martes, 22 de diciembre de 2009

La fama da premios

En el fútbol obtener fama te permite ciertos privilegios. El mejor ejemplo es Xavi, que durante casi una década nadó en la indiferencia de millones de aficionados y al que, de golpe, caen del cielo todos los reconocimientos por el simple hecho de ser considerado mejor jugador de la Eurocopa 2008. Ni tanto ni tan calvo.

Cuando el Barça de Frank Rijkaard naufragaba, quizás por el miedo a apuntar a los verdaderos culpables de la situación (en mi opinión, Ronaldinho y Eto'o) se argumentó en cientos de blogs, decenas de páginas de periódico y miles de minutos de radio y televisión que el problema radicaba, con Deco fuera de forma, en la imposibilidad de Iniesta y Xavi de jugar juntos. Les falta a ambos, se decía, carácter y garra para llevar el peso del equipo. Eran buenos peloteros, pero con ellos juntos el Barça perdía competitividad.

No era justa la afirmación. Aunque posiblemente atraviesa ahora por su mejor momento deportivo (favorecido por el buen funcionamiento del Barça y de la selección, siendo él el primer culpable de que así sea; ¿fue antes la gallina o el huevo?), es imposible encontrar una temporada en la que el de Terrasa haya hecho más de tres partidos no malos, regulares, desde que debutó en el primer equipo. Siempre ha mantenido un nivel altísimo, pero en ocasiones ha lucido menos por exigencias del equipo (hasta que llegó Davids, en la primera temporada de Rijkaard él tenía el récord de balones recuperados en un partido).

En cuanto a Iniesta, se adivinaba en su comprotamiento sobre el césped y en su rabia contenida cuando esperaba en el banquillo (no es necesario rajar, basta con trabajar duro) un líder en potencia, un eje sobre el que articular un proyecto. Su juventud hacía que se optara por otras opciones en partidos de máxima trascendencia, pero, al menos yo, no tenía duda de que era un futbolista nacido para brillar en las grandes citas.

Por último, dos momentos demuestran que la presunta 'falta de sangre' de ambos no era tal, y en ambas ocasiones ante un crack mundial como Cristiano Ronaldo. Xavi, en la final de Roma, se le acercó tras una falta sobre Puyol y le dijo "¿pero qué haces? ¿qué haces?" con gesto amenazante. En el último clásico, Iniesta le invitó a reconsiderar su actitud: "tú te callas". Son dos jugadores ejemplares ante los micrófonos y con tacto, pero que no por eso incapaces de mostrar carácter sobre el terreno de juego.

Todo esto cambió gracias a dos entrenadores; lo que nos demuestra que cuando hablamos de los aciertos y errores que cometen los técnicos, en realidad no tenemos ni puta idea de lo que estamos hablando. Nadie es titular en un equipo por nacimiento, procedencia o razones personales, solo los que se lo ganan juegan. Mientras muchos pedían la presencia de Guti en la Eurocopa en lugar de Xavi (cosas increíbles que tiene la ignorancia) Luis Aragonés convenció al catalán de que debía ser el corazón del equipo; llevándole al campeonato y siendo coronado mejor jugador del torneo. Cuando pedíamos un refuerzo que 'evitara' un centro del campo Iniesta-Xavi Pep Guardiola formó el esquema a partir de ellos, desencadenando todo en la mejor temporada de la historia del fútbol.

Ahora, nadie duda de la complementariedad de Xavi-Iniesta ni pide que el juego de la selección lo lleve un jugador con más caráctero 'magia'. Es más, en el recién finalizado Mundialito, Xavi ha sido elegido tercer mejor jugador cuando, en realidad, no rindió a su mejor nivel en ninguno de los dos choques. Verón fue el 'balón de plata' y Messi el de oro. Posiblemente Desábato hizo más méritos que 'la Brujita'. Sin duda, Pedro y Jeffren merecieron más el galardón que Xavi y Messi. Tampoco el año de Kaká es como para finalizar quinto en el Balón de Oro y cuarto en el FIFA Wordl Player. No es comprensible que Terry esté en el once mudidal y no Piqué. O que Casillas sea considerado el mejor portero del año tras no haber ganado nada ni a nivel individial ni colectivo en 2009. Cosas del fútbol.

Messi, Alves, Iniesta y Xavi, en el once del año (foto, elmundodeportivo.es)

lunes, 21 de diciembre de 2009

Legendario


Puyol alza el título (Foto, AFP, publicada en elmundo.es)

"El futuro será negro". Estas palabras de Pep Guardiola en la víspera de la final del Mundial de Clubes sorprendieron a propios y extraños. Argumentaba el técnico del mejor equipo de la historia que lo conseguido era tanto e insuperable que el listón está altísimo, por lo que jamás se podrá superar, y posiblemente también igualar, lo conseguido en 2009.

Y eso que aún faltaba la guinda del pastel, el Mundialito. Un torneo secundario que, cualquier otra temporada, nadie hubiera antepuesto a Liga o Champions League pero que en esta ocasión los culés manteníamos entre ceja y ceja por dos motivos; el primero es que solo faltaba ese galardón en las vitrinas del Museu. El segundo, que aunque nos cueste reconocerlo, sabíamos que jamás volveríamos a tener la oportunidad de completar un año perfecto.

Por eso, los ánimos estaban alicaidos entre los culés hasta que en el minuto 88 Pedro agigantó su leyenda con el cabezazo que forzaba la prórroga. Todos los culés nos sentimos en ese momento campeones, éramos conscientes de que durante los 30 minutos de tiempo añadido íbamos a gozar de la oportunidad para sentenciar. El único riesgo era que no entrara y llegáramos a los penaltis, pero sabíamos que Estudiantes no iba a adelantarse de nuevo.

Cuando en el minuto 110 Alves centró al corazón del área, supimos que el momento había llegado. Solo era cuestión de que quien entrara al remate afinara. Si era Ibrahimovic, como hizo en el último clásico. Si era Pedro, con su 'varita mágica'. Si era Jeffren, porque estaba siendo el jugador de la final, aunque los premios se los lleven otros. Pero fue Messi, el mejor jugador del planeta. En vez de meter la cabeza o estirar la pierna metió el pecho, según él "para asegurar el remate". La confianza de todo el equipo en él es tal que en algunas repeticiones se ve como Jeffren tiene los brazos alzados antes de que 'La Pulga' contacte.

El Barça había cerrado el año perfecto con un tanto de su rutilante estrella. Carles Puyol alzó al cielo de Abu Dabi el título de campeones del mundo y el Barça de Pep Guardiola versión 2009 pasó de histórico a legendario. Nadie jamás podrá superar lo que ha conseguido. Igualarlo se antoja prácticamente imposible. El Olimpo del deporte ya tiene un lugar para los héroes. Enhorabuena y gracias a todos:

Valdés, Pinto, Jorquera; Alves, Cáceres, Puyol, Piqué, Márquez, Chygrynskiy, Abidal, Milito, Sylvinho, Maxwell; Touré, Busquets, Keita, Xavi, Iniesta, Gudjohnsen; Pedro, Bojan, Hleb, Henry, Eto'o, Ibrahimovic, Jeffren y Messi.

¿El futuro? El equipo trabajará para que sea como mucho gris.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Por aplastamiento

Primera prueba en el Mundialito y prueba superada. Sin brillo, pero por aplastamiento. Sin realizar un extraordinario partido, el Barça ha vuelto a ofrecer sensación de seriedad, de paciencia y se ha sobrepuesto a las adversidades. Mi padre siempre dice que si tienes que recibir un gol es mejor en el minuto 1 que en el 90, porque tendrás el resto del partido para solucionarlo. Y como ya sucedió en Kiev, el Barça lo ha arreglado.

No comenzó bien el partido ante el Atlante. Los mexicanos, con apenas un buen jugador (Rojas) y muchos currantes se han adelantado al aprovechar un error defensivo en cadena (no es la primera vez y lo más preocupante es que se ha repetido con todo tipo de parejas de centrales) y al equipo de Pep Guardiola le ha costado recuperar las buenas sensaciones. Se ha mostrado espeso en la circulación de la pelota, pero ha logrado su objetivo; el equipo mexicano ha acusado un gran desgaste, ha decrecido progresivamente en la presión y ha comenzado a ofrecer huecos en la línea de pase. Eso y un tanto logrado por Sergio en una jugada a balón parado han equilibrado als fuerzas y han evidenciado que el sueño del Atlante se empezaba a esfumar.


Pero cuando los mexicanos han despertado ha sido cuando el mejor jugador del mundo, Leo Messi, ha comenzado a calentar. Nada más ingresar en el terreno de juego ha recibido un pase preciso de Ibrahimovic tras una genial maniobra del sueco y ha driblado a Vilar, alojando el balón en el fondo de las mallas. Diez minutos después Iniesta ha habilitado a la perfección a Pedro para que logre un histórico hito en el deporte y el partido se ha terminado. El Barça ha comenzado a sestear y a lucirse y los mexicanos, en un alarde de equipo competitivo han buscado recortar la diferencia, lo que ha permitido a Víctor Valdés resarcirse del tanto recibido con una gran intervención.


Misión cumplida, por tanto, con un marcador que permite vislumbrar que la final no será sencilla, que ningún rival regala los títulos. Una lección que no se debe olvidar. El 'Pep team' tendrá el sábado una cita con la historia. No la debe desaprovechar.


Pedro ha hecho historia en Abu Dabi (Foto, AP Photo, publicada en elmundo.es)

lunes, 14 de diciembre de 2009

Pellegrini, Casillas e Iturralde González

El Barça ganó el sábado. le costó mucho, como es habitual en los últimos tiempos ante el Espanyol. Pero lo importante es que, jugando mal, sumó los tres puntos, demostrando el carácter competitivo del equipo. Porque si bien es cierto que los 'periquitos' fueorn mejores en la segunda parte no se le recuerdan acercamientos peligrosos al área de Valdés, que solventó a la perfección el trabajo que tuvo. Ibrahimovic transformó desde el punto de penalti el único tanto del partido y ahora el equipo afronta la posibilidad de hacer historia sumando el sexto título en solo ocho meses.

Antes de eso, hay algunas cosas que no conviene dejar en el tintero:

1. Las palabras de Manuel Pellegrini en 'El Larguero', en las que afirma que el Bernabéu pitaría al Madrid si jugara como el Barça. Cuando el técnico chileno dijo en verano que en la etapa de los Galácticos el Real Madrid ganó tres Champions (¿¿¿???) pensé que, o tenía poca memoria, o era un poco bobo pese a ser ingeniero. Cuando afirmó que el Madrid jugaba mejor que el Barça porque metía más goles (incierto, se le olvidaba, casualidades de la vida, la Copa del Rey), recibía menos (de nuevo, Alcorcón en el olvido) y sumaba más puntos, pensé que era un chulo. Cuando, tras el Clásico, su argumentación basada en la estadística (el Barça tuvo más el balón, tiro más entre palos, metió más goles, encajó menos y lideraba el Campeonato) se quedó en el olvido porque su equipo mereció más, creía que era un 'veleta'. Pero cuando el jueves dijo que el Bernabéu pitaría a un Madrid con diez canteranos en el primer equipo, la mayoría titulares, 75% de posesión, cinco títulos y líder en todas las competiciones (a pesar de que ese mismo Barça ha salido alguna vez aplaudido del fuedo madridista), me convencí de que en realidad Pellegrini es un gran homorista.

2. Iker Casillas ha completado una semana nefasta que sus compañeros han tapado. Valdés se tragó el tanto del Deportivo hace ocho días y se le resbaló una inocente falta del Dinamo de Kiev el miércoles, lo que aprovecharon sus críticos para, una vez más olvidando los éxitos y méritos conseguidos, crucificarle y afirmar que el barça vence pese a su portero. No se ha dicho lo mismo del 'Santo', que el martes cometió un penalti de alevín en el Velodrome (con lesión incluida para el damnificado) y cometió diversos errores por alto que no fueron aprovechados por sus rivales. Y que el sábado, en Mestalla, practicó el vuelo sin motor en el gol de Villa (esa salida, perdónenme la grosería, es de portero que no tiene ni puta idea de medir) y alojó en las redes un chut centrado y no muy potente de Joaquín. Eso sí, la explicación ya nos la ha dado esta mañana Alfredo Relaño; al 'bueno' de Iker le despistó que le insultara un niño de diez años. Alucinante. No entiendo entonces como Eto'o fue capaz de meter 130 goles de azulgrana. Dejemos para otro día, no obstante, la imposibilidad que se encontraría 'el galáctico de Móstoles' para triunfar en el Barça debido a su carencia de juego con los pies, básico en todo guardamenta culé.

3. Iturralde González es un árbitro valiente, en pleno declive, todo hay que decirlo, y eso molesta a determinados medios de comunicación. El sábado se equivocó al pitar el penalti de Baena sobre Xavi (aunque con el reglamente en la mano se puede pitar, porque existe un agarrón que desequilibra en el interior del área), pero también se ha equivocado en numerosas ocasiones en contra de los intereses del Barça. Y si hablamos de Villarato; ¿por qué no se anuló el 0-1 en Mestalla, en el que Benzema arrancó en fuera de juego? Lo curioso es que los mismos que en la obstrucción de Piqué a CR9 veían penalti (el reglamento no estipula como penalti una obstrucción, como mucho un libre indirecto) ahora hablan de "contacto muy leve". Debe ser que elc entral del Barça agredió al portugués y yo no me había enterado.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Víctor falla, el equipo gana

El Barça cerró ayer su participación en la primera fase de la Champions League cumpliendo con su objetivo: ganó en un campo complicado y de esta manera se aseguró el liderato de su grupo, lo que le permitirá ser cabeza de serie en octavos y, en teoría, disfrutar de un cruce más asequible. Posiblemente el equipo de Pep Guardiola no hubiera forzado en busca del triunfo, puesto que con un empate, al estar ganando el Inter al Rubin Kazan, le servía y también al Dinamo de Kiev, pero los ucranianos cometieron un terrible eror de cálculo. En realidad, dos. El primero fue no buscar ni tan siquiera la contra, obligando al Barça a estar más centrado en la posesión que en la búsqueda del marco de Shovkovskiy. El segundo, repartir patadas a diestro y siniestro; Leo Messi se enfadó y el Dinamo lo pagó caro.

El encuentro fue complicado y, como se presumía, fue mucho más que un trámite. Los ucranianos se adelantaron pronto en el marcador y el Barça tuvo que cambiar su guión. Lo hizo con inteligencia, se adueñó del balón para marcar el tempo y buscar las oportunidades. Siempre es mejor que te metan un gol en el minuto 1 que en el 90 porque tienes tiempo para enmendar la plana; el día del Rubin Kazan no fue posible, ayer, posiblemente porque el Dinamo de Kiev es peor equipo que los rusos, no.

De esta manera, con tranquilidad, el balón en los pies y con movimientos solidarios; Abidal encontró a Xavi con un soberbio centro tras una triangulación en boca de gol y Messi, algo gris, se sacó un magistral lanzamiento de falta (en el que quizás Shovkovskiy falló algo) para sentenciar. Una nueva lección de que este Barça es menos vistoso, pero más equipo que el del triplete.

Más allá de las múltiples lecturas que deja el partido, como la superioridad física y técnica de Ibrahimovic sobre las zagas o el asentamiento de Busquets (con lección añadida para Touré, el puesto se gana en el campo, no en sala de prensa) en el once titular, hay un aspecto muy positivo que no se debe pasar por alto. Por primera vez en mucho tiempo cuando Víctor Valdés falla el equipo le saca la cara.

Durante los años de vacas flacas, e incluso durante la temporada del triplete, cuando Víctor cometía alguno de sus tres errores clamorosos de cada temporada (también tiene derecho a no estar siempre bien, aunque nos moleste) el resto de sus compañeros era incapaz de dar la vuelta a la situación. Por ejemplo, la temporada pasada Víctor regaló un tanto a De la Peña en el derbi y el equipo fue incapaz de dejarlo en una anécdota. O hace tres temporadas, cuando Valdés se zampó el cabezazo de Bellamy, el equipo se hundió y no mostró reacción ninguna. Incluso el año del doblete con Rijkaard, los errores del meta de L'Hospitalet ante Valencia y Osasuna acabaron en derrotas.

Esta temporada, por fortuna, parece que las cosas han cambiado. El sábado calculó mal ante Adrián y encajó un gol absurdo en Riazor, pero el equipo, con paciencia, se aseguró el triunfo en la segunda mitad. Ayer, fruto del ligero toque de Milevskiy y de la humedad ambiental, el esférico se le resbaló después de blocarlo (una cosa no quita la otra, Valdés la cagó, pero la suerte no le ayudó en nada), el equipo supo remontar y dejar el error en anécdota. Y, por supuesto, Víctor, como siempre ha demostrado por carácter, no se vio afectado por el error y jugó como acostumbra; blocó los balones aéreos en vez de despejar y buscó las salida del balón con los pies.

Sin duda, una muestra más de la fortaleza de este equipo. Repito, llegarán más o menos éxitos, pero este equipo, a día de hoy, es más completo (aunque más limitado de efectivos) que el de la temporada pasada.

Momento en el que el balón se le escapa a Valdés (Foto, EFE, publicada en elmundo.es)

lunes, 7 de diciembre de 2009

Un premio como motivación


En la mañana de ayer, tras su partidazo en Riazor, Leo Messi recibió el Balón de Oro 2009. Un premio merecido e indiscutible (por mucho que Xavi e Iniesta sena buenísimos, Leo es más desequilibrante que nadie) que debe servir al argentino como motivación. La experiencia dice que solo quienes triunfan a nivel colectivo reciben premios individuales.

Será más difícil para 'La Pulga' lograr el galardón en 2010 por el simple hecho de que, al ser año de Mundial, quien brille en Sudáfrica tendrá una ventaja innegable. Que se lo pregunten a Cannavaro. No será sencillo para Messi brillar dentro del desconcierto general de la selección argentina, por lo que debe centrar sus fuerzas hasta que llegue la cita en volver a demostrar con la camiseta azulgrana su dominio del juego. Que, pase lo que pase en el Mundial, al menos quienes votan tengas dudas.

Messi es un jugador único. Lleva la pelota cosida al pie como nadie, es difícil arrebatarle el balón por calidad y, pese a su corta estatura, también por velocidad. Sabemos que tiene mucho gol, que da asistencias y que es sorprendente con el esférico en los pies; capaz de cambiar el ritmo. Pero si hay algo que le diferencia de otros grandes, como Cristiano Ronaldo, Ronaldo, Romario, Rivaldo o Ronaldinho, es que es capaz de adaptarse a las necesidades del partido y del equipo. Roma fue el mayor ejemplo; mientras CR9 (entonces CR7) hizo el partido por su cuenta, Messi se asoció, varió su ubicación y decreció en el brillo para ganar en utilidad. Supo combinar con Xavi e Iniesta para mantener de manera dictatorial la posesión de la pelota. También en el último clásico, manteniendo la bola el mayor tiempo posible tras la expulsión de Busquets, colaborando con los pequeños e Ibra en eso que se llama defender con balón. Sinceramente, no veo capaz al portugués de hacer lo mismo.

Messi, tímido y reservado pero orgulloso, se sintió ayer el centro del mundo futbolístico con solo 21 años. Esperemos que sepa interpretar el mensaje; ha llegado hasta aquí gracias a su humildad sobre el terreno de juego y a su buen hacer. Debe ser su motivación para seguir en la brecha. Confiamos en seguir disfrutando con él.
Messi, durante la ceremonia de entrega (Foto EFE, publicada en elpais.com)

martes, 1 de diciembre de 2009

Camino empedrado

En el mismo día en el que Messi ha sido consagrado como Balón de Oro con el mayor número de votos de la historia, el Barça ha conocido el camino que le espera hacia una hipotética final de la Copa del Rey. El vigente campeón tendrá unos cruces complicados, por lo que revalidar el título se presenta en estos momentos como un reto difícil de alcanzar.

Las fechas de celebración de los partidos de octavos, cuartos de final y semifinales son el mes de enero y la primera quincena de febrero, en el que el parón de la Liga de Campeones propicia la inclusión de esta competición. Comenzando por el miércoles 3 de enero y sin descanso, el 10 de febrero se conocerán los equipos que disputen el 26 de mayo la gran final. En 2010 serán unas fechas complicadas para el Barça, porque a la ya corta plantilla azulgrana se le añadirán dos nuevas ausencias, las de Touré Yaya y Keita, que acudirán con sus selecciones a la disputa de la Copa de África.

Por si las dificultades que el club blaugrana, por su mala planificación, se ha auto-impuesto, el sorteo celebrado ayer ha decretado que los rivales sean los más fuertes de la competición doméstica. En octavos de final, el tercer clasificado de la Liga, el Sevilla, será el rival. En caso de acceder a cuartos de final, el oponente saldrá del duelo entre Valencia y Deportivo, cuarto y quinto respectivamente en Liga. En octavos de final la ida se disputará en el Camp Nou, mientras que en unos hipotéticos cuartos de final el bloque de Pep Guardiola disfrutaría del factor campo.

Más sencillas son sobre el papel las semifinales. En ellas, el Barça, que no gozaría del factor campo a favor (salvo que el rival sea el Rayo) se mediría a quien haya superado la criba de los duelos Málaga-Getafe y Rayo-Mallorca.

La noticia positiva del sorteo para el Barça, sin embargo, también existe. Si supera octavos de final y cuartos de final, habrá dejado en el camino, a excepción del Atlético de Madrid, a los rivales más poderosos y con más opciones de desbancarle. Aunque si algo nos enseña el fútbol es que ningún rival es fácil de eliminar.

Así pues, quedémonos con el aspecto positivo; el camino hacia la final será empedrado, pero lo más duro está al principio.

Bojan fue uno de los héroes de la pasada edición (Foto, bojansite.com)

lunes, 30 de noviembre de 2009

Fútbol y sacrificio


Quienes esperaban un partido sencillo se llevaron una sorpresa. El Real Madrid plantó cara en el Camp Nou e incluso pudo llevarse la victoria, pero no acertó con sus ocasiones. Cuando el Barça tomó la batuta no perdonó y logró el objetivo de la noche; victoria y liderato.

Las características futbolísticas de la plantilla del segundo clasificado hacían que el duelo enfrentase dos estilos contrapuestos. Mientras el Barça se siente cómodo con el balón, el Madrid es feliz cuando puede robar en el centro del campo y afrontar un contragolpe. Lo bueno del estilo del Barça es que siempre lo podrá poner en práctica, casi ningún equipo del mundo deseará disputarle la posesión. Lo malo del estilo merengue es que necesita un rival que asuma el control de la pelota, algo que pocos van a hacer ante ellos.

Con esta coyuntura, al Barcelona le resulta ahora mismo más complicado ganar al eterno rival en el Camp Nou que en el Santiago Bernabéu. En su estadio, los blancos no se pueden permitir no llevar la iniciativa y jugárselo todo a la contra. Están obligados a asumir más riesgos. Por eso es casi más complicado ganar 1-0 ayer que 2-6 del 2 de mayo.

Cada equipo puede sacar las conclusiones que estime oportuna, pero en el Barça hay algunas malas y muchas buenas. La más importante entre las malas es que, ante un rival bien plantado, al equipo le costó acertar en el último pase. Fue lo único que hizo mal, porque recibir cuatro claras ocasiones de gol ante rivales de la talla de Cristiano Ronaldo, Kaká o Higuaín es lo normal.

De las noticias buenas, hay muchas. La primera es que Valdés está al nivel de los mejores de la historia. Ayer volvió a demostrar sus inmejorables condiciones al sacar un gran pie en el mejor acercamiento del rival. La segunda, que Puyol vive en un eterno estado de segunda juventud. Fue el mejor ayer, tapando remates de Marcelo, Higuaín o Kaká entre otros y liderando a una sobria defensa completada por Alves, Piqué y Abidal, que crecen semana a semana. Con los años el capitán ha perdido fortaleza, pero ha ganado experiencia, anticipación y colocación.

Siguen surgiendo buenas noticias en el centro del campo. Xavi e Iniesta no pudieron brillar en la creación, pero mostraron que el músculo no solo depende de unas piernas fuertes. El manchego robó varios balones y puso un extra tras la roja a Busquets en la presión. Xavi, secundado a la perfección por el propio Iniesta y Messi, escondió la pelota cuando era necesario.

En ataque, y tras el gran desgaste de Henry, es satisfactorio comprobar que Ibrahimovic es mucho más jugador que Eto'o. Posee números similares de cara a portería, pero aporta capacidad de aguantar la pelota y permitir al bloque colocarse sobre el terreno de juego. Más si estás con diez. Y es impagable disponer de un jugador como Messi. Siendo una estrella mundial, lee los partidos como pocos jugadores de sus condiciones. En las grandes citas la filigrana y el 'gambeteo' pasan a un segundo plano. Hay que esforzarse, sacrificarse por el equipo y combiar, combinar hasta el infinito para superar las adversidades y obtener mayor superioridad en el centro del campo.

Si a todas estas buenas noticias individuales se añade la colectia, y es que el equipo, cuando no está pleno de fútbol está extraordinario en la garra, lee el encuentro y sabe defender con balón, mantenerlo para evitar que Valdés sufra (tras la roja, el Madrid no tiró a portería), sabe qué hacer en cada momento parece clara una cosa: es más que probable que los resultados a final de temporada no sean tan espectaculares, pero este Barça es mejor que el de la temporada pasada.

Ibrahimovic conecta el balón del gol (Foto, FP, elpais.com)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Efectivamente, Pep

"Tengo que pensar que podemos ganar al Inter sin Ibra ni Leo", había asegurado Pep Guardiola en la previa del duelo ante el campeón italiano. Aunque de vez en cuando el técnico catalán da estos mensajes que anuncian su alineación no somos capaces de entenderlos porque nadie en su sano juicio, salvo él, no hubiera arriesgado al menos a uno de sus puntales en el hasta ahora partido más importante de la temporada. Guardiola, valiente como nadie, lo hizo y la jugada le salió perfecta.

Recuperado Abidal de su gripe A, la zaga volvió a ser la habitual y el centro del campo, uno de los posibles, con Sergio Busquets haciendo las veces de Touré. En ataque un falto de ritmo pero entregado a la causa Henry actuó como referencia, Pedro se alineó en la izquierda para evitar en la medida de lo posible las incorporaciones de Maicon e Iniesta se asoció a Xavi para dejar libre el carril diestro al inconmensurable Dani Alves.

Había ambiente de final y el público azulgrana, generalmente gélido, actuó en consecuencia. Apretó desde el primer minuto y, aunque aplaudió a rabiar a Eto'o como ex-culé, lo abucheó en cuento hizo acto de presencia como rival. El equipo ayudó a contagiar a la grada y desde el primer minuto el bloque metió la sexta velocidad, jugando con rapidez, presión y garra, siendo dominador absoluto de la pelota. Cuando el Inter tenía la posibilidad de robar el esférico lo perdía de inmediato, acuciado por el posicionamiento perfecto sobre el césped. Busquets era el escudero perfecto; Xavi, Keita e Iniesta generaban superioridad sobre Cambiasso, Motta y Zanetti. El equipo bailaba al ritmo del mejor Xavi.

El balón rotaba con velocidad pero a la vez paciencia. Se buscaban los espacios y, tras el tanto de Piqué en una jugada de estrategia, Pedro logró el segundo en una combinación de museo; Iniesta toca en corto para Xavi y el mejor centrocampista del mundo, en un solo toque, abre a la penetración de Alves con las condiciones perfectas de velocidad, potencia, colocación y precisión. El lateral brasileño vio la entrada del canario en el segundo palo y Pedro alojó en la red el 2-0. En menos de media hora el Barça había acallado los rumores, mostró su mejor versión y, favorecido por el empate entre Rubin Kazan y Dinamo de Kiev, se colocó líder del grupo, además de opositar a máximo favorito de la competición.

En la segunda parte, aunque el Barça redujo sus revoluciones, controló el balón, frenó los intentos de ataque interistas y pudo incluso ampliar su renta. Mourinho, barrido tácticamente por Pep, no encontró alternativa y Eto'o y Milito se vieron obligados a bajar al centro del campo para tiocar balón.

Los grandes protagonistas de la previa habían sido Eto'o, Ibrahimovic y Messi. El camerunés no pudo hacer nada en un equipo superado. Los estiletes azulgrana ni tan siquiera calentaron. Efectivamente, Pep; se podía ganar al Inter sin ellos.

Pedro, Piqué y Alves celebran el 2-0 (Foto, EFE, publicada en elpais.com)

martes, 24 de noviembre de 2009

Una final sin Leo

El Barça afronta esta noche su primera final de la temporada (si exceptuamos la de la Supercopa de Europa). Se mide al Inter de Milán en el Camp Nou con la necesidad imperiosa de vencer para mantener sus opciones de entrar en octavos de final de la Champions. Lo hará, posiblemente, sin Leo Messi.

La derrota ante el Rubin Kazan no dejó de ser un accidente, pero en una competición como la europea, sin apenas margen para el error, pesa en exceso. El punto cosechado en Rusia se puede valorar como bueno y, por supuesto, también el logrado en Milán, pero insuficiente tras haber caído en el Camp Nou. En estas circunstancias, el Barça se encuentra en estos momentos en el grupo de la muerte, donde a falta de solo dos jornadas nadie está eliminado ni nadie clasificado y todos dependen de sí mismos para estar en octavos.

Por ello, esta noche es mejor salir a ganar, como cada partido, olvidando lo que haya sucedido a las 18.30 entre Rubin y Dinamo de Kiev. El cuadro de Pep Guardiola necesita cuatro puntos y eso es lo único que importa.

Para hacer frente a uno de los grandes aspirantes al título el Barça deberá hacer un gran esfuerzo. Y más cuando presenta varias bajas y algunas dudas considerables. Abidal y Touré, dos fijos, no serán de la partida y Messi e Ibrahimovic llegarán justitos. Las ausencias seguras dejan el equipo prácticamente sihn recambios; en defensa jugarán Alves, Piqué, Márquez y Puyol y solo Maxwell es una alternativa. En el centro del campo, Busquets, Xavi y Keita apuntan a titulares, sin recambios. Sí hay más opciones en el ataque.

Casi con total seguridad Ibrahimovic saldrá en el equipo titular y mediada la segunda mitad será sustituido a causa de la falta de ritmo. Si es necesario y el riesgo no es elevado, posiblemente entre en su sustitución Messi. En los extremos Pedro repetirá en la derecha e Iniesta jugará de nuevo como falso extremo. Otra opción es que sea Henry, en busca de mayor pegada, quien ocupe la posición y Andrés retorne al centro del campo.

Sin duda la falta de profundidad en la plantilla está causando los primeros estragos, con jugadores cansados y más problemas físicos y musculares que hace doce meses. Ya dijo Pep Guardiola que, pese a todo, se saldría adelante. Esta noche no valen las excusas. Hay que ganar, porque este el partido más importante de la semana.

Mes
si, en San Mamés (Foto: AP, publicada en elmundo.es)

lunes, 16 de noviembre de 2009

Maradona ciega a Messi

Hasta el sábado no había visto ni un solo partido de la Argentina de Maradona. Estaba convencido de que si Messi no rendía al mismo nivel que en el Barça no era por su culpa, sino por el sistema de juego de la selección albiceleste. El sábado, ante España, lo confirmé; Messi no puede jugar con su selección como con el Barça porque los dos equipos juegan a deportes diferentes, aunque ambos se llamen fútbol.

El Barça apuesta por el toque, la combinación, las ayudas constantes, la posesión larga de pelota, la paciencia y el desborde, más o menos como la selección española. Messi es un jugador eléctrico, pero encuentra las rendijas para desplegar su magia dentro del agotamineto que los Xavi, Iniesta, Touré, Alves generan en el rival. Leo es capaz de cambiar el ritmo en décimas de segundo, generando incapacidad en su marcador para aguantarle. La Pulga, además, se crio futbolísticamente en La Masía, por lo que ha acuñado como propio el estilo de juego. Sus condiciones físicas y técnicas se han adaptado al ecosistema en el que habita con mayor asiduidad.

Por contra, Argentina, debido a la ausencia de un técnico con las ideas claras y por el propio carácter de sus jugadores, apuesta por el contragolpe, el posicionamiento sobre el campo, el bajo porcentaje de posesión y las transiciones rápidas defensa-ataque. Los centrocampistas son más bien defensores (Mascherano, Gago), cuya función es robar y enviar en largo a los delanteros, nada de circular o conducir. Messi tiene capacidad de desborde y es rápido, pero es incapaz de crear peligro con sus condiciones cuando necesita bajar hasta el centro del campo para recoger un balón. Desde ahí puede enviar un buen pase a los puntas o iniciar una jugada personal. No es determinante en el juego porque sus pases van encaminados a buenos jugadores, paro rodeados, como el sábado, de tres rivales. Si hace jugada individual, puede repetir el gol que metió ante el Getafe, pero este te sale una vez en la vida, dos, a lo sumo tres, no en cada partido. En la actual selección argentina jugadores como Higuaín o Di María tienen mucho más 'chance'. Los jugadores del Real Madrid y el Benfica sorprenden en el desorden. Messi sorprendente en el orden.

A pesar de ello, a pesar de las críticas, de que en su cara se nota que no se siente a gusto sobre el campo, Leo seguirá jugando con Argentina porque ama a su país, quiere ser grande también con su selección. Y aunque Maradona, quizás por celos, quizás para desviar la atención sobre su incapacidad, diga de él que debe despegar (como si no hubiera mostrado con sobras ser el mejor jugador del mundo), le sitúa sieempre en el once titular y le mantiene hasta el final, cuando le sustituye (si le sustituye) para perder tiempo. ¿Por qué? Muy sencillo. Porque, a pesar de todo, sabe que le puede cambiar un partido y que sigue siendo quein más miedo genera en los rivales.

Maradona abraza a Messi tras su sustitución en el Vicente Calderón (Foto, Reuters, publicada en elpais.com)

miércoles, 11 de noviembre de 2009

¡Toma Triplete!

El Barça de Pep Guardiola completó durante la temporada 2008/09 la mayor gesta deportiva llevada a cabo por un equipo español en toda la historia. Se convirtió en el quinto equipo europeo, tras Celtic de Glasgow (1967), Ajax de Amsterdam (1974), PSV Eindhoven (1988) y Manchester United (1999) en ganar en una misma temporada los tres grandes títulos; la Champions League (antigua Copa de Europa), la Liga y la Copa del Rey. Un éxito posiblemente irrepetible y que convirtió al equipo culé por méritos propios en el top del Olimpo de los grandes.

Esos éxitos llegaron por la suma de varios factores. En primer lugar, llegó un nuevo entrenador con ideas modernas y con un gran conocimiento del club en el que iba a trabajar y su entorno. En segundo lugar, la plantilla de que disponía el Barça estaba integrada en una gran parte por jugadores formados en las categorías inferiores (Puyol, Valdés, Xavi, Iniesta, Messi, Piqué...), es decir, futbolistas que conocen los gustos de la grada, que sienten los colores y que tienen un compromiso innato con la camiseta que visten. En tercer lugar, a estos jugadores canteranos se sumaron una serie de grandes jugadores (Eto'o, Henry, Alves) que, además de una indudable calidad futbolística, habían desembarcado en el Barça para hacer historia y completar su palmarés. En cuarto lugar, la plantilla se completó con una serie de grandes jugadores, en ninguno de los casos el más reconocido mundialmente en su puesto (Abidal, Márquez, Touré), que aportan el equilibrio necesario. En quinto lugar, una serie de suplentes que asumían a la perfección su papel en el equipo, no creaban problemas y cada vez que tenían que jugar sumaban (Sylvinho, Pinto, Gudjohnsen). En sexto lugar, un presidente que, pese a su habital facilidad para hablar más de la cuenta, es paciente con sus entrenadores, dejándoles tiempo para llevar a cabo su proyecto. Y en séptimo, el convencimiento de que cada partido es importante.

Todas estas condiciones, unidas a las necesaria fortuna en los momentos delicados, la ausencia de lesiones prolongadas y a la ambición de un gran grupo de jugadores llevaron a un éxito sin precedentes, con, además, récord de puntuación en Liga y una cifra de goles por encima de la centena en el campeonato doméstico. Todos estos detalles son necesarios para ganar un triplete, aunque pueden darse todos ellos y que un ligero matiz te impida alcanzar la gloria definitiva.

Por ejemplo, si el disparo de Iniesta da en el larguero. Si el árbitro noruego pita alguno de los penaltis que pudo pitar en Stamford Bridge. Si Pinto no detiene el penalti de Martí en las semifinales de la Copa. O si el día del 2-6 te sale un mal partido y el rival se sitúa a un solo punto.

A pesar de tanta complicación y de lo impredecible del fútbol, el Real Madrid, sus aficionados y su entorno, con la llegada de Florentino Pérez, se propuso como reto la consecución de un triplete. Pensaban que fichando a Pellegrini, Albiol, Xabi Alonso, Kaká, Cristiano Ronaldo y Benzemá por una cifra cercana a los 260 millones de euros lograrían igualar porque superar es imposible) los éxitos del Barça de Guardiola. Y ayer se dieron cuenta de que esto no es así. Porque ambición, entrega, paciencia o prepotencia al margen, aunque Pellegrini, Albiol, Xabi Alonso, Kaká, Cristiano Ronaldo y Benzemá fueran mejores (que no lo son) que Guardiola, Piqué, Xavi, Iniesta, Messi y Eto'o; ninguno de ellos sabe qué es el Real Madrid. Los del Barça, salvo Eto'o, sí.

Un consejo, amigos merengues; los tripletes no se ganan en los despachos, en una redacción de un periódico o en el mes de agosto con voluptuosas presentaciones. Se ganan con un proyecto y a lo largo de diez duros meses.

Si algún día lográis un triplete os daréis cuenta de que todo lo que os digan desde fuera os resbalará, que ninguna presentación os hará olvidar, como pretendíais hacernos creer, lo que acabas de vivir, porque habéis visto historia y nada es comparable. Hasta entonces, seguid soñando despiertos; el triplete no se consigue cada año. De hecho, se logra aproximadamente uno en cada década... y no solo cuando se poseen todas las mimbres.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Plan B

"No vamos a renunciar a nuestro estilo", afirmó Pep Guardiola a la conclusión del duelo ante el Rubin Kazan del pasado miércoles. El espectacular planteamiento y despliegue físico del campeón ruso, favorecido porque la madera repelió el chut de Ibrahimovic en el minuto 3, hizo sonar todas las alarmas. El Barça no podría aspirar a repetir los éxitos de la temporada pasada, puesto que todos los rivales ya le conocen y saben cómo maniatarle. Es necesario que el técnico busque alternativas.

Con el del sábado ante el Mallorca el Barça ha disputado esta temporada 17 partidos, de los que ha ganado doce, empatado cuatro y perdido uno. En el partido que se perdió, ante el Rubin Kazan en el Camp Nou, el Barça dio dos palos y tiró 23 veces a portería. Con respecto a los empates, Osasuna igualó en el último segundo tras una jugada que comenzó con una falta no señalada. Los rusos del Rubin aprovecharon el frío siberiano para dejar helado a todos menos a Valdés. El Inter se encerró en su área en busca, precisamente, del empate en San Siro. Quizás solo el Valencia mereció algo más que el empate.

Las conclusiones que se pudieron sacar del encuentro en kazan parecen claras; falta de acierto ante el marco rival, falta de frescura en las piernas, ciertos desajustes defensivos. El bajo estado de forma de Messi, Iniesta y Xavi era el mayor síntoma de los males y Pep les sentó el sábado para darles descanso. Se interpretó como un cambio de estilo, pero no fue más que una rotación.

La media que se alineó ante el Mallorca; Sergio, Keita y Touré, es la más física posible, pero eso no quiere decir que el estilo cambie. Puede que sean jugadores más directos, menos reflexivos con el balón, pero cuentan con una técnica que muchos peloteros quisieran para sí. Es el mismo centro del campo que la temporada pasada jugó en el Vicente Calderón en partido de Copa (1-3) y que borró al Atlético del campo.

El once del sábado fue un Plan B porque buscaba refresco; no porque buscara cambiar el estilo. Pese a todo, lo único que perduró fueron los desajustes defensivos.

Puyol y Sergio celebran uno de los goles logrados ante el Mallorca (Foto, AP Photo, publicada en elmundo.es)

martes, 3 de noviembre de 2009

Prueba de fuego en el hielo

Aunque se vaya a disputar a siete grados bajo cero, el Barça afronta mañana una prueba de fuego. Un tropiezo en el frío Kazan le complicaría enormemente la clasificación para octavos de final, lo que obliga al equipo de Guardiola a obtener los tres puntos.

En este inicio de temporada los resultados del Barça están siendo mejores en Liga, aunque el postrero autogol de Piqué en Pamplona ha aumentado las sospechas de bajón con respecto a la temporada pasada. Sin embargo, el error de Márquez ante Camuñas y la mala fortuna del central catalán al alojar el balón en su portería no pueden ocultar la realidad: el Barça, ante un gran Osasuna, realizó un partido soberbio en el que si no venció fue por únicamente por las circunstancias adversas: la mano no pitada, la expulsión no sancionada, la falta no señalada sobre Busquets en el centro del campo, el error de Márquez y el pie de Piqué. Cinco acciones puntuales, tres de ellas en la misma jugada, que fueron demasiado como para sacar adelante los tres puntos.

Como siempre me gusta, valoro el lado positivo de las cosas. Es un mazazo perder dos puntos en el tiempo de descuento, pero el equipo completó una buena primera mitad, una gran segunda parte y apenas concedió ocasiones. De hecho, el tanto llegó en un 'auto-chut'. También se generaron diversas acciones de gol que solo por fortuna adversa Messi e Ibrahimovic no aprovecharon para sentenciar el encuentro.

Las sensaciones fueron positivas, puesto que el despliegue de Osasuna se parece bastante al que posiblemente se encuentren los azulgrana en Kazan. A esto habrá que añadir el gélido frío, pero el Barça actual, aún lejos de su mejor punto de forma, es capaz de vencer en Rusia. Más que nada, porque la situación se lo exige. El año pasado, a cada situación de adversidad y de necesidad el Barça respondió con grandeza o, como en Stamford Bridge, con la suerte de cara.

Buena ocasión para saber si el Barça es menos competitivo que la temporada pasada.

El Barça no se puede permitir un nuevo tropiezo (Foto, EFE, publicada enfutbolred.com)

jueves, 29 de octubre de 2009

No se tira nada

Dijo el martes Pep Guardiola que en el Barça no se tira ningún partido, así que menos una competición. Aunque es evidente que en la Copa del Rey serán constantes las rotaciones y que los menos habituales serán la base titular, el técnico transmitirá a los Jeffren, Bojan, Pinto o Maxwell la necesidad de hacer un buen papel. Es el último de los objetivos de la temporada, pero no se renunciará a ella. Pep no se permite esos lujos.

El duelo ante la Cultural Leonesa de anoche fue la muestra evidente de ello. En el once titular solo los jugadores del centro del campo, Touré, Busquets y Keita, sonaban a titulares, pero el Barça realizaó un encuentro serio, sin estridencias pero sin concesiones, que le permitió casis entenciar (0-2) merced a dos goles de Pedro, la gran revelación de la temporada.

Aunque el equipo estaba confeccionado pensando en futuros partidos, con la base en Barcelona, la única rareza radicaba en la ubicación de Jeffren como lateral diestro. El canario sufrió de lo lindo en la primera mitad, por lo que una vez sustituido Gai Assulin Guardiola decidió situarle en punta, lo que aprovechó para sacarse de la manga una gran acción personal que acabó con un gran centro que Pedro materializó. El primer gol también fue obra del extremo, que recogió un rechace tras penalti no pitado sobre Bojan.

Sin más, sin lujos, el Barça puso pie y tres cuartos en octavos de final. Con Guardiola en el banquillo no se regala nada.

Pedro festeja el 0-1 (Foto, AFP, publicada en elpais.com)

lunes, 26 de octubre de 2009

¿Crisis? ¿Qué crisis?


El Barça goleó anoche al Zaragoza (6-1) y los titulares ya hablan, nuevamente, de ciclón, de máquina, de apisonadora. Hace tres días el Barça era un desastre por el simple hecho de encadenar dos malos resultados y ahora es de nuevo el mejor equipo del mundo por un gran partido. Ni tanto ni tan calvo.

El martes el Barça no hizo su mejor partido, pero estuvo correcto y solo la mala fortuna le privó de al menos un empate. La misma fortuna que tres días antes había sido favorable, impidiendo una derrota en Mestalla. Messi estaba cabizbajo, bajo el 'síndrome Maradona' y no sería fácil recuperarle anímicamente. Xavi e Iniesta, lejos de su mejor nivel por diferentes motivos, no lograban llevar la manija del equipo y defensivamente el equipo casi hacía aguas. Zlatan Ibrahimovic era un grandísimo goleador, pero no era tan determinante ni importante en el Barça como lo habia sido Samuel Eto'o porque no presiona igual y mantenía 'clichés' del Calcio.

Dijo entonces Pep Guardiola que no iba a gastar energías en responder los augurios de crisis. Recordaba el técnico que en la temporada del Triplete, tras encadenar hasta cinco malos resultados como consecuencia de los picos de forma, se habló de que los rivales ya le habían cogido el truco al Barça, que el Madrid era menos vistoso pero más efectivo y que el cansancio moral estaba atenazando al bloque. Justo como ahora.

Pero resulta que en una de estas, el Barcelona, como es lógico por calidad, jugadores, técnico y trabajo, recuperó su mejor versión. Llegaba el Real Zaragoza al Camp Nou con la confianza de que el triunfo era posible; sin ir más lejos, el Rubin Kazan lo había conseguido. Quienes había dudado de Messi tuvieron que callar pronto, puesto que pese a estar errático de cara al gol el argentinor ecuperó la alegría en su juego; quienes pusieron en duda la capacidad de Xavi e Iniesta para mejorar el juego del equipo quedaron en entredicho; quienes afirmaban que los rivales ya conocían al Barça se dieron cuenta de que Pep también conoce a los oponentes y maneja diversas variantes tácticas para contrarrestarles (ayer, la ubicación de Sergio Busquets a la hora de sacar el balón controlado).

Por si fuera poco, Ibrahimovic realizó un partidazo, en el que metió cuatro goles, dos de ellos bien anulados, dio una asistencia a Keita, se asoció a la perfección con sus compañeros y entendió a las mil maravillas qué necesitaba el equipo en cada momento; cuándo era necesario un toque, cuándo dos, cuándo tirar una pared, cuándo aguantar la pelota y cuándo descolgarse a bandas. Además, siguió mostrando que no es aquel quer más corre (Eto'o) quien más presiona la salida de balón rival, en ocasiones es suficiente con ser hábil tácticamente. Ahora que Zlatan acumula 8 tantos como azulgrana y Eto'o lleva un mes sin mojar Pep el 'caprichoso' es un genio.

Por favor, ni tanto ni tan calvo. Solo estamos en octubre. Queda mucha Liga, mucha Copa y mucha Champions. Porque, si el sábado que viene se cae en Osasuna, volveremos a ser "la última mierda que cagó Pilatos".

Pep felicita a Ibra tras sustituirle (Foto, AFP, publicada en elmundo.es)

sábado, 24 de octubre de 2009

Puyol 2013

Ayer Carles Puyol anunció a sus compañeros que había llegado a un principio de acuerdo con el Barça para renovar. Atrás quedaban, de esta manera, tres meses de especulaciones, rumores y dudas acerca de la continuidad del Gran Capitán.

El principal argumento que se esgrimía para asegurar que Puyi no tenía totalmente claro aceptar una oferta de renovación era la posible pérdida de peso en el equipo. La llegada de Piqué hace un año y de Chygrynskiy en los últimos meses, además de la pujanza de gente como Muniesa o Fontás hacían pensar a Puyol en que sus minutos serían cada vez menos. Puyol, que ante todo es ganador, quiere ser útil y desea jugar, lo que le hubiera llevado a platearse aceptar alguna oferta en el extranjero. Además, en la última temporada fue más que un central un comodín, pues actuó tanto de central como en los laterales supliendo a Alves y Abidal.


Las razones me parecen lógicas y, desde la lejanía, parecen coincidir plenamente con el carácter de Puyol. Pero en toda esta argumentación se escapa una arista: Carles es, ante todo, un barcelonista de corazón y, por si fuera poco, un portento físico.


La primera de objeciones hace que, ante la posibilidad de retirarse como azulgrana y convertirse en el capitán más laureado de la historia, otros aspectos queden en segundo plano. Si, como parece, firma su acuerdo hasta 2013, tendrá entonces 35 años, una edad ideal para retirarse, máxime en un jugador de gran desgaste y temporadas al máximo nivel de exigencia como es él.


La segunda, su fortaleza física, le permite acabar todas las temporadas, aunque nunca aparece como teórico titular, disputando cerca de 50 partidos. En anteriores temporadas las ausencias de Márquez han sido continuas y este año de momento Chygrynskiy ya se ha perdido un mes de competición, en la defensa siempre hay sanciones; en estos momentos no existe sustituto ‘real’ para Dani Alves y en el lateral izquierdo Pep no parece confiar en Maxwell. La Copa de África obligará a reubicar a jugadores como Piqué y Márquez, por lo que Puyol siempre acaba jugando.


Por otro lado, Pep Guardiola es un técnico sabio, pero, sobre todo, es canterano, ha sido jugador y capitán. El entrenador le habrá sabido demostrar su importancia no ya solo sobvre el césped, sino en los entrenamientos con su esfuerzo, en el vestuario con su ejemplo, en todas las facetas con su ejemplo. Un argumento más que demuestra su importancia a pesar de su ‘teórica’ pérdida de peso en el bloque.


Si sumamos estas circunstancias y el cariño que Carles recibe cada vez que sale por la calle, ¿cómo podía acabar el asunto más que con una renovación? Enhorabuena y grcias por continuar con nosotros, Capitán.


Puyol, desde hace años, el Gran Capitán (Foto, taringa.com)

miércoles, 21 de octubre de 2009

No nos alarmemos

No sería bueno pensar que no pasa nada, pero tampoco encender las alarmas. El Barça cayó anoche ante el Rubin Kazan, prácticamente se ha obligado a vencer dentro de dos semanas en Rusia y encandena una serie de encuentros desafortunados. Pero también es cierto que el de ayer fue el mejor partido de los últimos cuatro y que la suerte no sonrió al equipo.

El encuentro se torció desde el inicio. Como declaró posteriormente Xavi, era de esos días en los que todo sale mal. A los 30 segundos Iniesta penetró en el área y cayó. No fue penalti, pero si la suerte hubiera estado de lado el defensor no hubiera tocado el balón o incluso Andrés hubiera podido conectar. Solo unos segundos después un mal despeje de Márquez (que fue el mayor 'culpable' de ambos tantos) llegó a pies de Ryazantsev, que lanzó un misil que sorprendió a Valdés y a todo el Camp Nou. Las cosas comenzaban cuesta arriba, algo a lo que no está acostumbrado en los últimos tiempos el equipo de Guardiola.

No hizo una buena primera parte el Barça, que se vio ahogado por el espectacular despliegue físico (sin necesidad de dar patadas) del equipo ruso, pero aún así solo la falta de suerte explica que el chutazo de Alves se saliera por dos centímetros o que la misma distancia evitara que Messi conectara un gran centro de Ibrahimovic. En el descanso el resultado era 0-1, algo injusto para el Barça.

La segunda mitad comenzó mejor. A los dos minutos Xavi conectó con Zlatan y este, tras un control con el pecho, conectó un espectacular derechazo que supuso el 1-1. Quedaban 43 minutos por delante, tiempo de sobra para certificar la remontada. Poco a poco la posesión se hizo insultante, pero el Rubin Kazan mantuvo su dibujo. El Barça, lejos de su mejor estado de forma, tuvo tres buenas ocasiones para adelantarse en el marcador. Un zapatazo de Ibrahimovic en lanzamiento directo y lejano de falta alió lamiendo el poste de Ryzhikov, que ni había olido el balón; una gran triangulación acabó en un disparo potente pero centrado de Pedro y la zaga salvó un pase entre líneas de Messi a Bojan que olía a 2-1. Pero no era el día del Barça.

Justo cuando más achuchaba el equipo de Guardiola y más renunciaba el campeón ruso a la victoria Bojan perdió el balón, Touré no pudo recuperar y Domínguez habilitó a Karadeniz, que superó a Valdés con un gran disparo. La jugada fue una sucesión de despropósitos; Bojan entregó mal, Touré no llegó al corte por poco y Márquez dudó, lo que permitió el contragolpe: debió decidir entre atacar a quien circulaba el balón (dejando en fuera de juego con el goleador) o emparejarse a este, para no permitirle chutar cómodo, pero dudó y reculó con tanta instencia que fue el tercer hombre en el contragolpe.

El gol fue un mazazo, pero aún así, el Barça volvió a rozar el gol. Primero Ibrahimovic (quizás el mejor ayer, metió un gol, dio un larguero, tuvo otra gran ocasión y dio una asistencia de oro) estrelló un chutazo en el travesaño y en el descueno el poste repelió un cabezazo de Touré. la suerte no estaba con el Barcelona ayer y la lesión de Dani Alves lo confirma.

Pero la parte positiva es que el equipo, ante el posiblemente equipo mejor platando que se ha enfrentado de momento el Barça este año, tuvo cinco grandes ocasiones, solo concedió dos ocasiones de gol (lamentablemente acabaron dentro) y, pese al mazazo, tuvo el arrojo suficiente en los minutos finales. Si a esto unimos que Messi y Xavi atraviesan un momento complicado, la integración de Ibrahimovic, aunque rápida, no es total, Iniesta recupera su mejor tono y faltaba Henry; es claro que las opciones de error en Champions se han limitado enormemente, pero hay razones para la esperanza.

Iniesta e Ibrahimovic se lamentan (Foto, AP, publicada en elpais.com)

lunes, 19 de octubre de 2009

Siempre Víctor

El sábado, una vez más, Víctor Valdés sacó su mejor versión. El Barça no realizó un buen partido en Mestalla y durante los primeros 45 minutos el Valencia fue mejor. No dispuso de numerosas ocasiones el conjunto ché, tal vez solo de cuatro, pero en todas ellas Víctor estaba ahí. Cuando el equipo le necesita, él está ahí.

El partidazo de Valdés, el mejor portero posible para el Barça, contrasta con el mal momento que atraviesan aquellos que sonaban como sus sustitutos y que para la gran mayoría son mejores que neustro meta. Diego López, Sergio Asenjo , incluso, Miguel Ángel Moyá.

El madrileño, ahora que ha alcanzado la internacionalidad y parece seguro que será el tercer portero en el Mundial, hace aguas. Su equipo, el Villarreal, ha comenzado mal la temporada, pero sin duda peor la ha empezado Diego López. En San Mamés recibió dos goles de risa y ayer en Chapín tragó como un colador; en siete jornadas no ha sido capaz de salvar aún ni un solo partido a su equipo. Contrasta esto con las afirmaciones de que Valdés no es determinante en los partidos. Diego López (a quien siempre he defendido como, en caso de necesidad, la mejor opción para la portería culé), no está demostrando ser mejor que Víctor. Y encima es un año mayor, algo que parece que nunca se recuerda.

El segundo, pero primero en la lista de todos los aficionados (supongo que tras un extenso estudio de las cualidades del palomitero portero), era Sergio Asenjo. Txiki Begiristain reconoció que se habló con su representante cuando la renovación de Víctor Valdés estaba encallada. El palentino se había destapado en el Real Valladolid y con solo 20 años se hablaba de él como el futuro portero de la selección. Su inicio de temporada no ha sido bueno. Personalmente, y después de verle en tres choque esta temporada, me ha confirmado las sensaciones previas; es ágil y tiene reflejos, pero carece totalmente de visión del juego y es incapaz de ordenar su zaga (todo hay que decirlo, no debe ser sencillo ordenar a Juanito, Ujfalusy y Heitinga). Su estilo palomitero (adornar en exceso la parada) le concede espectacularidad, pero provoca segundas opciones, como el tanto anoche de Aranda en el Reyno de Navarra. tampoco en el Mundial sub'20 ha sido determinante. Sin lugar a dudas, David de Gea tiene mejor pinta de portero para el futuro.

Por último, Moyá. Su nombre sonaba más como alternativa a la suplencia de Pinto, pero en caso de romperse las negociaciones, cualquier cosa hubiera podido suceder. Miguel Ángel, que en los últimos tres años ha sufrido un estancamiento más que preocupante, ha perdido la titularidad en el Valencia, que ha recaído en César, que hace solo once meses era prácticamente un ex-futbolista.

Sin olvidar por supuesto a Reina, que está siendo uno de los grandes daminificados del mal inicio del Liverpool (y que cada vez que juega con la selección demuestra que está ahí por el buen ambiente que genera, no por sus méritos deportivos), y teniendo en cuenta que España es el país con mejores porteros del mundo; ¿alguien puede seguir manteniendo que Víctor Valdés no es por lo menos el segundo mejor portero de España y, posiblemente, del mundo? Como afirmaron anoche en Estudio Estadio y llevo años defendiendo, si Víctor no es llamado por la selección no es por deméritos, es, sencillamente, porque su presencia supondría un problema; es un portero capaz de disputarle la titularidad a Casillas (con el que encima no se habla) y que no se conformaría con la suplencia. Ni más ni menos.

En cuanto cante, todos los críticos volverán a aflorar. Solo con el paso de los años se reconocerá su figura. Pero mientras tanto, seguirá siendo el portero del Barça. Y seguirá dando puntos al equipo.

Valdés desesperó a Mata y al resto de valencianistas (Foto, sport.es)

martes, 13 de octubre de 2009

¿Dudan de Messi? Allá ellos...

La mala situación que atraviesa la selección argentina de fútbol está perjudicando a Lionel Messi en su país. En Argentina, donde a Leo siempre le han visto como un extraño por marcharse del país con 14 años, los medios cargan las tintas sobre la estrella del Barça porque, dicen, no da la talla. Más bien es todo lo contrario; quien no da la talla es el combinado que tiene alrededor.

Ningún gran jugador puede ganar partidos por sí solo. Te puede resolver un partido, dos, incluso tres; pero no va a convertir una selección desastrosa en campeona del Mundo. A lo largo de la historia todos aquellos que han sido grandes han estado rodeados de otros grandes. Tan solo he oído que un jugador haya llevado a un combinado mediocre a los altares; Diego Armando Maradona en 1986, pero tampoco creo que Valdano, Ruggeri, Burruchaga o incluso Brown fueran cojos, por más que este fuera suplente en Segunda con el Murcia.

Estimados pibes, si Messi no es el mismo con Argentina que con el Barça no es culpa de Leo; si Leo está rodeado de Iniesta, Xavi, Ibrahimovic o Puyol no es culpa de Messi. Si Argentina no ha sido capaz de crear un buen conductor del juego que acompañe a Mascherano, no es culpa de Messi. ¿O me van a decir que también Tevez, Agüero e Higuaín (en cuanto no marque dos días seguidos, lo crucificarán) son malos jugadores?

De todas maneras, y aún siendo una sombra del que es en el Barça, los compañeros de selección siempre buscan a Messi. Todos los balones pasan por él. Y, no se les olvide nunca, alrededor de Messi siempre hay al menos dos rivales, lo que genera espacios para el resto de jugadores. Si no tienen un buen portero, si carecen de un entrenador que saque lo mejor de cada cual, si no disponen de un buen pelotero que aproveche las ventajas de tener sobre el césped a Messi y si su defensa (Zanetti y Heinze, entre otros) ronda los 35 años y no está coordinada no es culpa de Messi.

Ojalá Messi acabe asqueado y decida renunciar a su selección. Se ahorrará viajes oceánicos para recibir críticas injustas y estará más descansado para brillar ante la que, realmente, es su patria: la afición blaugrana. Si llega ese día, ya se arrepentirán. Pero les advierto, no habrá marcha atrás cuando se arrepientan; Messi es, además del mejor, muy cabezota.

lunes, 5 de octubre de 2009

Al parón líderes

Con dificultades, pero el Barça hizo el sábado sus deberes ante el Almería (1-0) y completó su pleno. Seis triunfos en las seis primeras jornadas, lo que unido a la derrota del Real Madrid anoche en Sevilla (2-1) le coloca líder en solitario durante las dos semanas de parón por selecciones.

Las buenas noticias que dejó el Barça es que no solo las estrellas rutilantes pueden desatascar un partido trabado. El sábado no estaba Henry, Iniesta y Xavi fueron tapados y Messi no tuvo su mejor noche, Ibrahimovic sí que completó una gran actuación, pero más en la elaboración que en la definición, puesto que no se recuerdan ocasiones de gol del sueco. Apareció, sin embargo, Pedro, que con un derechazo a la escuadra de Diego Alves confirmó las buenas sensaciones de la pretemporada y dejó con un palmo de narices a los que, con más rechifla que cariño, le siguen llamando Pedrito, en un alarde de minusvalorar su potencial.

El domingo también deparó noticias para el Barça, especialmente en el duelo entre Sevilla y Real Madrid. El equipo hispalense demostró que se debe contar con él, que es una alternativa seria al título. Queda por ver si será capaz de mantener un pulso, porque ya en la primera jornada dejó dudas cayendo en Mestalla (2-0). Eso sí, desde entonces ha sido un auténtico ciclón, tanto en Liga como en Champions. Ayer solo Casillas evitó una goleada del Sevilla.

Por otro lado, el conjunto de Manuel Pellegrini dejó dudas. La ausencia de Cristiano Ronaldo le restó pegada y capacidad de sorpresa. Kaká no tuvo su mejor día y Benzemá... ¿jugó Benzemá? Defensivamente el equipo blanco fue nuevamente un desastre y Marcelo confirmó que el flanco zurdo es el gran 'talón de Aquiles' merengue. Su primera gran prueba se saldó con derrota, aunque el Madrid tiene un amplio margen de mejora y ayer le faltaba su jugador más desequilibrante.

En definitiva, el Barça afronta este parón en inmejorables condiciones. Podrá recuperar efectivos para el regreso de la Liga (Chygrynskiy, Bojan y Henry) y es líder en Liga y Champions. lamentablemente, no dispondrá más que de dos días para preparar la tecera gran prueba de la temporada ante el Valencia y varios jugadores llegarán con cansancio propico de los viajes de las selecciones.

En cualquier caso, el Barça está, en estos momentos, donde quisiera estar. Y tiene la certeza de que no solo el Real Madrid es su rival; también el Sevilla.

Pedro celebra su golazo ante el Almería (Foto, EFE, publicada en elpais.com)

jueves, 17 de septiembre de 2009

Incansable

Más allá del resultado, que puede ser bueno al llegar en el campo de uno de los mayores aspirantes a ganar la Champions, la mejor noticia que dejó el Barça en San Siro fue que pese al esquema táctico del Inter de Milán se mostró incansable e infatigable en la búsqueda del gol. El equipo de Pep Guardiola combinó y buscó el pase desde el minuto 1 al 92, no recurrió al pelotazo ni tan siquiera en el descuento. Señal inequívoca de que, aunque los equipos se le encerrarán cada vez más, Guardiola buscará alternativas pero siempre desde una base; posesión del balón y ataque de principio a fin.

El duelo se había planteado como un Ibrahimovic-Eto'o y ni era justo ni era acertado. Primero porque Zlatan aún está en fase de pretemporada tras su lesión en la mano. Y segundo porque Samuel aún está adaptándose al sistema de Mourinho. Ibra estuvo desacertado en el remate pero genial en la combinación; Eto'o solo tiró una vez a portería, en una falta sin peligro alguno.

El duelo fue más bien un Mourinho-Guardiola. Pep no se siente ganador porque, aunque su equipo fue mejor no ganó. Jose se siente triunfador porque el Barça no logró derribar su muralla defensiva. Se le olvida al bueno de Mourinho ue si su táctica salió bien fue únicamente porque Ibra, Keita y Messi/Alves cometieron errores imperdonables ante el marco. Y porque el árbitro se tragó un penalti.

Eto'o disputa el balón con Puyol (Foto, AP, publicada en elmundo.es)

martes, 15 de septiembre de 2009

Laporta, más cerca de su sueño

Joan Laporta, es indudable, ha sido deportivamente el mejor presidente de la historia del Barça. Ha sabido rodearse de gente que entiende de fútbol (Sandro Rosell, Frank Rijkaard, Pep Guardiola, incluso Txiki Begiristain) y, salvo algunas intervenciones de las que ningún presidente puede escapar, se ha mantenido al margen de la política de fichajes. Laporta, deportivamente, se ha limitado a fichar a Eto'o (acierto) y a estirar más el brazo que la manga a la hora de renovar contratos (¿error?). Su otro gran acierto, incuestionable, es alejar a los radicales del Barça.

Joan Laporta ha basado su éxito como presidente en rodearse de los mejores. Y esto le está permitiendo seguir en la presidencia del Barça pese a tener a buena parte de la afición en contra. Sin Rijkaard, Rosell, Guardiola, Ronaldinho, Eto'o, Messi o Iniesta, Laporta no sería hoy el presidente del Fútbol Club Barcelona.

Porque no se debería olvidar que Laporta ha salido abucheado del Camp Nou, ha escuchado incesantes silbidos en el Palau Blaugrana, ha 'superado' por los pelos una moción de censura y ha sido de los pocos pitados en las celebraciones del Triplete. ¿Por qué? No es, pese a todo, un buen gestor del éxito.

Joan Laporta es catalanista. Muy catalanista. Quizás extremadamente catalanista. Eso es respetable, pero no cuando intenta extender este pensamiento entre todas las personas que acuden cada fin de semana al Camp Nou. Laporta ha utilizado la notoriedad del cargo de presidente para intentar influir en la opinión pública; para transmitir su mensaje político. Aunque no dudo de que acude a las manifestaciones a título personal, él debería saber que no es noticia que Joan Laporta ciudadano y abogado acuda a la Diada; es noticia que Joan Laporta presidente del Barça acuda a la Diada.

Pese a ello sigue acudiendo a manifestaciones, desayunos y demás escaparates públicos para, en representación del Barça, propagar su propio mensaje político, que no el del Barça. No solo en eso se equivoca, también lo hace con sus continuos reproches hacia el Real Madrid, que demuestran su nerviosismo. El domingo del famoso 'Al Loro' puso en evidencia su carácter dictatorial; meterse con él es meterse con el Barça.

A esto se une una segunda vuelta de tuerca; hay muchos que piensan que lo que opine Laporta es lo que opina el Barça. Esto no es así ni mucho menos. El himno culé afirma que "tant se val d'on venim, si del sud o del nord, ara estem d'acord, estem d'acord, una bandera ens agermana". Esta es la máxima del Barça, la agrupación, la hermandad bajo unos colores. No la opinión de Laporta.

Personalmente, no entiendo a aquellos que afirman que se sienten menos culés porque Laporta mezcla política y deporte y aleja al Barça de los que no son catalanes. ¿No es, igualmente, mezclar política y deporte alejarse de un equipo que se lleva en el corazón por razones extradeportivas? Pero aún así, es un hecho. Quizás este tipo de culés incapaces de diferenciar deporte y sentimiento de personas y políticas no sean realmente aficionados al fútbol, al menos como yo lo entiendo, pero es un hecho que existen. Y habría un mayor número de 'culés' desconcertados si no fuera por personas como Guardiola, Iniesta, Xavi o Messi que propagan unos valores humanos, de esfuerzo, de sacrificio.

Laporta cerrará su mandato con al menos dos Ligas de Campeones, tres Ligas, una Copa del Rey, una Supercopa europea y tres Supercopas españolas y podrá dedicarse finalmente a su segunda gran afición; la política. Su sueño, quedó claro en el excelente documental FCB Confidencial es ser la primera persona que pase de ser presidente del Barça a presidente de Catalunya.

Hasta entonces tendremos que aguantarle. No olvidemos nadie, ni culés, ni merengues ni catalanes ni españoles que Laporta pasará como han pasado miles de presidentes, entrenadores, directivos y jugadores. Lo que siempre permanece es el Barça. Del mandato de Laporta quedarán, por fortuna, el Barça de Rijkaard y el Barça de Guardiola; no el Barça de la Diada. "Que no os embauquen".
Laporta, realiza la ofrenda floral blaugrana, durante la celebración de la Diada. (Foto: EFE, publicada en elmundo.es)

lunes, 7 de septiembre de 2009

Piqué se consagra

Cuando regresó tras su 'espantada juvenil' al Manchester United nadie pensábamos que Gerard Piqué iba a ser en solo doce meses el líder de la zaga azulgrana y también de la selección española. El crecimiento del central catalán ha sido tan grande y pronunciado que seguramente haya sorprendido hasta a sus más firmes defensores. Piqué ya no es un canterano. Piqué es en estos momentos una de las referencias mundiales.

Piqué había emigrado con 15 años al ManU en una decisión que sorprendió a todo el mundo. Alex Ferguson se enamoró de sus condiciones y el jugador se marchó a probar fortuna pese a que su corazón es netamente culé y su abuelo había sido directivo con José Luis Núñez (¿tendría esto algo que ver?). El caso es que uno de los jugadores más prometedores de la cantera decidía marcharse, por lo que todos pensábamos que jamás regresaría.

Aquella decisión, criticada y polémica en su momento, ha hecho de Gerard Piqué un mejor jugador. Él mismo asegura que aprendió en Inglaterra a defender sin balón, mejoró su ubicación sobre el césped, comprendió que con el físico no basta, sino que es necesario intuir cómo piensa el rival para anticiparte a sus movimientos. En La Masía ya había aprendido a conducir el balón desde atrás, a desplazar el esférico en largo, a abrir el juego; por lo que sus años en Inglaterra le convirtieron en un central muy completo.

Una temporada de cesión en el Real Zaragoza (2006/07) sirvieron para que adquiriera experiencia en la Liga Española y para que ganase confianza y minutos. Volvió a Manchester como un jugador hecho, pero la presencia de hombres como Vidic y Ferdinand, además de la guardia pretoriana de Sir Alex Ferguson, O'Shea y Brown, le convirtieron en el quinto central del equipo. El Barça tenía buenos informes de él y el ManU no le retuvo ante una oferta que hoy parece de risa: 5 millones de euros.

Según se afirmaba en mayo del 2008, cuando firmó por el Barça, Martín Cáceres llegaba para liderar la defensa y Piqué se incorporaba para tapar la momentánea baja de Gabi Milito. Cuatro meses después ya estaba claro que el uruguayo no era ese jugador capaz de marcar una época, aunque Piqué tampoco daba la impresión de llegar a ser lo que es hoy en día. Cumplía con su cometido, ser una alternativa a Márquez y Puyol, pero sin más. Las ausencias del mexicano y el buen funcionamiento del equipo le consolidaron en eje de la zaga y le llegó la internacionalidad. A partir de entonces, tres partidos han marcado su consagración definitiva entre los grandes.

El primero de estos duelos llegó en el Santiago Bernabéu, pero no fue el 2-6, aunque aquella tarde también tuvo una destacadísimas actuación. Fue en marzo, cuando formó en el eje de la selección española y un tanto suyo sirvió para batir a Turquía. Más allá del gol, que le permitió ocupar portadas, lo que destacó fue su solvencia, aplomo y liderazgo. Era un recién llegado y actuaba como tiotular por bajas de compañeros, pero fue el mejor.

El segundo fue el 6 de mayo, en Londres. En Stamford Bridge el Barça caía 1-0 ante el Chelsea y estaba eliminado. Jugaba con diez y varios jugadores se intentaron echar el equipo a la espalda, entre los que se encontraba Piqué: quizás con más corazón que cabeza y no con mucho acierto, pero Gerard estuvo en todas las salsas: subió el esférico, se incorporó al ataque, luchó, probó el disparo... con el fin de llevar a su equipo a Roma. Fue Iniesta quien finalmente marcó el gol del empate, pero Piqué completó una actuación que le confirmó como el pulmón futuro del equipo y nadie olvidará el impetú demostrado.

El tercero fue en Riazor. Ya nadie dudaba de que Piqué es uno de los centrales titulares del Barça y, desde el sábado, también de la selección. Aunque algunos locutores radiofónicos se empeñen a meter con calzador a Raúl Albiol (del que yo también pensaba que era el central del futuro), Piqué se ha ganado el puesto con creces. Es hábil, intuitivo, un completo líder y tiene un carisma especial. por si fuera poco, marcó un gol que muchos '9' del mundo firmarían: se incorporó, recibió, paró la pelota, amagó y engañó al portero con una sangre fría impropia de un central; algo que ya hizo el 2 de mayo en el Bernabéu.

Piqué está en estos momentos entre los mejores centrales del mundo. ¿Quién lo hubiera dicho? Yo, desde luego, no.

Piqué lamenta una ocasión fallada en un partido con el Barça (Foto, AFP, publicada en elmundo.es)