domingo 7 de febrero de 2010

¿Fuera de juego?

Pese a jugar 65 minutos con un jugador menos y acabar con nueve por un penalti que, cometido sobre Ibrahimovic "no sería suficiente para derribar a un jugador tan alto", el Barça venció al Getafe con una exhibición de sus tres 'pequeños', Messi, Xavi e Iniesta, que demostraron una vez más que no solo son tres jugadores como la copa de un pino, sino que además son unos ganadores capaces de echarse al equipo a las espaldas.

No parecía día para hablar de Villarato, pero Alfredo Relaño se ha superado; para él Ibra invalida el tanto inicial de Messi por estorbar al portero y Pedro Ríos es derribado por Abidal. Resulta curioso, porque cuando Baena agarró a Xavi (dije entonces que para mí no era penalti, se puede leer) en el Barça-Espanyol, con mucha más intensidad de la que lo hizo Abidal, también le parecía un favor arbitral.

Además, la teoría del Villarato tiene dos vertientes que, si se parase a analizar con detenimiento, le acomplajarían. En primer lugar, supone admitir que los árbitros españoles, en contra de lo que afirma, no son malos, ni siquiera buenos, son excepcionales, capaces de decidir en pocas décimas de segundo lo que ha pasado en una jugada y qué conclusión sacar de ella para complacer a Ángel María Villar. Y por otro, si es, como dijo el viernes, Villarato favorecer al Atlético de Madrid porque interesa, porque pesa más de cara a una final, supone que el Madrid es un segundón, que no interesa que gane la Liga porque le quita brillo. Hansson, según él, ha sido premiado porque Francia da más lustre a un Mundial que Irlanda. Si el Barça da más lustre a una Liga es porque el Madrid ha dejado de ser la referencia.

Y por otro lado, si Villar paga favores a Laporta, ¿cómo explica el director de As que en los dos años de mandato de Calderón el Real Madrid ganara dos Ligas (una de ellas en igualdad de puntos y con gol de Van Nistelrooy con la mano incluido)? Máxime cuando el ahora ex-presidente madridista es directivo de la Federación. ¿Favores pagados?

No era, de todas maneras, este el asunto central del que pretendía hablar. Se trata del fuera de juego de Ibrahimovic en el gol de Messi. Según la norma, un fuera de juego posicional puede ser sancionado cuando el juegador tenga indicencia en la jugada. Es decir, que impida a un jugador llegar al balón o que debilite la visión de la jugada por parte del portero. Más allá de que Jordi Codina ha admitido que sí veía el balón (anda que no tiene que joder que te pases dos horas dándole vueltas a un partido en busca de algo que justifique tu paranoia para que te lo eche por tierra un canterano del Madrid), es necesario analizar la imagen ilustrativa que utiliza As.
Es evidente que Zlatan se encuentra en la trayectoria del balón, pero se aparta lo suficiente para no desviarla. Pero, a pesar de estar en la trayectoria, no parece que impida la visión de Codina. Porque la visión del meta no es la trayectoria del esférico, sino la línea recta entre la cabeza del meta y la pelota en cada momento. En el momento en el que Messi golpea son los cuatro defensores getafenses quienes pudieran perjudicar la visión. Solo en un momento, justo cuando pasa junto a la cabeza de Ibra, Codina no ve el balón por 'culpa' del sueco, apenas un segundo, lo que no parece suficiente para anular un gol.

Lo siento, Relaño. Sigue intentándolo...

viernes 5 de febrero de 2010

Nada de trámite

La jornada de este fin de semana parece de trámite. Tanto Barça como Real Madrid juegan en casa, ante rivales no excesivamente potentes, y parece que después de los buenos resultados que cosecharon la semana pasada en feudos difíciles medirse a Getafe y Espanyol es un pasatiempo. De eso nada.

En el fútbol actual y más en las grandes ligas, como la española, cualquier equipo está capacitado para dar la sorpresa y ganar en todos los campos. El año pasado, sin ir más lejos,e stos dos equipos dieron la sorpresa en ambos estadios. El Espanyol empató en la primera vuelta en el Santiago Bernabéu con Tintín Márquez en el banquillo y en la segunda ganó de manera sorprendente en el Camp Nou cuando tenía un pestilente olor a Segunda División.

En cuanto al Getafe, arañó un empate en Barcelona en la primera vuelta de la Liga y solo el afán de gloria de Casquero con su penalti a lo Panenka evitó que se llevara los tres puntos del Santiago Bernabéu en la recta final de campeonato.

Por si fuera poco, tanto Getafe como Espanyol están en estos momentos en una situación más 'cómoda' que la que presentaban la temporada pasada cuando lograron dichas 'heroicidades'. Aunque es cierto también que tanto Barça como Real Madrid son más fiables ahora.

En resumen, que no olvidemos que la jornada de este fin de semana. Es una más, pero los puntos valen tanto como los que están en juego en el Vicente Calderón o Mestalla y los oponentes tampoco regalan los puntos.

Confianzas, mejor en casa.

jueves 4 de febrero de 2010

Mejor de lo que él piensa, peor de lo que cree Pep

La temporada del Barça está siendo impresionante y solo la comparación con la anterior y el triplete hace que resulte mejorable. Hace un año el Barça estaba también en octavos de la Champions con un cruce 'asequible' y líder en la Liga, pero ha empeorado en cuanto a diferencia con respecto al máximo rival (hace un año era de doce puntos y ahora de 'solo' cinco) y con la eliminación en la Copa. Aunque hay que recordar que el actual Real Madrid es infinitamente más equipo que el pasado (este sí está en condiciones de disputarle el título, el año pasado solo un milagro lo hubiera evitado) y que en la competición del ko el equipo se midió a un gran equipo y cayó únicamente por el valor doble de los goles.

Pero hay dos jugadores que, con los datos en la mano, no admiten comparación posible con enero de 2009. Uno es Henry, cuyos números goleadores han decaído hasta la desesperación. Otro es Ibrahimovic, que acumula 11 goles en 20 jornadas por los 19 de Eto'o hace doce meses. Ni sumando las asistencias ofrecidas por el el sueco (seis) los registros se igualan. El mismo jugador sueco admitió la semana pasada que no atraviesa su mejor momento, a lo que Guardiola se apresuró a añadir que está aportando mucho más de lo que se piensa.

No debe, sin embargo, llevarnos a engaño los datos. Ibrahimovic no es Eto'o y Pep no pidió un cambio de '9' para mejorar la estadística anotadora, sino para pulir y perfeccionar el juego colectivo. Con Zlatan en punta el cirucito futbolístico está más coordinado, las ayudas son mejores y casi siempre hay un jugador desmarcado a quien se puede pasar el balón. Los jugadores de segunda línea tienen más llegada por los hábiles movimientos del '9' y los extremos más protagonismo en la definición de la jugada. Además, salvando las distancias, la inclusión de Pedro en el equipo permite mantener la capacidad de sorpresa que ofrecía el camerunés. El canario es también indetectable e imprevisible, no hace nunca nada espectacular, pero siempre aporta algo diferente.

Pero más allá de que Ibra no esté en el Barça única y exclusivamente para meter goles, sí que se nota en su juego cierto déficit en el último mes y medio. Sus prestaciones han bajado, no en lo colectivo y en cuanto a su manera de entender el juego, sino en el aspecto de que su carencia de gol le hace precipitarse en ciertos remates, no elegir la mejor opción en otras y pueda llegar a parecer que no se alegra de los goles de sus compañeros. No es un 'killer' al uso pero vive del gol y le cuesta ver como Messi y Pedro aumentan sustancialmente sus registros goleadores mientras él sigue estancado en los once.

Es un mal endémico de los delanetros las rachas, y se acusa más cuando llevas el 9 a la espalda. Como en todas las ocasiones, todo mejorará y parecerá hasta que Ibrahimovic está más fresco y atinado en cuanto logre perforar de nuevo la meta rival (ya sucedió tras el gol ante el Sporting en la primera jornada). Hasta entonces, Zlatan estará jugando mejor de lo qué se piensa, pero peor de que cree (o defiende) Pep Guardiola.

Desde que marcó al Real Madrid, Ibrahimovic apenas ha visto puerta (Foto, futbolreal.com)

martes 2 de febrero de 2010

Del jamás al "preparado" pasando por el quizás

Laporta, en la mañana del famoso ¡Al loro!

La trayectoria de Joan Laporta al frente del Barça es más que curiosa. Siendo innegable que es, deportivamente, el mejor presidente de la historia del club, es completamente reprochable su actitud con respecto a la política utilizando la relevancia que otorga la 'poltrona' culé. A Jan le quedan apenas cinco meses en el club y parece evidente que la radicalización será mayor si cabe en adelante.

Cuando bajo el lema 'Primer, el Barça' y con un proyecto que abogaba con la ruptura total con el pasado Joan Laporta accedió a la presidencia del Barça en junio de 2003 se inició la mejor etapa del equipo. El gran mérito de Laporta es que ha sabido rodearse de gente que sabe de fútbol (en un principio Rosell, Txiki y Rijkaard, más tarde el propio Begiristain y Guardiola) a los que ha dejado hacer, sin entrometerse en su trabajo. También en la parte económica ha dejado, hasta cierto punto, trabajar a sus ayudantes. Joan, un líder mediático inconmenurable capaz de arrastrar a las masas, se dedicaría a ser la imagen y actuar como relaciones públicas, a representar al equipo por total la geografía.

Es ahí donde ha fracasado Laporta. Socialmente es un éxito cada una de sus visitas, más allá de alguna pintada aislada, pero institucionalmente ha derivado sin remedio. Comenzó hablando de que no pensaba en ningún momento en hacer política (algo que quedaba en entredicho con sus afirmaciones en el documental FCB Confidencial), pasó con el paso de los años al quizás (o "no está en mi mente, pero jamás se deben descartar las cosas") y ha finalizado con la entrevista del lunes en Avui, en la que, según leo, asegura considerarse preparado para gobernar Cataluña.

No hay culé que piense que Laporta ha pasado en siete años de 'pasar de la política' a plantearse encabezar una lista. Además, según sus propias palabras, ha demostrado en el Barça esa capacidad. En resumen, que como nos temíamos, ha utilizado la presidencia del Barça para favorecer sus intereses personales y políticos.

No sería justo obviarlo. Pero tampoco sería justo pasar por alto los éxitos a los que nos ha conducido (y que esperemos que sigan creciendo). Cuando finalmente se vaya habrá que valorar a Laporta en su medida: hasta ahora, por mi parte, con un 10 deportivamente, con un 8 económicamente y con un 0 institucionalmente. De hecho, todas las actuales pre-candidaturas tienen el punto de partido en Laporta; todas abogan por continuar con el modelo deportivo y económico, pero unas son continuistas y otras surgidas de la 'bronca' interna. Un dato más que revelador.

miércoles 27 de enero de 2010

Ronaldo, Messi y los jugadores altos

El codazo de Cristiano Ronaldo a Mtiliga, lateral del Málaga, el pasado domingo se saldó con la roja directa para el genial delantero portugués y con dos partidos de suspensión (salvo que Apelación diga lo contrario). La sanción no deja de ser la lógica atendiendo a las circunstancias; vamos a suponer (yo lo creo así) que el manotazo no era una agresión y los dos partidos se explican por las razones siguientes: uno por la roja y otro por la lesión ocasionada, rotura del tabique nasal. Quienes aseguran que la lesión de Mtiliga es "circunstancial" son, además de unos indeseables y unos hijos de... perdón, impresentables, unos ignorantes profundos del reglamento. Porque seguramente no es justo, pero una sanción es mayor cuando media lesión (como es el caso) en la acción. Un partido sería quizás poco, más de dos un castigo exagerado; levantar la tarjeta sería bochornoso. Al fin y al cabo, más partidos se va a peder el que ha recibido el golpe.

El Real Madrid, faltaría más, está en su derecho de recurrir para intentar evitar la sanción, aunque su interés especial porque pueda llegar a jugar el sábado en Riazor tiene un cierto tufillo a que, pese a la gran inversión y tener la supuesta mejor plantilla del planeta, no se ven capaces de ganar a un Deportivo mermado por las lesiones sin sus dos mejores jugadores, Cristiano Ronaldo e Higuaín. Lo que no me parece de recibo es enviar al Comité de Competición y al de Apelación un vídeo de Messi y Marc Valiente (dejando de lado que no es lo mismo bracear que soltar el brazo y que si un jugador del Barça da un manotazo a un rival también es expulsado, como sucedió con Thiago Motta en el Barça-Zaragoza de la temporada 2006/07) en el más reciente Barça-Sevilla; demuestra victimismo. Es un partido que no influye para nada en el conjunto blanco y es seguro que a lo largo de los 19 partidos de Liga disputados ha habido alguna jugada similar a la inversa. Hablan incluso de un codazo que recibió Sergio Ramos en el minuto 36 y no fue sancionado. ¿Qué dirían si es el Barça quien envía una jugada de un, por ejemplo, Real Madrid-Valencia, para aliviar la sanción de uno de sus jugadores? Se hablaría de madriditis. Supongo, pues, que esto es un ejemplo del victimismo y la barcelonitis que se ha instaurado en la Casa Blanca en las dos últimas décadas.

Al respecto ha hablado esta mediodía Xavi, que acaba de cumplir 30 años y se encuentra en plenitud, no solo deportiva, sino también competitiva. Siempre ha sido un ganador, pero ha recibido galones en el vestuario con la vicecapitanía y se siente un líder del grupo, lo que le permite salir en defensa de sus compañeros como antes no haría. Sin levantar la voz, pero poniendo las cosas en lo que él considera su sitio. Ha dicho que comparar las jugadas es, básicamente, manipular.

Para rizar el rizo, el diario As publicaba hace unos minutos en su página web un artículo que hace referencia a un estudio según el cual a los jugadores altos se les pitan más faltas que a los bajos, con la clara intención de demostrar que CR9 ha sido víctima de su físico. No sé si se los periodistas del medio madrileño creerán que nos acaban de descubrir la penicilina, porque los culés estamos hartos de ver como cada vez que Ibrahimovic utiliza su cuerpo para ganar un balón aéreo el árbitro pita falta.

En esta jugada CR9 le destrozó la nariz a Mtiliga (Foto, talcualdigital.com)

miércoles 20 de enero de 2010

¡Pep renueva!

Joan Laporta, Txiki Begiristain y Pep Guardiola han anunciado este mediodía la renovación del técnico azulgrana por un año. Es la noticia que todos los culés deseábamos y que los rivales temían, pero finalmente, y ante la presión popular y mediática, se ha producido mucho antes de lo deseado por el propio entrenador. Sin embargo, las partes han explicado que el acuerdo no se ha trasladado al papel, que se firmará cuando haya nuevo presidente y que no es vinculante.

Como había explicado en los últimos días Pep Guardiola, la peor noticia de eliminación de la Copa del Rey es que a partir de ahora y hasta la llegada de la Champions se hablaría de martes a viernes de futuribles, bajas, altas, trueques y agendas. Siendo aún pronto para ello y estando bastante claro como están los deseos a la hora de renovar la plantilla (Cesc y Silva, principalmente), la atención se ha centrado de manera primordial en las intenciones del 'entrenador milagro'. las especulaciones han sido muchas a lo largo de los meses y en la priemra semana de la nueva rutina se ha evidenciado. Siendo miércoles de la primera semana post-Copa ya acuciaban las portadas.

En resumen; Guardiola ha expresado en rueda de prensa su intención de continuar, pero se ha mantenido firme en su postura de no ser un arma electoralista. Como siempre, el de Santpedor busca lo mejor para el equipo, en esta ocasión, que no se desvíe la atención hacia su persona en vez de hacia los objetivos deportivos. Que la primera pregunta que escuchen los jugadores en sala de prensa no sea acerca del próximo rival o de los objetivos deportivos inmediatos, sino la continuidad del técnico. Un nuevo gesto de liderazgo.

En el año y medio que Pep lleva al frente del equipo hemos ganado seis títulos, somos líderes en Liga y estamos en octavos de la Champions. Pero seguimos sin ser conscientes de la suerte que tenemos.

martes 19 de enero de 2010

Cambio de rutina


Pep Guardiola, que nunca dice una palabra sin analizar sus posibles consecuencias, dijo tras la eliminación copera que sentía que le había fallado a la plantilla. Era, en mi opinión, una más de sus fórmulas para quitar presión a los jugadores. Y antes del duelo ante el Sevilla en Liga, en el que el Barça amplió hasta los cinco su ventaja sobre el segundo clasificado, que lo peor de haber sido eliminados es que, a partir de ahora, los martes, miércoles y jueves se hablará de altas, bajas y trueques en los medios de comunicación.

Parece tontería, pero el descanso del que ahora gozarán los futbolistas de la primera plantilla exigirá un replanteamiento serio de la planificación y de la forma de encarar las semanas. Hasta ahora, desde que Guardiola accedió al cargo y como consecuencia de la saturación casi inhumana de partidos propia de luchar por (y ganar) todos los títulos, el equipo apenas había tenido semanas de relax. La competición había tapado todo, había sido el hilo a seguir.

Ahora el Barça afronta, hasta que regrese la Champions League, seis semanas diferentes. El cambio de rutina es brutal. La plantilla pasa de entrenamiento previo-partido-entrenamiento de recuperación-puesta a punto-entrenamiento previo... a entrenamiento previo-partido-entrenamiento de recuperación-cinco días de trabajo-entrenamiento previo. Pep y los jugadores habían asumido la rutina con normalidad, apenas había tiempo para pensar en nada más, los jugadores estaban con la mente ocupada continuamente y no había lugar a la distracción. Salías de un partido y el siguiente, tan importante o más, estaba ya encima. ¿Serán capaces de asumirlo?

El descanso (merecido y necesario) que tendrá la plantilla estas semanas de enero y febrero es un arma de doble filo. Guardiola y sus ayudantes tendrán que trabajar duro para mantener la intensidad competitiva conseguida pese a tener cinco días de distracción, peligrosa en el mundo del fútbol y la vida de los futbolistas. Y los jugadores deberán colaborar para que el cambio de rutina no sea, a pesar de lo hablado, una dura losa.

La plantilla azulgrana debe mantener la necesaria concentración (Foto EFE, elmundo.es)