lunes, 8 de marzo de 2010

A la par

Será que soy extremadamente optimista, pero el punto del sábado me parece bueno. En un encuentro que se puso muy cuesta arriba con un gol rápido del rival, en el que tuvimos la desgracia de marcarnos un autogol y en el que los dos jugadores más clarividentes del bloque, Xavi e Iniesta, no estuvieron finos, en el que Ibrahimovic fue expulsado (injustamente, aunque Zlatan debe controlar sus impulsos) y en el que el árbitro dejó de pitar dos 'penaltitos' a nuestro favor sumamos un punto a domicilio. Como siempre se ha dicho, cuando no se puede ganar hay que saber no perder. Y el sábado, liderados por un genial Messi, supimos no perder.

Luis Aragonés, un grande del fútbol español por su gran aportación como jugador y como técnico, siempre ha defendido que es en el último tercio de temporada cuando se gana la Liga. Esto es impepinable, como la segunda parte de la afirmación; para poder ganarla hay que llegar a los partidos finales en disposición de ello.

El primer tercio de temporada fue descartando, uno a uno, a posibles aspirantes como Atlético de Madrid, Valencia y Sevilla. En el segundo, ya cerrado a la lucha Barça-Madrid, ninguno de los dos se ha descolgado ni ha dado una renta importante a su oponente. Al final del primer tercio, precisamente tras el Clásico del Camp Nou (1-0) se llegó con dos puntos a favor de los culés. Doce jornadas después los dos equipos están emparejados. Bien es cierto que el Barça llegó a tener +5, pero también que su desgaste ha sido mayor y que ya ha pasado (toquemos madera) su particular calvario en forma de lesiones. Es a partir de ahora, en trece jornadas de infarto, cuando se disputa la Liga. No únicamente en el Bernabéu, en trece partidos. Ambos tienen factores a favor y en contra, aunque bien es cierto que en estos momentos el Real Madrid tiene medio cuerpo (algo prácticamente insignificante) de ventaja.

El equipo de Manuel Pellegrini (y me parece de justicia remarcar que ha sido el técnico chileno quien ha logrado hacer un equipo de la lista de jugadores que le dieron) completó una sensacional actuación el sábado. La remontada le da mayor moral, pero la realidad es que los blancos realizaron un partidos completo, salvo los primeros 20 minutos. El 0-2 momentáneo era totalmente injusto y un espejismo. El Real Madrid mereció vencer y, además, tuvo la 'fortuna' de medirse a un equipo, el Sevilla, donde solo Kanouté es capaz de leer las exigencias. El delantero malí fue el único que, a raiz del 1-2 fue capaz de parar la pelota, dormirla y reeorganizar al equipo. Navas y Perotti, por su parte, se empeñaron en correr como pollos sin cabezas, lo que favoreció las intensiones merengues. En resumen, que el Madrid caía cuando mejor jugada y remontó cuando fue capaz de hacer caer al Sevilla en la trampa. En estas circunstancias los blancos, plenos de moral, tienen cierta ventaja. Son capaces y se lo creen. Tienen hambre y sus secundarios (Xabi Alonso, Higuaín, Arbeloa y Albiol especialmente) están por encima del nivel incluso de las estrellas fichadas a golpe de talonario. Su calendario es mejor porque los partidos más duros serán en su estadio.

A favor del Barça está que las sensaciones no son malas. El equipo atravesó un bache, pero lo superó. En Stuttgart sacó un buen resultado, ante el Málaga desplegó un buen fútbol y el sábado supo sobreponerse a la adversidad. Messi está enchufado y aunque hay varios futbolistas que no están rindiendo al nivel esperado, el equipo aguanta el tipo y tiene un registro de puntos superior al de hace un año. Xavi e
Iniesta acusan las lesiones musculares sufridas, pero sin duda crecerán con el paso de las semanas. El regreso de Abidal y Keita fortalecerá al equipo y el hambre, aunque no tan grande como en el rival, se mantiene y se evidencia en que jamás se arroja la toalla. Además, Ibrahimovic acabará regresando, más pronto que tarde, porque su espectacular primer tercio de campaña no fue casualidad.

¿Cuál son las noticias negativas en ambos? Pues, precisamente, la desaparición de ciertos jugadores en las grandes citas o en periodos prolongados de tiempo. Hasta ahora Cristiano Ronaldo, Kaká e Higuaín no han dado la talla en las fechas marcadas en rojo e Ibrahimovic y Henry atraviesan por su peor etapa (que en el caso del francés parece incurable). Otro factor que determinará en buena medida los próximos meses es la Champions; el Barça la tiene entre ceja y ceja, el Real Madrid fue confeccionado para ganarla. Quien caiga en ella (si es que alguno cae) perderá seguridad y, aunque gane en descanso, será una noticia perjudicial.

En estos momentos el Real Madrid es líder pero el Barça mantiene la sartén por el mango (el liderato es 'irreal' porque al Barça le sigue valiendo el empate en el Clásico, aunque no tengo dudas de que ambos van a dejarse puntos en el camino). El bloque de Pellegrini tiene, como he dicho, medio cuerpo de ventaja (moral), pero la Liga casi comienza en estos momentos. Barça y Madrid han dejado de verse por el retrovisor; se encuentran a la par por la autopista de la Liga. ¿Quién sacará más rendimiento a su motor?

Messi completó una actuación memorable en Almería (Foto, diariodeleon.es)

lunes, 1 de marzo de 2010

La grada empuja, al fin, al equipo

No es habitual en el Camp Nou, pero el sábado la grada ayudó de manera decisiva en el 2-1 del Barça sobre el Málaga. El siempre (salvo en los derbis) frío público del estadio barcelonista se tornó en cálido y arropó a los jugadores para superar las adversidades, una circunstancias a destacar y que esperemos se convierta en habitual. Que no se entienda esto como una crítica, sino como un análisis de la realidad, posiblemente no por frialdad de la grada, sino por propio estilo de vivir el fútbol culé; donde yo veo el fútbol, en una peña burgalesa, también es el equipo quien nos levanta del asiento, mientras que en cuento llegan mal dadas surgen las críticas.

Siempre se ha dicho, y cuando se acude al estadio se confirma, que asistir al Camp Nou es como ir al teatro. La grada es fría. En el Palau Blaugrana, por ejemplo, la afición levanta al equipo en los momentos difíciles, motivo por el que se han visto grandes remontadas en balonmano, especialmente. En el Camp Nou, por lo general, el equipo levanta con su entusiasmo y juego a la grada. Tan solo en los partidos ante el Real Madrid y Espanyol el campo se convierte en una caldera. Una lástima, porque ese estadio lleno y animando se convertiría en un fortín. Pocos equipos y jugadores serán capaces de superar un ambiente semejante.

El sábado, por fortuna, no fue así. Desde el minuto 1 hasta el 90 la grada empujó, lo que posiblemente resultó determinante para sobreponerse al duro golpe del 1-1 anotado por Valdo. El equipo necesitaba el apoyo tras un par de semanas aciagas y, aunque sin resolución, estaba dando muestras de recuperación. El juego volvía a ser fluido y las ocasiones llegaban, varias de ellas muy claras. El tiempo pasaba y la posibilidad de que el Real Madrid se situara líder se acrecentaba, lo que en cualquier otro escenario (temporadas anteriores) hubiera generado nerviosismo y murmullos. Una situación en la que es fácil descentrarse y precipitarse, no buscando siempre la mejor opción. Unos murmullos que pudieran degenerar en catástrofe.

Pero el sábado era distinto. Pedro marcó y parecía que el duelo estaba en el bolsillo. Lo más fácil es empezar a hablar con el compañero de asiento de otras materias y 'pasar' de lo que sucede sobre el césped, ya resuelto, pero la grada siguió animando. En estas que, a pesar de estar realizando el mejor partido del mes, Valdo empató; un mazazo. En cuanto el leonés batió a Víctor Valdés la grada, tras unas leves segundos de pitos, comenzó a corear al equipo. La afición culé, por fin, estaba empujando al Barça, se estaba convirtiendo en el jugador número 12 tan anhelado. Es imposible saber si estos gestos y ánimos ayudaron a Xavi a trazar un pase de tiralíneas hacia la internada de Dani Alves o si el brasileño supo que la mejor opción era retrasar hacia Messi gracias a la grada. Posiblemente no, pero es posible, también, que con ruido de sables en el Camp Nou la precipitación hubiera impedido una reacción tan rápida, efectiva y preciosista.

Es un paso adelante que la grada sea el número 12. Posiblemente sea el equipo, por su tesón, por su garra y por haber demostrado que se debe confiar en ellos quien haya propiciado que así sea. Ahora nos toca a nosotros mantenerlo en el tiempo.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Ibra-CR9, con los datos en la mano

Son chorradas, lo digo de antemano, porque decir que un jugador es mejor que otro por el número de goles es obviar por completo que el fútbol es un deporte colectivo, donde también influyen los espacios que abres a tus compañeros, los defensores que arrastras, la capacidad que tienes para adaptarte a las necesidades del momento y que en ocasiones los compañeros te pueden hacer mejor... o peor, entre otras cosas. Pero, dado que desde la capital se habla de las excelencias de Cristiano Ronaldo y de lo mal que le ha salido al Barça el trueque entre Ibrahimovic y Eto'o, me he decidido a realizar una comparativa entre ambos, por aquello de que CR9 es el mejor del mundo, como nos intentan vender.

Con los datos extraidos de la web de Marca, podemos observar que en la comparativa, Ibrahimovic sale vencedor ante Cristiano Ronaldo. Acumulan ambos 12 tantos en Liga, pero, aunque Zlatan ha jugado más partidos (19 contra 14), ha necesitado muchos menos remates para lograrlo (67 contra 95). Es decir, CR9 marca más goles por partido, pero en mucho menos efectivo ante el marco, es menos 'matador'; Ibra convierte en gol el 18% de sus disparos a portería y Ronaldo 'solo' el 13%. A esto debemos añadirle que, mientras el sueco ha aportado a sus compañeros 5 asistencias de gol, Cristiano se ha quedado en 3. Ronaldo sale beneficiado en la comparativa de fueras de juego (posiblemente por su ubicación en el terreno de juego, 39 contra 8) y balones perdidos (202 el sueco, 155 el portugués). Ibra, por su parte, recupera más pelotas (13-10).

Pero, como los datos son fríos y no siempre reflejan la realidad, conviene también recordar algunos aspectos 'no cuantificables'. De los 12 goles de Ibrahimovic, seis sirvieron para abrir el marcador, es decir, goles más que útiles, determinantes. Acumula por otro lado, 3 goles más entre Champions y Copa por los 6 del portugués. Y ha aparecido en los dos duelos más importantes que ha afrontado hasta la fecha el Barça, el derbi ante el Real Madrid (resuelto con tanto suyo nada más salir del banco) y el enfrentamiento de octavos ante el Stuttgart de ayer mismo, con un gol salvador. Por contra, Ronaldo ha inaugurado el tanteador en cuatro oportunidades (más el 2-1 marcado ante el Deportivo, de penalti) y estuvo espeso tanto en el Camp Nou (marró la mejor ocasión de su equipo) como en Lyon en octavos de la Champions.

En resumen, que, tirando de datos de Marca, Cristiano Ronaldo no sale tan vencedor sobre Ibrahimovic comparando estadísticas, más bien al contrario. Si CR9 es el mejor del mundo por sus números, Ibrahimovic puede ser el 2 o el 0.5. Y eso que he sido bueno y no he comparado a Ronaldo con Messi (16 goles en 20 partidos, con un 20% de acierto en 81 remates; 9 asistencias de gol, solo seis fueras de juego, 33 balones recuperados y 177 perdidos) o a Ibrahimovic con Benzemá, Kaká o Higuaín (que tiene el mayor porcentaje de acierto de la Liga).

¿Realmente dormirá más tranquilo Casillas ahora que no está Eto'o?

lunes, 22 de febrero de 2010

El Barça de Chichi Creus (y Xavi Pascual)

El título de Copa del Rey conquistado ayer por el Barça supone la consolidación definitiva de un proyecto. La plantilla y los resultados (solo tres derrotas, y todas por la mínima) invita a pensar en un nuevo triplete, tras el alcanzado en 2003 con Svetislav Pesic en el banquillo. El actual Barça es el Barça de un 'perico' como Ricky, de Navarro, de Fran Vázquez, pero, sobre todo, de Xavi Pascual y Chichi Creus.

Chichi Creus se hizo cargo de la dirección técnica del Barça en el verano de 2008. Llegaba al cargo tras la marcha de Saric, con la misión de darle el empujón definitivo a un equipo que Xavi Pascual comenzaba a reflotar. El técnico catalán había recuperado a un equipo que con Dusko Ivanovic parecía una piltrafa, aunque en su interior se encontraba un futuro campeón. Saric en la dirección técnica e Ivanovic en el banquillo habían convertido a un buen equipo en un aspirante a nada. El actual técnico del Caja Laboral era incapaz de sacar lo mejor de sus jugadores (salvo de Trias, posiblemente porque su fuerza no está en la magia, sino en el sacrificio) y acabó siendo destitituido tras asegurar que, con lo que le habían dado, no podía lograr más.

Fue entonces cuando Pascual se hizo cargo del equipo. Con él Ilyasova demostró ser el jugador capaz de liderar al equipo en la pintura, Navarro volvió a ofrecer su mejor versión y Fran Vázquez resucitó. Con la marcha de Ivanovic se vio cierta sensación de liberación en la plantilla. Desde marzo hasta final de la temporada 2007/08 no se ganó nada, pero el equipo disputó la final de la Liga ACB y rozó la Final Four de la Euroliga, poniendo las primeras piedras hacia un equipo campeón. Más de lo que Ivanovic, con los mismos jugadores, creyó capaz de conseguir.

Pero si Pascual recuperó la moral de la tropa, Chichi Creus construyó un equipo campeón. Pulió el bloque con David Andersen e incorporó a los primeros grandes 'secundarios', como Sada y Barton (ahora en el dique seco). Confeccionó una plantilla capaz de competir que entró en la Final Four de Berlín y ganó la Liga ACB. Su única mancha fue la Copa, donde pagó no haberse quitado aún de encima la losa del Tau.

La plantilla culé de la temporada 2008/09 la formaban Lakovic, Sada; Navarro, Basile, Grimau; Barton; Ilyasova, Trias, Andersen, Fran Vázquez y Santiago. La principal carencia se centraba en la ausencia de un alero titular y a esto se sumó la marcha de dos jugadores que se convirtieron en puntales como Ilyasova y Anderson, obligando a Creus a realizar un gran trabajo de mercado. Los resultados fueron impecables: Mickeal es el alero que se necesitaba, Erazem Lorbek ha hecho olvidar a Andersen y solo Morris no ha demostrado estar a la altura de Ilyasova. Pese a ello, el equipo ha ganado en equilibrio, porque Boniface N'Dong es mucho más jugador que Daniel Santiago y la incorporación de Ricky Rubio ha atorgado un plus que convierte a una gran plantilla en la mejor de Europa.

A estos mimbres espectaculares Pascual les ha añadido espíritu de sacrificio y compañerismo. Todos trabajan y defienden con intensidad (lo difícil no es conseguir con eses jugadores elevadas puntuaciones, sino bajar las de los contrincantes), pero en ataque se vislumbra algo más que manual, se otorga importancia a la inspiración. Los jugadores rotan, acumulando descanso y minutos en pista. Todos se sienten importantes.

Es indudable que este Barça no tiene rival en España. El único peligro, a mi modo de ver, para no hacer doblete (ACB-Copa) era que a un partido puede pasar cualquier cosa. Se sufrió en cuartos y semifinales, pero el equipo sacó su mejor cara en el momento preciso; ante un Real Madrid sin excusas (tras el baño en el Clásico de Vistalegre se habló de las bajas) se ofreció un recital que no acabó en catástrofe blanca porque tras el tercer periodo se levantó el pie del acelerador. Messina quedó en evidencia, puesto que no fue capaz de aportar el plus necesario para superar a una plantilla un punto por encima de la suya. No veo a nadie en la ACB capaz de doblegar a este Barça a cinco partidos, por lo que la Liga no debe escaparse.

Por tanto, las miras deben centrarse en la Euroliga. Ahí, un mal día en la Final Four te puede dejar en la cuneta, pero, por lo demás, el Barça es el favorito. Y si este equipo logra un nuevo triplete será por el trabajo de dos hombres de la casa, de dos estrellas alejadas de las cámaras, pero trabajadores incansables. Xavi Pascual y Chichi Creus, que ya han trabajado para que el mal día de un par de jugadores no se note.

La plantilla celebra el título de Copa (Foto, EFE/elpais.com)

lunes, 15 de febrero de 2010

Tenía que llegar

La derrota en el Vicente Calderón dispara el júbilo en los perseguidores, que ya se ven campeones. Ahora depende de sí mismos (pero se les olvida que el Barça también) y, como previeron, el Barça pincharía algún día. No es, sin embargo, nada que no pudieramos esperar.

Hace algunas semanas dijo Pep Guardiola que el Barça acabaría perdiendo, tarde o temprano. Por lógica aplastante, cada día estábamos más cerca de la primera derrota en Liga, que llegó anoche ante el Atlético de Madrid. Se cumplían todos los requisitos, puesto que nos medíamos a nuestra particular bestia negra, el equipo estaba en cuadro defensivamente y la situación se agravó a los siete minutos. No le interesaba al equipo un partido de ida y vuelta, por lo que Guardiola había fortalecido el bloque en el centro del campo al incluir a Keita e Iniesta. La lesión del malí obligó a cambiar la idea inicial (es fácil decirlo, y no suelo cuestionar a los técnicos, pero quizás Pep se equivocó sacando al terreno de juego a Pedro en vez de Jonathan) y un solo minuto después Forlán logró el 1-0 tras pérdida de Xavi y genial jugada de Reyes.

Tiene capacidad y garra el Barça para sobreponerse a las circunstancias, pero ayer no fue el caso. El Atlético presionó bien en el centro del campo y, para agravar la situación, nadie estuvo especialmente afortunado en las filas culés. Ni los defensores, ni los medios ni los delanteros tuvieron su tarde, nadie logró superar a su 'emparejamiento'. Valdés no pudo estar vez despejar los dos primeros balones, Xavi e Iniesta estuvieron grises y Messi inoperante. Las ausencias de Piqué y Márquez se notaron porque no había un defensor capaz de sacar el balón controlado. Por una vez (no es la primera derrota, pero sí la primera vez en que el resultado es injusto por corto para los colchoneros) el Barça de Guardiola fue una caricatura de sí mismo.

Suele ganarnos el Atlético, lo que hace que nos cabreemos con ellos, pero en esta ocasión es diferente porque nosotros nos fuimos el Barça habitual. Es una derrota lógica, porque tenía que llegar, porque las circunstancias no eran las mejores y porque no se supo leer el partido. El Real Madrid se aproxima a dos puntos y ya se habla de que el partido del Bernabéu decidirá la Liga. Será determinante, sí, pero más por las consecuencias psicológicas que genere para la recta final de campeonato que por el resultado. Desde aquí me atrevo a pronosticar que ni el Barça ni el Madrid van a ganar todos los partidos, ambos se dejarán más de dos (y de tres) puntos por el camino antes, máxime ahora que regresa la Champions.

La mala noticia no es caer ante el Atlético, ni tampoco el juego (será así si las malas sensaciones persisten el sábado ante el Racing). Lo preocupante es que las lesiones continuan. Y que, de nuevo, estamos más cerca de la próxima derrota.

El tanto de Ibrahimovic no fue suficiente (Foto, AP, publicada en elpais.com)

domingo, 7 de febrero de 2010

¿Fuera de juego?

Pese a jugar 65 minutos con un jugador menos y acabar con nueve por un penalti que, cometido sobre Ibrahimovic "no sería suficiente para derribar a un jugador tan alto", el Barça venció al Getafe con una exhibición de sus tres 'pequeños', Messi, Xavi e Iniesta, que demostraron una vez más que no solo son tres jugadores como la copa de un pino, sino que además son unos ganadores capaces de echarse al equipo a las espaldas.

No parecía día para hablar de Villarato, pero Alfredo Relaño se ha superado; para él Ibra invalida el tanto inicial de Messi por estorbar al portero y Pedro Ríos es derribado por Abidal. Resulta curioso, porque cuando Baena agarró a Xavi (dije entonces que para mí no era penalti, se puede leer) en el Barça-Espanyol, con mucha más intensidad de la que lo hizo Abidal, también le parecía un favor arbitral.

Además, la teoría del Villarato tiene dos vertientes que, si se parase a analizar con detenimiento, le acomplajarían. En primer lugar, supone admitir que los árbitros españoles, en contra de lo que afirma, no son malos, ni siquiera buenos, son excepcionales, capaces de decidir en pocas décimas de segundo lo que ha pasado en una jugada y qué conclusión sacar de ella para complacer a Ángel María Villar. Y por otro, si es, como dijo el viernes, Villarato favorecer al Atlético de Madrid porque interesa, porque pesa más de cara a una final, supone que el Madrid es un segundón, que no interesa que gane la Liga porque le quita brillo. Hansson, según él, ha sido premiado porque Francia da más lustre a un Mundial que Irlanda. Si el Barça da más lustre a una Liga es porque el Madrid ha dejado de ser la referencia.

Y por otro lado, si Villar paga favores a Laporta, ¿cómo explica el director de As que en los dos años de mandato de Calderón el Real Madrid ganara dos Ligas (una de ellas en igualdad de puntos y con gol de Van Nistelrooy con la mano incluido)? Máxime cuando el ahora ex-presidente madridista es directivo de la Federación. ¿Favores pagados?

No era, de todas maneras, este el asunto central del que pretendía hablar. Se trata del fuera de juego de Ibrahimovic en el gol de Messi. Según la norma, un fuera de juego posicional puede ser sancionado cuando el juegador tenga indicencia en la jugada. Es decir, que impida a un jugador llegar al balón o que debilite la visión de la jugada por parte del portero. Más allá de que Jordi Codina ha admitido que sí veía el balón (anda que no tiene que joder que te pases dos horas dándole vueltas a un partido en busca de algo que justifique tu paranoia para que te lo eche por tierra un canterano del Madrid), es necesario analizar la imagen ilustrativa que utiliza As.
Es evidente que Zlatan se encuentra en la trayectoria del balón, pero se aparta lo suficiente para no desviarla. Pero, a pesar de estar en la trayectoria, no parece que impida la visión de Codina. Porque la visión del meta no es la trayectoria del esférico, sino la línea recta entre la cabeza del meta y la pelota en cada momento. En el momento en el que Messi golpea son los cuatro defensores getafenses quienes pudieran perjudicar la visión. Solo en un momento, justo cuando pasa junto a la cabeza de Ibra, Codina no ve el balón por 'culpa' del sueco, apenas un segundo, lo que no parece suficiente para anular un gol.

Lo siento, Relaño. Sigue intentándolo...

viernes, 5 de febrero de 2010

Nada de trámite

La jornada de este fin de semana parece de trámite. Tanto Barça como Real Madrid juegan en casa, ante rivales no excesivamente potentes, y parece que después de los buenos resultados que cosecharon la semana pasada en feudos difíciles medirse a Getafe y Espanyol es un pasatiempo. De eso nada.

En el fútbol actual y más en las grandes ligas, como la española, cualquier equipo está capacitado para dar la sorpresa y ganar en todos los campos. El año pasado, sin ir más lejos,e stos dos equipos dieron la sorpresa en ambos estadios. El Espanyol empató en la primera vuelta en el Santiago Bernabéu con Tintín Márquez en el banquillo y en la segunda ganó de manera sorprendente en el Camp Nou cuando tenía un pestilente olor a Segunda División.

En cuanto al Getafe, arañó un empate en Barcelona en la primera vuelta de la Liga y solo el afán de gloria de Casquero con su penalti a lo Panenka evitó que se llevara los tres puntos del Santiago Bernabéu en la recta final de campeonato.

Por si fuera poco, tanto Getafe como Espanyol están en estos momentos en una situación más 'cómoda' que la que presentaban la temporada pasada cuando lograron dichas 'heroicidades'. Aunque es cierto también que tanto Barça como Real Madrid son más fiables ahora.

En resumen, que no olvidemos que la jornada de este fin de semana. Es una más, pero los puntos valen tanto como los que están en juego en el Vicente Calderón o Mestalla y los oponentes tampoco regalan los puntos.

Confianzas, mejor en casa.