Mostrando entradas con la etiqueta Iniesta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iniesta. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de diciembre de 2009

La fama da premios

En el fútbol obtener fama te permite ciertos privilegios. El mejor ejemplo es Xavi, que durante casi una década nadó en la indiferencia de millones de aficionados y al que, de golpe, caen del cielo todos los reconocimientos por el simple hecho de ser considerado mejor jugador de la Eurocopa 2008. Ni tanto ni tan calvo.

Cuando el Barça de Frank Rijkaard naufragaba, quizás por el miedo a apuntar a los verdaderos culpables de la situación (en mi opinión, Ronaldinho y Eto'o) se argumentó en cientos de blogs, decenas de páginas de periódico y miles de minutos de radio y televisión que el problema radicaba, con Deco fuera de forma, en la imposibilidad de Iniesta y Xavi de jugar juntos. Les falta a ambos, se decía, carácter y garra para llevar el peso del equipo. Eran buenos peloteros, pero con ellos juntos el Barça perdía competitividad.

No era justa la afirmación. Aunque posiblemente atraviesa ahora por su mejor momento deportivo (favorecido por el buen funcionamiento del Barça y de la selección, siendo él el primer culpable de que así sea; ¿fue antes la gallina o el huevo?), es imposible encontrar una temporada en la que el de Terrasa haya hecho más de tres partidos no malos, regulares, desde que debutó en el primer equipo. Siempre ha mantenido un nivel altísimo, pero en ocasiones ha lucido menos por exigencias del equipo (hasta que llegó Davids, en la primera temporada de Rijkaard él tenía el récord de balones recuperados en un partido).

En cuanto a Iniesta, se adivinaba en su comprotamiento sobre el césped y en su rabia contenida cuando esperaba en el banquillo (no es necesario rajar, basta con trabajar duro) un líder en potencia, un eje sobre el que articular un proyecto. Su juventud hacía que se optara por otras opciones en partidos de máxima trascendencia, pero, al menos yo, no tenía duda de que era un futbolista nacido para brillar en las grandes citas.

Por último, dos momentos demuestran que la presunta 'falta de sangre' de ambos no era tal, y en ambas ocasiones ante un crack mundial como Cristiano Ronaldo. Xavi, en la final de Roma, se le acercó tras una falta sobre Puyol y le dijo "¿pero qué haces? ¿qué haces?" con gesto amenazante. En el último clásico, Iniesta le invitó a reconsiderar su actitud: "tú te callas". Son dos jugadores ejemplares ante los micrófonos y con tacto, pero que no por eso incapaces de mostrar carácter sobre el terreno de juego.

Todo esto cambió gracias a dos entrenadores; lo que nos demuestra que cuando hablamos de los aciertos y errores que cometen los técnicos, en realidad no tenemos ni puta idea de lo que estamos hablando. Nadie es titular en un equipo por nacimiento, procedencia o razones personales, solo los que se lo ganan juegan. Mientras muchos pedían la presencia de Guti en la Eurocopa en lugar de Xavi (cosas increíbles que tiene la ignorancia) Luis Aragonés convenció al catalán de que debía ser el corazón del equipo; llevándole al campeonato y siendo coronado mejor jugador del torneo. Cuando pedíamos un refuerzo que 'evitara' un centro del campo Iniesta-Xavi Pep Guardiola formó el esquema a partir de ellos, desencadenando todo en la mejor temporada de la historia del fútbol.

Ahora, nadie duda de la complementariedad de Xavi-Iniesta ni pide que el juego de la selección lo lleve un jugador con más caráctero 'magia'. Es más, en el recién finalizado Mundialito, Xavi ha sido elegido tercer mejor jugador cuando, en realidad, no rindió a su mejor nivel en ninguno de los dos choques. Verón fue el 'balón de plata' y Messi el de oro. Posiblemente Desábato hizo más méritos que 'la Brujita'. Sin duda, Pedro y Jeffren merecieron más el galardón que Xavi y Messi. Tampoco el año de Kaká es como para finalizar quinto en el Balón de Oro y cuarto en el FIFA Wordl Player. No es comprensible que Terry esté en el once mudidal y no Piqué. O que Casillas sea considerado el mejor portero del año tras no haber ganado nada ni a nivel individial ni colectivo en 2009. Cosas del fútbol.

Messi, Alves, Iniesta y Xavi, en el once del año (foto, elmundodeportivo.es)

lunes, 30 de noviembre de 2009

Fútbol y sacrificio


Quienes esperaban un partido sencillo se llevaron una sorpresa. El Real Madrid plantó cara en el Camp Nou e incluso pudo llevarse la victoria, pero no acertó con sus ocasiones. Cuando el Barça tomó la batuta no perdonó y logró el objetivo de la noche; victoria y liderato.

Las características futbolísticas de la plantilla del segundo clasificado hacían que el duelo enfrentase dos estilos contrapuestos. Mientras el Barça se siente cómodo con el balón, el Madrid es feliz cuando puede robar en el centro del campo y afrontar un contragolpe. Lo bueno del estilo del Barça es que siempre lo podrá poner en práctica, casi ningún equipo del mundo deseará disputarle la posesión. Lo malo del estilo merengue es que necesita un rival que asuma el control de la pelota, algo que pocos van a hacer ante ellos.

Con esta coyuntura, al Barcelona le resulta ahora mismo más complicado ganar al eterno rival en el Camp Nou que en el Santiago Bernabéu. En su estadio, los blancos no se pueden permitir no llevar la iniciativa y jugárselo todo a la contra. Están obligados a asumir más riesgos. Por eso es casi más complicado ganar 1-0 ayer que 2-6 del 2 de mayo.

Cada equipo puede sacar las conclusiones que estime oportuna, pero en el Barça hay algunas malas y muchas buenas. La más importante entre las malas es que, ante un rival bien plantado, al equipo le costó acertar en el último pase. Fue lo único que hizo mal, porque recibir cuatro claras ocasiones de gol ante rivales de la talla de Cristiano Ronaldo, Kaká o Higuaín es lo normal.

De las noticias buenas, hay muchas. La primera es que Valdés está al nivel de los mejores de la historia. Ayer volvió a demostrar sus inmejorables condiciones al sacar un gran pie en el mejor acercamiento del rival. La segunda, que Puyol vive en un eterno estado de segunda juventud. Fue el mejor ayer, tapando remates de Marcelo, Higuaín o Kaká entre otros y liderando a una sobria defensa completada por Alves, Piqué y Abidal, que crecen semana a semana. Con los años el capitán ha perdido fortaleza, pero ha ganado experiencia, anticipación y colocación.

Siguen surgiendo buenas noticias en el centro del campo. Xavi e Iniesta no pudieron brillar en la creación, pero mostraron que el músculo no solo depende de unas piernas fuertes. El manchego robó varios balones y puso un extra tras la roja a Busquets en la presión. Xavi, secundado a la perfección por el propio Iniesta y Messi, escondió la pelota cuando era necesario.

En ataque, y tras el gran desgaste de Henry, es satisfactorio comprobar que Ibrahimovic es mucho más jugador que Eto'o. Posee números similares de cara a portería, pero aporta capacidad de aguantar la pelota y permitir al bloque colocarse sobre el terreno de juego. Más si estás con diez. Y es impagable disponer de un jugador como Messi. Siendo una estrella mundial, lee los partidos como pocos jugadores de sus condiciones. En las grandes citas la filigrana y el 'gambeteo' pasan a un segundo plano. Hay que esforzarse, sacrificarse por el equipo y combiar, combinar hasta el infinito para superar las adversidades y obtener mayor superioridad en el centro del campo.

Si a todas estas buenas noticias individuales se añade la colectia, y es que el equipo, cuando no está pleno de fútbol está extraordinario en la garra, lee el encuentro y sabe defender con balón, mantenerlo para evitar que Valdés sufra (tras la roja, el Madrid no tiró a portería), sabe qué hacer en cada momento parece clara una cosa: es más que probable que los resultados a final de temporada no sean tan espectaculares, pero este Barça es mejor que el de la temporada pasada.

Ibrahimovic conecta el balón del gol (Foto, FP, elpais.com)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Efectivamente, Pep

"Tengo que pensar que podemos ganar al Inter sin Ibra ni Leo", había asegurado Pep Guardiola en la previa del duelo ante el campeón italiano. Aunque de vez en cuando el técnico catalán da estos mensajes que anuncian su alineación no somos capaces de entenderlos porque nadie en su sano juicio, salvo él, no hubiera arriesgado al menos a uno de sus puntales en el hasta ahora partido más importante de la temporada. Guardiola, valiente como nadie, lo hizo y la jugada le salió perfecta.

Recuperado Abidal de su gripe A, la zaga volvió a ser la habitual y el centro del campo, uno de los posibles, con Sergio Busquets haciendo las veces de Touré. En ataque un falto de ritmo pero entregado a la causa Henry actuó como referencia, Pedro se alineó en la izquierda para evitar en la medida de lo posible las incorporaciones de Maicon e Iniesta se asoció a Xavi para dejar libre el carril diestro al inconmensurable Dani Alves.

Había ambiente de final y el público azulgrana, generalmente gélido, actuó en consecuencia. Apretó desde el primer minuto y, aunque aplaudió a rabiar a Eto'o como ex-culé, lo abucheó en cuento hizo acto de presencia como rival. El equipo ayudó a contagiar a la grada y desde el primer minuto el bloque metió la sexta velocidad, jugando con rapidez, presión y garra, siendo dominador absoluto de la pelota. Cuando el Inter tenía la posibilidad de robar el esférico lo perdía de inmediato, acuciado por el posicionamiento perfecto sobre el césped. Busquets era el escudero perfecto; Xavi, Keita e Iniesta generaban superioridad sobre Cambiasso, Motta y Zanetti. El equipo bailaba al ritmo del mejor Xavi.

El balón rotaba con velocidad pero a la vez paciencia. Se buscaban los espacios y, tras el tanto de Piqué en una jugada de estrategia, Pedro logró el segundo en una combinación de museo; Iniesta toca en corto para Xavi y el mejor centrocampista del mundo, en un solo toque, abre a la penetración de Alves con las condiciones perfectas de velocidad, potencia, colocación y precisión. El lateral brasileño vio la entrada del canario en el segundo palo y Pedro alojó en la red el 2-0. En menos de media hora el Barça había acallado los rumores, mostró su mejor versión y, favorecido por el empate entre Rubin Kazan y Dinamo de Kiev, se colocó líder del grupo, además de opositar a máximo favorito de la competición.

En la segunda parte, aunque el Barça redujo sus revoluciones, controló el balón, frenó los intentos de ataque interistas y pudo incluso ampliar su renta. Mourinho, barrido tácticamente por Pep, no encontró alternativa y Eto'o y Milito se vieron obligados a bajar al centro del campo para tiocar balón.

Los grandes protagonistas de la previa habían sido Eto'o, Ibrahimovic y Messi. El camerunés no pudo hacer nada en un equipo superado. Los estiletes azulgrana ni tan siquiera calentaron. Efectivamente, Pep; se podía ganar al Inter sin ellos.

Pedro, Piqué y Alves celebran el 2-0 (Foto, EFE, publicada en elpais.com)

lunes, 15 de junio de 2009

¿Kaká y Cristiano? ¡Iniesta y Messi!

Florentino Pérez ha saltado la banca con los fichajes de dos auténticas estrellas mundiales; Kaká y Cristiano Ronaldo. Por el primero ha pagado entre 65 y 75 millones de euros, mientras que por el portugués dejará 94 millones en las arcas del Manchester United. Unas incorporaciones que han puesto algo nervioso a ciertos culés, olvidándose de que elclub blanco aún está lejos del Barça en cuanto a nombres y equipo.

El máximo mandatario blanco afirma haber aprendido de sus errores, pero las primeras actuaciones no parecen corroborarlo. En su primera etapa al frente del Real Madrid construyó un equipo a base de talonario y de nombres ilustres que le dieron dos Ligas y una Champions, pero que acabó en tres años de fracasos y con el pilar del equipo, Makelele, ganando dinero y títulos con el Chelsea. En esos tres años, por contra, el Barça ganó dos Ligas y una Champions, lo que supuso igualar en solo tres años los méritos de Florentino en seis gastándose menos de la mitad de dinero.

La nueva por entonces directiva de Joan Laporta, que llegó tras los títulos 'florentinianos' apostó por los fichajes estructurales; aquellos que hacían equipo y construían una base sólida. Por ello, se incorporó un crack en potencia, Ronaldinho, por 24 millones, a un líder como Deco por apenas 20 y a Samuel Eto'o, un futbolista prometedor pero que jugaba en el Mallorca, por 27. Los fichajes de esos años en el Real Madrid fueron Beckham, Owen, Gravesen y Pablo García, entre otros.

Para consolidar el proyecto, ambos afirmaron que confiaban en la cantera, pero lo demostraron de maneras muy diferentes. Ahora se vuelve a apelar desde la Casa Blanca a 'La Fábrica', peor la realidad es que a Negredo y a Granero los quieren para abaratar traspasos.

El Real Madrid tiene ahora mismo a Cristiano Ronaldo y a Kaká, que le han costado en el mejor de los casos 160 millones. El Barça tiene a Messi e Iniesta, que han salido gratis. CR94 y Kaká no son madridistas, por lo que no llorarán si pierden. Iniesta y Messi vienen de la cantera, por lo que sienten el Barça como propio. Kaká tiene 27 años, una Champions, un Scudetto, un Mundial (en el que era una simple comparsa) y un Balón de Oro. Iniesta 24 años, dos Champions, tres Ligas y una Eurocopa. CR94 24 años, tres Premier League, una Champions y un Balón de Oro. Messi 21 años, tres Ligas, dos Champions y un Balón de Oro en camino. Iniesta y Messi se entienden a la perfección. Kaká y Cristiano Ronaldo despliegan un fútbol muy diferente. Iniesta y Messi hacen mejores a sus compañeros y saben que al triunfo individual se llega desde el éxito colectivo. Kaká, también. CR94 piensa que al triunfo coelctivo se llega desde el éxito individual.

Por otro lado, el Barça tiene una base sólida con Valdés, Piqué, Alves, Touré/Sergio Busquets y Xavi, además de un entrenador que le ha llevado al éxito y un estilo marcado y definido. Viene de ganar un Triplete y aspira a lograr el único título que falta en las vitrinas. Los blancos anteponen a esto nombres que resuenan en el mercado, pero pocas realidades aún y empiezan de cero, con un entrenador que deberá buscar un 'estilo' que si preguntamos a sus aficionados no serán capaces de definir.

En resumen, que es mejor que Laporta se esté callado porque el Real Madrid aún está muy lejos del Barça.

Messi e Iniesta celebran un gol (Foto, publico.es)

jueves, 7 de mayo de 2009

Justicia injusta


Ya, ya sé que hace más de un día, pero es que las obligaciones laborales son así… no he tenido tiempo de actualizar antes.

Por otro lado, que hayan pasado tantas horas desde el final del partido permite analizar con más detenimiento y cierta objetividad. Y sé que la crónica que voy a hacer del partido va a parecer la de uno del Real Madrid. ¿Por qué? Porque el Barça no mereció el empate, igualó en una jugada aislada, fue salvado por el portero y se vio beneficiado por la actuación del árbitro. Allá va.

Andrés Iniesta permanecerá, desde anoche mismo, en nuestra retina para siempre. José Mari Bakero, por ejemplo, fue un jugador superlativo pero que, rodeado de superestrellas como Stoichkov, Romario, Laudrup o Guardiola, no hubiera dejado de ser un futbolista secundario en nuestra memoria de no mediar el cabezazo en Kaiserlautern. Es cierto que la importancia de Iniesta en el equipo puede ser mayor en cuanto a vistosidad e incluso reconocimiento público, pero al lado de los Messi, Eto’o, Henry, Ronaldinho, Deco... Andrés corría el riesgo de ser el Eusebio (o Amor) del Barça de la era Laporta.

Pero ya no será así nunca más. El golazo de Andrés Iniesta en Stamford Bridge le elevará para siempre al imaginario colectivo azulgrana. Y es justo que así sea. Es un jugadorazo, con unas condiciones envidiables y procedente de la cantera. Quizás no gane nunca un Balón de Oro porque no hace con asiduidad lo que le ha permitido entrar en la historia del Barça; marcar.

Visto desde la perspectiva de la temporada y quizás de la eliminatoria, el equipo de Pep Guardiola es justo finalista de la Liga de Campeones. Visto desde la óptima del duelo de anoche, no. El Chelsea, con un planteamiento rastrero, rácano y más propio de equipos italianos, supo frenar el juego del Barça, le impidió disponer de ocasiones de gol y le creó problemas al ataque. El plan del equipo de Guus Hiddink se vio, además, favorecido por el golazo de Essien.

A partir de entonces algunas cosas fueron como se esperaba. El Barça con el balón y el Chelsea con la cabeza. Lo que no se esperaba es que Valdés fuera la estrella del partido. Sacó con la rodilla un lanzamiento magistral de Drogba, salió con decisión en dos ocasiones a pies del africano, impidiendo su tanto, desbarató con su pie derecho un mano a mano ante el mismo jugador marfileño e impidió con reflejos felinos que un balón de Lampard rebotado en la defensa acabara en las mallas.

¿Qué hacía el Barça mientras tanto? Nada. Buscaba y buscaba pero no encontraba. La ausencia de Henry restaba mordiente. Samuel Eto’o, desaparecido en combate. Messi, asfixiado por el marcaje al hombre de Ashley Cole. Xavi intentaba crear sin acierto. Alves centraba una y otra vez pasado. Cech era un espectador más.

Mientras tanto, el árbitro cobraba protagonismo. Sacó fuera del área un forcejeo de Alves con Malouda que era dentro. Posiblemente no era suficiente para pena máxima, pero si la pita, era dentro. Expulsó a Abidal por un tropiezo de Anelka. Se tragó una mano de libro de Piqué. Tras el gol de Iniesta, por cierto, pudo pitar una mano involuntaria de Eto’o como penalti. Nos la hubiéramos tenido que tragar.

Finalmente el duelo se decidió dos detalles. Hiddink, ante un Barça con diez, retiró a Drogba y metió al campo a Belletti. Un detalle que hace que el tanto de Iniesta sea un justo castigo a su racanería. Y en una jugada del minuto 93 todo cambió. Alves puso al fin un buen centro. Essien cometió su único error al despejar el aire. Messi se asoció con Iniesta. Y Andrés la pegó sin dudarlo. Golazo y a Roma. Justicia injusta.

P.D: ¿No era el Madrid el único que nunca desistía?

Iniesta celebra el gol que vale una final (Foto, AP, publicada en elpais.com)

domingo, 3 de mayo de 2009

Chorreo

Lo de anoche es histórico. No lo olvidaremos nunca. Le dimos al Real Madrid lo que se merecía y en el mejor escenario, el Santiago Bernabéu. Sus campañas del 'canguelo', la 'madriditis', el villarato' y demás memeces exigían un repasito considerable. Y el Barça se lo dio.Con un solo cambio, Pep Guardiola hundió todo el castillo de naipes que Juande Ramos había levantado.

El técnico que descendió al Barça B de Carles Puyol había creado una burbuja que se hinchó demasiado. Amparado en los resultados apostó durante meses por un juego vulgar y de equipo pequeño que, gracias a la presencia de Higuaín y Casillas, le permitió encadenar dieciocho partidos sin perder. En Liga, porque muchos escondieron las derrotas en Liverpool de manera sistemática para seguir cargando de aire la burbuja.
Los jugadores del Barça se abrazan para celebrar uno d elos tantos (Foto, EFE, publicada en elpais.com)

Como decía, Pep, sabio, no necesitó más que un matiz. Desplazó a Eto'o a la banda y situó a Messi de falso 9. El giro deconcertó a Heinze, que tenía los tacos preparados, y no pudo frenar la velocidad del cameurnés. Y descolocó el sobrevaloradísimo centro de gravitación merengue. Lass (primer duelo de exigencia, primera decepción), Gago (como siempre), Cannavaro y Metzelder 'el veloz' se vieron, sin comerlo ni beberlo, ante el mejor jugador del mundo. Su propio estilo le hizo retrasarse para recibir el esférico, lo que adelantó la zaga unos metros valiosísimos que permitió mandar incesantemente balones al hueco. Y ahí Henry, Messi y Eto'o eran imparables; son rápidos y técnicos.

El segundo error del Real Madrid nació de dentro. Se creyeron su propia mentira. Cuando se decía desde sus medios afines que el equipo blanco era capaz de doblegar al Barça, cualquier mente crítica hubiera observado la distancia sideral de fútbol. Ellos no. Se pensaron que con la garra se podría superar el vendaval futbolístico. Se les olvidó que, aunque no lo necesite para ganar los partidos, el Barça le echa tantos cojones como ellos. O más.

A partir de entonces, todo fue como sabemos. Higuaín marcó y el Barça reaccionó con grandeza. En dos minutos había equilibrado. Tras el descanso parecía que el Barça le daba una tregua a los blancos. Entonces Sergio Ramos marcó, tercer error. Los blancos seguían pensando que podrían remontar. Ilusos. despertaron de nuevo a la bestia y les cayeron tres más. Hasta seis. Y eso que Undiano Malleco no pitó un penalti a Iniesta. Ya saben, el 'Villarato'.

jueves, 23 de abril de 2009

La noche (una más) de Iniesta

Resulta muy complicado decir después de exhibiciones como la de ayer elegir al mejor del partido. Parece claro que fue Andrés Iniesta, que atraviesa el mejor momento deportivo de su carrera. Pero es que Xavi hizo todo bien y también marcó un golazo. Henry estuvo soberbio, anotó un 'churrigol' y colaboró activamente en abrir el marcador al robar el balón que Andrés convirtió en el 1-0. Touré volvió a estar impecable. Los centrales, insuperables. Alves, como siempre. Abidal, impecable. Tan solo Keita, que se limitó a trabajar, y Eto'o, al que el ansia de Bota de Oro ciega cada final de campaña, desentonaron.

Pero no hay dudas, ayer fue el partido de Iniesta. Siempre está bien, pero ayer estuvo magistral. Al fin logró un buen gol, cuando en el minuto 3 Henry rebañó el esférico y le llegó a Andrés. Javi Varas concedió un par de metros que ante el jugador de Fuentealbilla son como suicidarse. En el 17 combinó a la perfección con Xavi en una pared de lujo y regaló el tanto a Samuel Eto'o, que casi desaprovecha el regalo. Nada más comenzar la segunda mitad vio a su compañero en la dirección solo en la frontal y le permitió meter también su golazo particular. Y cinco minutos después habilitó a Henry, aunque en este tanto es el que la participación de Iniesta fue menos definitiva.

Se retiró en el minuto 60 y ya había hecho todo lo anteriormente relatado. En 60 minutos había marcado o fabricado cuatro goles ante el Sevilla, tercer clasificado en la Liga. Sin entrar en su peligro, sus aperturas a las bandas, el quebradero constante de cabeza que supone para las defensas. vamos, que estuvo más soberbio que nunca y acercó aún más al Barça al título. Faltan seis partidos y la diferencia sigue siendo de seis puntos.

Cada vez estamos más cerca. Y eso que ayer a Messi no le vimos ni sentado en el banquillo...

P.D: De lo del canguelo y el miedo que acecha al Barça mejor ni hablamos...

Los compañeros felicitan a Iniesta tras su golazo (Foto, AFP, publicada en elpais.com)

miércoles, 8 de abril de 2009

Arte vs Ingeniería

Dijo en una ocasión el gran Gary Lineker que el fútbol es un deporte inventado por los ingleses en que juegan once contra once y siempre gana los alemanes. La frase se remonta a los ochenta, cuando el poderío de los germanos a nivel de selecciones y de clubes era insultando, pero, aunque en la actualidad no sean tabn temibles, la esencia permanece: la competividad de los teutones está fuera de toda duda.

Desde que yo veo fútbol, desde la década de los 90, pocos son los jugadores alemanes que merezcan pasar a la historia que no proceden de los ochenta (Matthäus, Klinsmann). Más bien, salvando a Oliver Khan y en menor medida Michael Ballack (siendo muy generosos), ninguno. Hay varios buenos jugadores (Bierhoff, Scholl, el hoy ausente Klose, Effenberg...) pero ninguna estrella rutilante. Pese a ello, a nivel de selecciones ganaron el Mundial de 1990 y la Eurocopa de 1996, fueron finalistas en Corea 2002 y las Euros de 1992 y 2008, semifinalistas mundiales en el 2006. Y a nivel de clubes el Bayern ganó la Champions en 2001 y fue finalista en 1999, el Borussia alzó la 'orejuda' en 1997 y el Bayer Leverkusen llegó a la final en 2002, además de diversos títulos en la UEFA y la Recopa.

Es decir, si algo tienen los equipos alemanes es grandeza. Siempre son peligrosos, estén bien o mal, tengan mejores o peores jugadores.

Nadie debe creerse que es "imposible" ganar en el Camp Nou y que nadie se espere un bloque derrotado. El Bayern va a salir a por todas, no renuncia ni a la victoria, ni a la eliminatoria ni al título. Su genética es de ganador.

Línea por línea el Barça es indudablemente superior. Aunque a Matthäus no le guste Valdés, Víctor es infinitamente mejor que Rensing, la zaga alemana parece tener la cadera de hierro y más sin Lucio ni Van Buyten; el centro del campo del Bayern apenas posee calidad y arriba, Eto'o es más completo que Luca Toni, Messi más desequilibrante que Ribéry y Henry más determinante que Podolski.

Sin embargo, el Barça debe tener cuidado a los balones aéreos. Ni Márquez ni Piqué están capacitados para frenar por alto a Toni, así que hay que evitar las faltas cercanas al área y prestar mucha atención a las segundas opciones tras cabeceos del italiano. Se debe buscar la velocidad de Eto'o y Messi a la espalda de los centrales y Henry puede crearle muchos problemas a Oddo. Sin lugar a dudas, Xavi e Iniesta deben adueñarse del medio campo y pueden hacer sufrir al Bayern, pero será extremadamente necesario que Touré sea de nuevo el tercer central y dé equilibrio en los contragolpes. Alves y Messi están capacitados para volver loco a Lahm.

El estilo del Barça es el arte. El del Bayern, la ingeniería. Pero si los artistas no se remangan, tengamos por seguro que la tecnología nos dará un buen susto.

Henry y Messi, durnate un entrenamiento (Foto, EFE, publicada en elpais.com)

lunes, 23 de marzo de 2009

Al son de Xavi

Nuevo triunfo, nueva goleada, nuevo festival. El Barça camina con paso firme hacia el título, no entiende de presión y ayer vapuleó al equipo revelación del campeonato, que salió escaldado del Camp Nou. El Málaga fue un juguete en manos del equipo de Pep Guardiola, que desfiló al son de Xavi.

Estaba en las últimas fechas algo flojo el de Terrasa, lo que había hecho crecer hasta el infinito la importancia de Iniesta. El albaceteño es fundamental, pero Xavi es básico. Cuando Xavi está flojo, eso sí, Iniesta pasa a ser imprescindible. Afortunadamente, la enésima lesión de Andrés esta temporada no parece que le vaya a alejar de los terrenos de juego mucho tiempo.

Ayer Xavi volvió a ser el de las mejores tardes. Dio un recital en la conducción y en la dirección del juego, se asoció a las mil maravillas con futbolistas que entienden el juego como Iniesta y Henry y los que son matadores como Messi y Eto'o, pero es que además abrió la lata con un buen disparo y dio dos asistencias de gol con pases magistrales entre líneas. Un lujo. Xavi ya acumula esta temporada cinco goles, todos ellos importantes, y es el máximo asistente, superando al prodigioso Jesús Navas. Unos datos al alcance de muy pocos.

Antes de que el catalán batiera por primera vez a Goitia, sin embargo, ya se vislumbró que el encuentro solo tenía un resultado posible, el triunfo local. Antonio Tapia aseguró que la intención de su Málaga era quitarle el balón al Barça y en los primeros minutos se vio que eso era imposible; los azulgrana tenían una posesión del 80%. Intentó el Málaga jugar de tú a tú, sin recurrir a la asquerosa y denunciable 'táctica Espanyol' y cabó su propia tumba. Iniesta porbó al meta malaguista, Cáceres cabeceó alto y un remate con la testa de Henry se perdió rozando el poste en los primeros 15 minutos. Nada hacía presagiar que el triunfo no acabaría llegando.

Y cuando Xavi recogió en el área tras un buen centro de Eto'o, se apagó la luz para el Málaga. El de Terrasa controló y chutó de manera inapelable, además de celebrar el tanto tan 'sosamente' como nos tiene acostumbrados. Poco después Messi dio su ración semanal de magia y antes del descanso Henry y Eto'o sentenciaron tras dos buenas jugadas colectivas y dos asistencias de lujo del egarense.

La segunda mutad parecía un trámite pero dejó varias datos útiles. El Barça siguió apretando durante un cuarto de hora y completó el set. Alves peinó con suavidad un balón de oro de Iniesta y Samuel alojó en las redes una muestra de compañerismo de Thierry, sublime como en los últimos tiempos. Cáceres realizó un buen encuentro al fin y Valdés permitió que el set se cerrara en blanco (6-0) con dos soberbias manos en las dos mejores llegadas del conjunto andaluz. Bojan pudo lograr el séptimo y si no llegaron más goles fue porqu el equipo, como es lógico, bajó el pistón.

Para la columna de las cosas negativas quedan las lesiones de Touré e Iniesta, auqnue la presencia de partidos internacionales permitirá recuperarlos, en principio, para el duelo ante el Bayern.

Una nueva exhibición antes del parón para calmar los ánimos antes de los dos meses en los que el Barça se juega todo el trabajo realizado hasta ahora. Pero dos meses a los que el Barça llega en una situación envidiable.

Henry festeja el 3-0 (Foto, Reuters, publicada en elmundo.es)

jueves, 12 de marzo de 2009

Un vendaval

Disfrutemos hoy. Ya tendremos tiempo cuando lleguen los cuartos de final de decir que cometer dos errores defensivos como los de anoche nos costarían la eliminación ante varios de los posibles rivales. Eso no hay que obviarlo y hay que trabajarlo. Pero no sería justo amargarnos la casi mágica noche que vivimos.

Al Barça le valía el 0-0 para pasar ronda, pero no especuló. No solo no salió a mantener el gol de Lyon, sino que saltó al césped a dar un mensaje a Europa. Y nos brindó unos primeros 45 minutos de fantasía con un único borrón. Le costó algo coger el ritmo, pero a partir del minuto 10 el Barça fue un vendaval. La presencia de Sylvinho como lateral ya era una muestra de que Guardiola quería la victoria y el juego fue la confirmación. Xavi e Iniesta escondieron el balón a Toulalan, Makoun y Juninho de tal manera que solo lograban que el ritmo no les mareara a base de patadas. Touré terminaba de ahogar las posibles contras francesas. Márquez y Piqué cortaban lo poco que a Yaya se le escapaba, por lo que Valdés era un espectador. Alves desdoblaba en la diestra con insistencia. Messi traía loco a Grosso. Cris y Boumsong no sabían como frenar a Eto'o. Y Henry demostraba que cuando Pep dijo que era fundamental para su Barça no deliraba.

El juego que estaba haciendo el Barça era de goleada. Las combinaciones, rápidas y eficaces, hacían imposible la misión del Olympique de buscar la contra. Cuando el esférico llegaba a pies de algún jugador galo éste estaba tan agotado de perseguirlo por el verde Camp Nou que no le quedaba frescura mental para inventar. La presión era tan asfixiante que el balón le duraba apenas unos segundos. Las caras de Puel en el banco no dejaban lugar a dudas; no sabía cómo frenar el vendaval.

Pudo ser Eto'o con un derechazo quien abriera la lata o Iniesta tras una jugada colectiva de tiralíneas en la frontal del área pero tuvo que ser el hombre de la eliminatoria, Henry, quien marcara la diferencia. Márquez robó en el centro del campo, alzó la mirada y vio a Titi donde al galo le gusta; entre los centrales y con espacio por delante. Rafa, que clase tiene un rato, conectó con él, Henry orientó el control y se plantó solo ante Lloris, al que batió por bajo. Dos minutos después Xavi controló en la frontal y vio a su izquierda, posiblemente en fuera de juego, otra vez a Henry, en esta ocasión libre de marca. Su zurdazo supuso el 2-0 antes de la media hora.

Titi había marcado el tanto salvador de Lyon y había logrado renta en el Camp Nou. Sin duda, fue su eliminatoria, pero nadie quería faltar a la fiesta. Messi marcó otro golazo marca de la casa en combinación con un soberbio Eto'o y Samuel hizo el cuarto tras un pase de Henry que se tragó Cris. Minuto 43. 4-0 y la grada disfrutando de lo lindo.

El cabezazo imparable de Makoun en el 44 y el gol de Juninho en la reanudación tras fallo de Márquez y Piqué pusieron los nervios de más de uno a flor de piel y obligaron a cambiar de discurso, algo que el Barça hizo bien, aunque no de principio. Durante unos minutos no supo leer las necesidades del encuentro y permitió un continuo correcalles en el césped.

Pep Guardiola sabía que no era ese el juego que le interesaba a su equipo. Que eso solo podía beneficiar al Olympique, así que se levantó y mandó tocar el balón a sus peloteros. Dicho y hecho. Xavi e Iniesta, que si algo saben es jugar la pelota, comenzaron a dormir el juego, a imponer el ritmo que el Barça quería. Y la segunda parte fue un festival de centrocampismo. Los dos canteranos mantuvieron la posesión y el eje central (Touré-Márquez-Piqué) no hizo ni una concesión más. En el ambiente flotaba que un tanto del Lyon era peligrosísimo, pero fue una sensación más emocional que real. De hecho, entre el gol de Juninho (minuto 48) y la siguiente y última ocasión, de Benzema, pasaron 32 minutos.

Entre medias el Barça pudo sentenciar, pero no era necesario y nadie se volvió loco. Henry se fue aclamado. Bojan propició la ovación a Eto'o. Iniesta puso en pie al Camp Nou al ser sustituido por Hleb.

Ya en el minuto 95 Keita, tras un gran pase de Xavi, logró un bonito quinto gol que redondeó una gran noche. El objetivo, logrado. Estamos en cuartos. Ahora toca centrarse al 100% en la Liga.

Henry celebra uno de sus dos tantos de ayer (Foto, AP, publicada en elpais.com)

domingo, 8 de marzo de 2009

En el minuto 16

El Barça retornó a la senda de la victoria ante el Athletic. Tras superar con más solvencia de la que parece la vuelta ante el Mallorca (es cierto que Pinto paró el penalti que hubiera supuesto el 2-0, pero los bermellones solo se asomaron al área entre el minuto 43 y el 52) los azulgrana ganaron a los bilbaínos y ofrecieron un auténtico festival ofensivo.

Tras el gol de Sergio Busquets de cabeza el Barça fue un vendaval ante el que nada pudo hacer un bloque aún de resaca por la fiesta que vivió San Mamés el miércoles. Lo cierto es que no necesitaban los leones los puntos y los culés necesitaban recuperar sensaciones. Así que, al colaborar los postes en matener el resultado en 2-0, todos 'contentos' salvo Eto'o, que ya piensa, como de costumbre, en sus estadísticas; ayer trece disparos a cuál más cargado de ansiedad.

Pero aunque al final resultó sencillo, pudo complicarse enormemente. Si Yeste hubiera acertado con los tres palos de la meta de Valdés cuando lo tuvo todo a favor en el minuto 16 todo hubiera sido más complicado, incluso hasta dramático. Pero el genial e inconsistente mediapunta vasco falló y en la siguiente jugada Busquets abrió la lata. En el minuto 16 se resolvió todo.

A partir de entonces, Andrés Iniesta tomó la batuta, Messi puso el miedo y Henry y Eto'o las ocasiones. El francés y, sobre todo, el camerunés, fallaron lo infallable, lo que permitió al Athletic marcharse con un resultado corto. Xavi dirigió sin estridencias y Puyol siguió siendo todo pundonor, lo que quizás le llevó a romperse en el último minuto y le hará perderse el partido del miércoles.

Esa fue la noticia mala; la ausencia de Carles. El miércoles Pep deberá buscar una solución en defensa. Volverá Alves, de centrales actuarán Piqué y Márquez, pero en el lateral zurdo no estarán ni Abidal ni Puyol. Las opciones lógicas pasan por jugar con dos laterales ofensivos alineando a Sylvinho y generando cierto desequilibrio o sacar de inicio a Cáceres, con todo lo que ello conlleva; no saber atacar y defiende mal. La parte positiva del encuentro, como no, los tres puntos que dan tranquilidad. Ahora toca encadenar algunos más.

Sergio abrió el marcador de cabeza (Foto, Enric Fontcuberta, as.com)

miércoles, 4 de marzo de 2009

Un triunfo para confiar


La vuelta de la Copa del Rey ha adquirido más importancia de la que creíamos. Pese a la buena renta lograda en la ida (2-0), los últimos resultados adversos han generado dudas en el entorno del Barça, por lo que más allá de pasar la eliminatoria, esta noche al equipo se le pide un triunfo que acalle, al menos momentáneamente, la palabra crisis.

Pep Guardiola se ha visto en las últimas horas a cambiar su discruso. Si bien cuando la ventaja era amplia advertía que "aún no hemos ganado nada" para evitar la relajación y la temida autocomplacencia, ahora que se habla de cagómetros, canguelo y fin de una equipo inflado el técnico afirma que tiene "la sensación de que ganaremos la Liga". Es claro; si antes no quería confianza, ahora no quiere desconfianza y abatimiento.

El Barça está en una situación privilegiada, aunque estar vivo en ters competiciones no es sinónimo de éxito. Estar líder en Liga, a un paso de la final de Copa y bien encaminado hacia los cuartos de la Champions será sinónimo de éxito cuando se ahuyenten fantasmas y se recupere el juego colectivo que dio el récord de la primera vuelta.

Para ello parece básico un triunfo con buen juego esta noche. Nuestras últimas dudas han hecho creer al Mallorca en la posibilidad de la remontada. Se alude al Getafe de la 2006/07. Ademñas, los 'bermellones' llegan al encuentro en su mejor momento de la temporada, con tres triunfos consecutivos que les han permitido salir de la zona de descenso, cuando hace un mes parecían abocados a la Segunda. Si el cuadro de Gregorio Manzano gana pero queda eliminado, estaremos en la final, pero con cierta sensación de que algo se hunde. Si el Mallorca remonta, tendremos la certeza de que algo se hunde, porque la presión mediática será tan asfixiante que hará mella en un equipo que ya tiró la Liga y la Copa hace dos campañas.

¿Cómo debe afrontar Guardiola este duelo? Sacar a toda la artillería pesada podría suponer un guiño a quienes afirman que tiene miedo. Sacar a todos los suplentes le podría ocasionar críticas foribundas, aunque él demostraría a sus jugadores que no les ha perdido la fe. Mi apuesta es que alineará al equipo de la Copa en el que incluirá a Iniesta y para darle ritmo y algún otro titular para conseguir más 'glamour'. En el banquillo esperarán primeras espadas para bien matar el encuentro o bien intenatr revolucionarlo si fuera (esperemos que no) necesario.

El equipo podría ser el formado por Pinto bajo palos; línea defensiva con Alves, Piqué, Cáceres y Sylvinho; centro del campo para Busquets, Keita y Xavi y línea de ataque con Hleb, Bojan y Andrés. En el banco, junto a Pep, esperarían Messi y Eto'o, además de Puyol.

P.D: Quien programa los horarios es un artista. ¿A nadie se le ha pasado por la cabeza que si hay prórroga el encuentro finalizará cerca de la una de la madrugada?

Alves disputa el balón a Nunes en el último encuentro de Liga (Foto, bermellones.com)