las posiciones, pero, ¿como bloque?

Sea como fuere, al Barça le queda un mes durísimo. Aunque, como dice Pep, la ilusión por vivir este sueño hará que el cansancio mengüe.

Eto'o y Messi festejan un tanto (Foto, elpais.com)

domingo, 5 de abril de 2009

Antivirus Eto'o

La mejor cualidad de Samuel Eto'o es, sin lugar a dudas, que siempre está a disposición del técnico. Es un jugador egoísta, pero cuando este defecto se puede aprovechar para el beneficio común, se convierte en voraz.
Samuel no entiende de viajes largos, piernas pesadas y rotaciones. Esta temporada, hasta la fecha, ha entendido cuando Guardiola le ha dejado en el banquillo, pero Eto'o siempre quiere jugar. Su ego le pide jugar más y más para marcar más goles y así engordar su estadística, sus registros, su palmarés, su leyenda. Samuel es insaciable y eso beneficia al Barça.


La visita al José Zorrilla era una de las más complicadas que queda por delante. El Valladolid está completando una temporada magistral, se asoma al balcón de Europa y sus 39 puntos le permiten encarar con comodidad el resto de Liga, alejados del descenso. Por ello pudo salir sin presión, sin la obligación de los tres puntos, a practicas un buen fútbol. Y puso en dificultades al Barça.


Messi y Alves descansaron aquejados aún de 'jet lag'. Henry (32 años) almacenó fuerzas para la batalla del miércoles. Pero sobre el campo estaban Xavi, Eto'o e Iniesta. El primero manejó y sirvió, el tercero volvió a sacar el manual del buen comodín (ya sea como centrocampista o como extremo, siempre está de notable alto) y el segundo sentenció. Y además lo hizo como a él más le gusta; aprovechando su ansia para robar el balón, mirando al compañero y recibiendo en ventaja tras una pared colosal.


Atrás Valdés volvió a realizar un partido impecable de esos que a cualquier otro le valen 3 puntos Marca, a él solo 2. Mantuvo la portería a cero y el Barça da un pasito más hacia el título. Aunque un paso no definitivo aún.


Eto'o supera la salida de Sergio Asenjo (Foto, AFP, publicada en elmundo.es)

miércoles, 1 de abril de 2009

Víctor se equivoca

Conocido es por los habituales seguidores de este blog que Víctor Valdés es, para mí, el portero ideal para el Barça. Su estilo de juego, su personalidad y sus características técnicas y tácticas, salvo su defectuoso juego con los pies, son los apropiados para el conocido como 'estilo Barça', lo que le ha permitido, hasta la fecha, ganar dos Ligas y una Champions a nivel colectivo y a nivel personal ser una vez Zamora y llegar a la cifra de 200 partidos en Liga con el Barça con tan solo 26 años. Todo un hito.

Con él se ha cometido una injusticia desde las altas esferas directivas del club. Todos los técnicos que han pasado por el club desde su salto al primer equipo le han mostrado su total confianza y máxime los entrenadores de porteros, en especial Hoek y Unzúe. No es casualidad, ni mucho menos. No parece que Txiki confíe tanto en él, puesto que ha ido retrasando la renovación del meta hasta el punto de que, en estos momentos, el asunto es una auténtica 'patata caliente'.

Valdés, como es lógico y lícito, pide que se le recompense por sus méritos. Está, además, en una situación de privilegio, puesto que en 2010 queda libre y cualquier club al que se marchara le podría pagar una auténtica millonada al ahorrarse el traspaso, al igual que pasará con Eto'o. Víctor está, no lo duden, entre los diez mejores porteros del mundo y equipos como Manchester United o Milan necesitan portero a corto/medio plazo. Valdés puede presionar con estas opciones de futuro para lograr una subida salarial que, si se hubiera cerrado hace un año, no hubiera sido tan alta.

Las opciones son dos; renovarle o dejarle marchar gratis. La primera, en estos momentos, supone pagarle una sustancionsa suma económica (que por otro lado, ganada la tiene) por la mala planificación de Txiki. Pero la segunda no es ni mucho menos más económica; habría que pagar traspaso por un portero (menos de 15 millones de euros en ninguno de los casos) que nunca sabes si respondería a la exigencia o, como ha pasado con tantos otros (Vítor Baía, Dutruel, Rüstü) se caerían por su propio peso ante un estilo desagradecido con los porteros y una grada que mira con lupa a todos los arqueros.

Txiki Begiristain, no sabemos si por incompetencia o por falta de confianza en Valdés, ha propiciado que ahora, el asunto del portero, le vaya a salir caro económicamente al Barça. En el mejor de los casos (deportiva y económicamente), Valdés renovará por una elevada cifra. En el peor de los casos. Víctor se marchará a un grande y, mientras triunfa lejos del Camp Nou, el santuario azulgrana se come al Diego López (me encanta) o Sergio Asenjo de turno.

Dicho todo esto, Víctor ha cometido un error. Ha contratado los servicios de Ginés Carvajal, un representante altamente dañino. Es el mismo que dijo, tras quedarse Raúl fuera de una lista de Luis Aragonés "¿imagináis una derrota en Suecia sin Raúl? Sería para que alguien diera explicaciones..." pero ha callado como una puta (con perdón) después del título continental de la selección española. La primera muestra de las intenciones nada constructivas de Carvajal es enfrentar a Valdés con el club y, lo veremos, la grada. Una estrategia agresiva, que todo sea de paso, interesa (y mucho) al Madrid de 'sus' Raúl y Juande Ramos.

No dudo de lo culé que es Valdés. Pero, buscando lo emjor para sus intereses, ha cometido un error que le puede salir caro a él y al Barça.

Ginés Carvajal, agente FIFA (Foto, elmundo.es)

lunes, 30 de marzo de 2009

La segunda (o tercera) juventud de Sylvinho


En las plantillas, y más en las que pretenden ser campeonas, siempre debe haber algún futbolista del estilo a Sylvinho. Jugadores que nunca entran en las quinielas para formar en el once ideal pero que asumen su rol y dan la cara en todo momento. Futbolistas llegados para ser un recurso pero que nunca son un problema, sino una solución. Profesionales que no siempre son recordados como me merecen pero que permiten a un buen número de jugadores ser un equipo.

Silvio Mendes llegó a Barcelona en el verano de 2004. Había descendido a Segunda División con el Celta y Txiki vio en el brasileño una buena solución para el lateral zurdo. Al igual que Giovanni van Bronckhorst, con el que compartió posición durante tres temporadas, había abandonado en su día el Arsenal ante el ostracismo al que Ashley Cole le había relegado. Su precio (1'5 millones de euros, apenas 250 millones de pesetas) invitaban a probar fortuna. Y Sylvinho no defraudó.

Frank Rijkaard siempre tuvo claro que su titular era Gio, pero al igual que sucedió en otras posiciones sobre el terreno de juego, recurrió durante sus años dorados a las rotaciones para mantener frescas las piernas ante el reto de ganar Liga y Champions. Por ello, en todo momento Sylvinho se sintió importante dentro del equipo, jugando casi la totalidad de la Copa del Rey y más de diez partidos por temporada de Liga. Y, sobre todo, dentro del vestuario. Su personalidad responsable y su profesionalidad le llevaron a ser un auténtico 'padre', un gran consejero para los más jóvenes y las estrellas. Si el Barça de Rijkaard comenzó a desmoronarse fue en parte porque gente como Ronaldinho dejó de mirarse en el espejo de ese veterano lateral brasileño que nunca levantaba la voz.

Siempre fue, como ya se ha dicho, la 'rotación' de Van Bronckhorst. Muchos otros hubieran dicho en rueda de prensa aquello de "quiero jugar más", pero Sylvinho no. Sylvinho conocía su cometido y como tal, entrenaba a tope siempre para estar a punto, era un ejemplo para sus compañeros y demostraba sobre el césped que se podía contar con él. Su técnico sabía que no iba a defraudarle. Su participación, por ejemplo, en la Champions ganada por el Barça se limitó a 21 minutos en Stanford Bridge por lesión de Gio. ¿Alguien le oyó quejarse? Nadie. Y, pese a ello, celebró como el que más el título, eso sí, después de consolar uno por uno a sus ex-compañeros del Arsenal.

Pero si en el vestuario era un ejemplo, también lo era en las ruedas de prensa, en sus declaraciones. Recuerdo siempre una ocasión en la que Raúl Bravo afirmó que siempre quería que perdiera el Barça. Cuestionado al respecto, y donde los más brucos hubieran dicho "yo siempre quiero que pierda el Madrid" y los más diplomáticos "no opino de lo que dicen desde otros equipos", Sylvinho afirmó "yo siempre quiero que gane el Barça". La mejor manera de aunar en una sola frase el "me da igual lo que digan desde otros equipos" y el "yo me centro únicamente en mi equipo". Cuando las cosas no han ido bien, siempre ha dado la cara, aunque los responsables fueran otros.

Ha sido y es, por tanto, un ejemplo en los entrenamientos, en la rueda de prensa, en el césped y en el vestuario. Por todo ello, con 35 años sigue en el Barça pese a que renueva anualmente desde hace ya tres temporadas. Por eso y porque sigue en buena forma. No está para ser titular toda la temporada (los años pesan) pero sigue siendo un valor seguro en caso de necesidad, como ha sido ahora la ausencia por lesión de Abidal. Aunque no sea un gran defensor, cumple. Gran parte del actual éxito (que esperemos se traduzca en títulos) lleva por apellido Mendes.

Sylvinho, durante un partido de Liga de Campeones (Foto, EFE)

lunes, 23 de marzo de 2009

Al son de Xavi

Nuevo triunfo, nueva goleada, nuevo festival. El Barça camina con paso firme hacia el título, no entiende de presión y ayer vapuleó al equipo revelación del campeonato, que salió escaldado del Camp Nou. El Málaga fue un juguete en manos del equipo de Pep Guardiola, que desfiló al son de Xavi.

Estaba en las últimas fechas algo flojo el de Terrasa, lo que había hecho crecer hasta el infinito la importancia de Iniesta. El albaceteño es fundamental, pero Xavi es básico. Cuando Xavi está flojo, eso sí, Iniesta pasa a ser imprescindible. Afortunadamente, la enésima lesión de Andrés esta temporada no parece que le vaya a alejar de los terrenos de juego mucho tiempo.

Ayer Xavi volvió a ser el de las mejores tardes. Dio un recital en la conducción y en la dirección del juego, se asoció a las mil maravillas con futbolistas que entienden el juego como Iniesta y Henry y los que son matadores como Messi y Eto'o, pero es que además abrió la lata con un buen disparo y dio dos asistencias de gol con pases magistrales entre líneas. Un lujo. Xavi ya acumula esta temporada cinco goles, todos ellos importantes, y es el máximo asistente, superando al prodigioso Jesús Navas. Unos datos al alcance de muy pocos.

Antes de que el catalán batiera por primera vez a Goitia, sin embargo, ya se vislumbró que el encuentro solo tenía un resultado posible, el triunfo local. Antonio Tapia aseguró que la intención de su Málaga era quitarle el balón al Barça y en los primeros minutos se vio que eso era imposible; los azulgrana tenían una posesión del 80%. Intentó el Málaga jugar de tú a tú, sin recurrir a la asquerosa y denunciable 'táctica Espanyol' y cabó su propia tumba. Iniesta porbó al meta malaguista, Cáceres cabeceó alto y un remate con la testa de Henry se perdió rozando el poste en los primeros 15 minutos. Nada hacía presagiar que el triunfo no acabaría llegando.

Y cuando Xavi recogió en el área tras un buen centro de Eto'o, se apagó la luz para el Málaga. El de Terrasa controló y chutó de manera inapelable, además de celebrar el tanto tan 'sosamente' como nos tiene acostumbrados. Poco después Messi dio su ración semanal de magia y antes del descanso Henry y Eto'o sentenciaron tras dos buenas jugadas colectivas y dos asistencias de lujo del egarense.

La segunda mutad parecía un trámite pero dejó varias datos útiles. El Barça siguió apretando durante un cuarto de hora y completó el set. Alves peinó con suavidad un balón de oro de Iniesta y Samuel alojó en las redes una muestra de compañerismo de Thierry, sublime como en los últimos tiempos. Cáceres realizó un buen encuentro al fin y Valdés permitió que el set se cerrara en blanco (6-0) con dos soberbias manos en las dos mejores llegadas del conjunto andaluz. Bojan pudo lograr el séptimo y si no llegaron más goles fue porqu el equipo, como es lógico, bajó el pistón.

Para la columna de las cosas negativas quedan las lesiones de Touré e Iniesta, auqnue la presencia de partidos internacionales permitirá recuperarlos, en principio, para el duelo ante el Bayern.

Una nueva exhibición antes del parón para calmar los ánimos antes de los dos meses en los que el Barça se juega todo el trabajo realizado hasta ahora. Pero dos meses a los que el Barça llega en una situación envidiable.

Henry festeja el 3-0 (Foto, Reuters, publicada en elmundo.es)