domingo, 8 de marzo de 2009

En el minuto 16

El Barça retornó a la senda de la victoria ante el Athletic. Tras superar con más solvencia de la que parece la vuelta ante el Mallorca (es cierto que Pinto paró el penalti que hubiera supuesto el 2-0, pero los bermellones solo se asomaron al área entre el minuto 43 y el 52) los azulgrana ganaron a los bilbaínos y ofrecieron un auténtico festival ofensivo.

Tras el gol de Sergio Busquets de cabeza el Barça fue un vendaval ante el que nada pudo hacer un bloque aún de resaca por la fiesta que vivió San Mamés el miércoles. Lo cierto es que no necesitaban los leones los puntos y los culés necesitaban recuperar sensaciones. Así que, al colaborar los postes en matener el resultado en 2-0, todos 'contentos' salvo Eto'o, que ya piensa, como de costumbre, en sus estadísticas; ayer trece disparos a cuál más cargado de ansiedad.

Pero aunque al final resultó sencillo, pudo complicarse enormemente. Si Yeste hubiera acertado con los tres palos de la meta de Valdés cuando lo tuvo todo a favor en el minuto 16 todo hubiera sido más complicado, incluso hasta dramático. Pero el genial e inconsistente mediapunta vasco falló y en la siguiente jugada Busquets abrió la lata. En el minuto 16 se resolvió todo.

A partir de entonces, Andrés Iniesta tomó la batuta, Messi puso el miedo y Henry y Eto'o las ocasiones. El francés y, sobre todo, el camerunés, fallaron lo infallable, lo que permitió al Athletic marcharse con un resultado corto. Xavi dirigió sin estridencias y Puyol siguió siendo todo pundonor, lo que quizás le llevó a romperse en el último minuto y le hará perderse el partido del miércoles.

Esa fue la noticia mala; la ausencia de Carles. El miércoles Pep deberá buscar una solución en defensa. Volverá Alves, de centrales actuarán Piqué y Márquez, pero en el lateral zurdo no estarán ni Abidal ni Puyol. Las opciones lógicas pasan por jugar con dos laterales ofensivos alineando a Sylvinho y generando cierto desequilibrio o sacar de inicio a Cáceres, con todo lo que ello conlleva; no saber atacar y defiende mal. La parte positiva del encuentro, como no, los tres puntos que dan tranquilidad. Ahora toca encadenar algunos más.

Sergio abrió el marcador de cabeza (Foto, Enric Fontcuberta, as.com)

miércoles, 4 de marzo de 2009

Un triunfo para confiar


La vuelta de la Copa del Rey ha adquirido más importancia de la que creíamos. Pese a la buena renta lograda en la ida (2-0), los últimos resultados adversos han generado dudas en el entorno del Barça, por lo que más allá de pasar la eliminatoria, esta noche al equipo se le pide un triunfo que acalle, al menos momentáneamente, la palabra crisis.

Pep Guardiola se ha visto en las últimas horas a cambiar su discruso. Si bien cuando la ventaja era amplia advertía que "aún no hemos ganado nada" para evitar la relajación y la temida autocomplacencia, ahora que se habla de cagómetros, canguelo y fin de una equipo inflado el técnico afirma que tiene "la sensación de que ganaremos la Liga". Es claro; si antes no quería confianza, ahora no quiere desconfianza y abatimiento.

El Barça está en una situación privilegiada, aunque estar vivo en ters competiciones no es sinónimo de éxito. Estar líder en Liga, a un paso de la final de Copa y bien encaminado hacia los cuartos de la Champions será sinónimo de éxito cuando se ahuyenten fantasmas y se recupere el juego colectivo que dio el récord de la primera vuelta.

Para ello parece básico un triunfo con buen juego esta noche. Nuestras últimas dudas han hecho creer al Mallorca en la posibilidad de la remontada. Se alude al Getafe de la 2006/07. Ademñas, los 'bermellones' llegan al encuentro en su mejor momento de la temporada, con tres triunfos consecutivos que les han permitido salir de la zona de descenso, cuando hace un mes parecían abocados a la Segunda. Si el cuadro de Gregorio Manzano gana pero queda eliminado, estaremos en la final, pero con cierta sensación de que algo se hunde. Si el Mallorca remonta, tendremos la certeza de que algo se hunde, porque la presión mediática será tan asfixiante que hará mella en un equipo que ya tiró la Liga y la Copa hace dos campañas.

¿Cómo debe afrontar Guardiola este duelo? Sacar a toda la artillería pesada podría suponer un guiño a quienes afirman que tiene miedo. Sacar a todos los suplentes le podría ocasionar críticas foribundas, aunque él demostraría a sus jugadores que no les ha perdido la fe. Mi apuesta es que alineará al equipo de la Copa en el que incluirá a Iniesta y para darle ritmo y algún otro titular para conseguir más 'glamour'. En el banquillo esperarán primeras espadas para bien matar el encuentro o bien intenatr revolucionarlo si fuera (esperemos que no) necesario.

El equipo podría ser el formado por Pinto bajo palos; línea defensiva con Alves, Piqué, Cáceres y Sylvinho; centro del campo para Busquets, Keita y Xavi y línea de ataque con Hleb, Bojan y Andrés. En el banco, junto a Pep, esperarían Messi y Eto'o, además de Puyol.

P.D: Quien programa los horarios es un artista. ¿A nadie se le ha pasado por la cabeza que si hay prórroga el encuentro finalizará cerca de la una de la madrugada?

Alves disputa el balón a Nunes en el último encuentro de Liga (Foto, bermellones.com)

lunes, 2 de marzo de 2009

Causas de una crisis

Aunque siempre intentamos negarlo, es lógico que en toda temporada futbolística los equipos atraviesen baches e, incluso, lleguen momentos de crisis. El Barça, tras la derrota de ayer en el Vicente Calderón, está en uno de esos puntos bajos. La renta de 12 puntos que a casi todos nos hacía pensar que la Liga estaba sentenciada se ha visto reducida a solo 4 en tres jornadas, lo que hecho rebrotar la ilusión por alcanzar el título en el máximo rival.

¿Qué le ha pasado al hasta hace poco intratable Barça para que hayan aparecido dudas? Muchas son las causas, lo complicado es encontrar las soluciones.

El parón invernal llegó en el momento en el que mejor estaba el Barça, cargado de moral tras superar el 'Tourmalet' con pleno.

El mes de enero fue tremendo para los culés. Mientras el Real Madrid tuvo un partido por semana, el Barça tuvo que afrontar dos eliminatorias de la Copa del Rey. Pep Guardiola hizo muchas rotaciones, pero el cansancio hace mella. Hasta la fecha, sus jugadores han tenido que afrontar 41 partidos oficiales en menos de seis meses.

Ya en enero, pese a todo, se vio una cierta caída en el juego. El Barça ya no apabullaba a sus rivales y en la mayoría de ocasiones se veía obligado a remontar.

Si tenía que remontar era precisamente porque se había perdido la seguridad defensiva. Ahora mismo cualquier equipo le hace gol al Barça. Ayer se cometieron muchos errores defensivos y en los dos partidos previos fue Valdés quien falló. La lesión de Abidal descompensa el equipo, puesto que la entrada de Sylvinho ocasiona jugar con dos laterales que 'defienden mal' y la opción Puyol es un parche.

El nivel ofensivo se ha visto algo limitado, aunque se siguen logrando goles con cierta facilidad. Messi, hasta ayer, atravesó un ligero bajón. Eto'o está algo desaparecido desde el día del Betis y ayer tuvo la sentencia. Henry tiene 32 años. Pero estos factores son los menos preocupantes, en los cuatro encuentros sin ganar se ha logrado perforar la meta rival. es la línea que mneos ha acusado el bache.

Xavi no está en su mejor momento, le falta frescura. El desgaste de la Eurocopa tarde o temprano debía pasarle factura, como le pasó al resto de internacionales. Y ante su mal momento la presencia de Iniesta hubiera resultado básica, puesto que es el otro jugador capaz de llevar la manija del equipo. Lamentablemente, Andrés se ha perdido los últimos tres encuentros, aunque estará disponible en breve.

Tampoco Touré y Busquets están tan finos como antaño. Ni Alves. Una temporada tan larga y cargada de partidos pasa factura en algún momento.

El gran error fue la derrota ante el Espanyol. En el campo del Betis se jugó bien, en Lyon se sacó un buen resultado y perder ante el Atlético de Madrid entra en los cálculos, aunque después de adelantarse 0-2 es altamente criticable.

Dicho todo esto, la lectura positiva es que seguimos líderes, obtuvimos un buen resultado en la Champions y estamos cerca de la final de Copa. Guardiola sabía que esto podía suceder, por lo que siempre pidió cautela. El buen momento fue aprovechado para generar un colchón de puntos que diera tranquilidad en los momentos malos. El margen de mejora se ha limitado sustancialmente, pero seguimos líderes.

Pronto volverá Iniesta, Henry lleva dos partidos mojando y el gol de Messi le dará moral. Los jugadores irán retomando su mejor tono físico, puesto que (suponemos) en la planificación deportiva se contaría con llegar a tope en marzo-abril-mayo. Lo más preocupante es la ausencia de Abidal. Ya faltó en noviembre y no se acusó, pero estaba siendo ahora mismo el mejor de la zaga.

La solución, en principio, pasa por ganar tres o cuatro partidos seguidos. Este miércoles es la vuelta de la Copa y, aunque el objetivo es la clasificación y vale una derrota por la mínima, perder supondría aumentar las dudas. Es necesario ganar. También el sábado, ante el Athletic, para frenar la sangría de puntos en Liga. El siguiente duelo es ante el Olympique, la vuelta de octavos. ¿Se imaginan dos nuevos tropiezos antes de esa cita? Habríamos perdido todo el crédito conseguido y el miedo a la eliminación atenazaría a los jugadores.

Toca ganar para generar otra vez confianza. La situación ha pasado a ser preocupante. Pero sería injusto ahora dudar de los mismos jugadores y técnicos que hasta hace un mes nos parecían dioses. Y, no lo olvidemos, también el Real Madrid dejará algún día de ganar.

Eto'o lamenta una ocasión marrada en el calderón (Foto, Chema Díaz, as.com)

miércoles, 25 de febrero de 2009

Gracias, Márquez


Anoche el Barça no realizó un buen partido. Por primera vez en toda la temporada estuvo a merced de un rival, aunque solventó la papeleta en una creciente segunda mitad gracias al gol de Henry. Eso sí, el mejor de la noche fue, sin duda, Márquez.

Uno de los grandes logros de Pep Guardiola es sin duda haber recuperado la mejor versión del 'Kaiser de Michoacán'. Auto-abandonado a su suerte en la última temporada de Rijkaard y con más horas en el vuelo Barcelona-Madrid que en el césped de entrenamiento, con Pep Márquez ha vuelto a ser el líder de la zaga. Porque Puyol es un baluarte y un líder espiritual, pero no tiene la calidad suficiente para liderar la defensa del Barça sobre el campo. Rafa sí.

Anoche el Barça comenzó bien el encuentro. En los cinco primeros minutos el Olympique parecía algo tímido, como si temiera al Barça. Xavi lanzó un gran pase entre líneas al que a punto estuvo de llegar Henry, pero Lloris estuvo muy atento, como toda la noche. Todo cambió, sin embargo, en el minuto 7. Juninho Pernambucano lanzó una falta lateral que Valdés se tragó. Víctor decidió dar un paso al frente para tapar el presunto centro. El brasileño, por contra, tenía otra intención: tirar de forma directa al segundo poste, a ver qué pasaba. Valdés arriesgó, se equivocó y la cagó. Perdió la posición y el esférico acabó en las mallas.

Este gravísimo error de Víctor (el segundo en cuatro días) contagió a todo el equipo. El Lyon se hizo con la manija, desarboló todo el centro del campo culé, tapó a Xavi y salió a la contra con gran peligro. Márquez cometió su único error en un despeje y Benzema lanzó fuera en el uno contra uno. Poco después Eto'o dio la réplica y estrelló el balón en el palo. Fue un espejismo. El Olympique tenía contra las cuerdas al Barça y solo su falta de puntería y algún acierto de Valdés (sobre todo en un centro peligrosísimo dentro del área de Keita que logró salvar) impidieron que antes del descanso la desventaja fuera mayor.

La presión de los franceses era asfixiante, pero fue menguando. Ya en los minutos finales de la primera mitad los de Guardiola lograron poseer la pelota y Busquets a punto estuvo de empatar, pero se encontró el balón y suficiente tuvo con cabecearlo, aunque fuera alto.

En la segunda mitad la decoración cambió sensiblemente. El Olympique, cansado, se replegó. Touré, que alternó aciertos con errores de bulto, asumió el control de la pelota al disponer Xavi de guardaespaldas por doquier. Alves pudo incorporarse más al ataque, aunque sin acierto ninguno. Piqué, Puyol y, sobre todo, Márquez, cerraron atrás y lograron dejar en fuera de juego a Benzema. Sergio se peleó con todo el mundo. Pero ahí se acababa todo. Ahí acababa el 'fútbol' porque Messi lleva tres semanas sin chispa; Eto'o sin Xavi y Messi bien es menos Eto'o y Henry estuvo desasistido. La posesión no se convirtió en peligro.

Solo una falta que sacó con reflejos felinos Lloris y un cabezazo de Piqué pusieron en alerta al Lyon. Hasta que apareció el mejor jugador del partido, Márquez. Messi colgó un saque de esquina y el mexicano peinó con acierto. En el segundo palo estaba Henry, que no desaprovechó su ocasión. Era el minuto 67 y prácticamente ahí se acabó todo.

Los delanteros siguieron desacertados; los centrocampistas peleados y los defensas hicieron caer en la trampa del fuera de juego una y otra vez a Benzema. El Barça había realizado un partido malo, el Olympique ha recibido múltiples elogios pero el resultado es mejor para nosotros que para ellos. Y, lo que es tener calidad, en un mal partido Henry tuvo una y dentro y Eto'o se fabricó una y la mandó al poste. Así que la valoración, en líneas generales, debe ser positiva.

Henry se dispone a celebrar el tanto del empate (Foto, as.com)

martes, 24 de febrero de 2009

En el momento oportuno

Vuelve la Champions League (20.45 horas). La competición por clubes más importante del mundo regresa esta noche con la disputa de varios encuentros de ida de los octavos de final. Y al Barça le llega en el momento oprtuno, aunque pueda parecer lo contrario.

El equipo de Pep Guardiola se ha ganado hasta la fecha el respeto de toda Europa con un fútbol en muchas ocasiones brillante. Con muchas de las mimbres heredadas y varios fichajes, dos de ellos de contrastada solvencia (Piqué y sobre todo Alves), uno cumplidor (Keita) y dos en entredicho (Cáceres y, por encima de cualquier otro, Hleb) se ha situado líder destacado de la Liga, está a un paso de la final de Copa del Rey y afronta con optimismo las rondas de la Liga de Campeones.

Todo esto es así de rotundo aunque los dos últimos 'pinchazos' en la Liga puedan llegar a generar cierta incertidumbre entre los culés y una euforia desmedida en el más inmediato perseguidor. Este bloque ha disputado hasta la fecha 24 partidos de Liga, 8 de Champions y 7 de Copa, con solo cuatro derrotas y cinco empates. Es decir, de 39 partidos ha ganado 30. El equipo es fiable por los cuatro costados y, aunque pueda parecer que hasta ahora nunca se había enfrentado a las 'dudas' que ocasionan pinchar dos veces consecutivas, la realidad es que cuando había disputado los cuatro primeros partidos oficiales ya había sumado dos derrotas y un empate. Los pinchazos han llegado, precisamente, ante los rivalesmás asequibles (los dos últimos en la Liga, el Wisla de Cracovia, el Basilea...)

A mediados de agosto teníamos una plantilla que era la risa para muchos. Un entrenador inexperto, con solo un año de banquillo a sus espaldas y en Tercera; fichajes sin nombre y un delantero centro al que el técnico no quería y que se quedó ante la falta de ofertas y la ausencia de un sustituto de garantías. Los rivales se frotaban las manos; la base del 'proyecto Pep' era muy parecida a la que había conducido al Barça de Rijkaard a dos temporadas de continuos fracasos deportivos.

En la tercera jornada una derrota en Gijón nos hubiera situado en puestos de descenso. El Barça respondió marcando seis. Para esta noche ya se habla de Benzema como el futurible blanco que disparará el canguelo o el miedo azulgrana. Me encanta. Es el mejor momento para dar una lección. ¿Quién no firmaría estar en nuestro pellejo?

Messi, en el duelo ante el Olympique de Lyon de la temporada pasada (Foto, diariosdefutbol.com)

lunes, 23 de febrero de 2009

Hoy hace un año...

No es exactamente hoy, sino mañana, cuando se cumple un año de un hecho que aprecía que iba a cambiar el devenir de la temporada futbolística por completo. Leamos (si nos interesa) con atención y saquemos nuestras propias conclusiones.

24 de febrero de 2008. El Real Madrid de Bernd Schuster, aunque no ha alcanzado la excelencia pretendida, domina con gran autoridad la Liga. Ha alcanzado la friolera (creo recordar) de 49 puntos en la primera vuelta, batiendo todos los registros posibles. Está a punto de disputarse la jornada 25 y lleva más de 20 al frente de la clasificación. El acierto ofensivo de su delantero centro, Van Nistelrooy le ha llevado al liderato. Saben que si el encuentro se tuerce, 'Van Gol' aparecerá. Además, hay plena confianza en 'la mejor defensa del mundo' (Sergio Ramos, Cannavaro, Pepe, Heinze), que cuando está disponible da seguridad. El Real Madrid, se dice pronto, ha llegado a aventajar en 8 puntos al Barça después de ganar en el Camp Nou. Con buen criterio se habló de que esa noche del 21 de diciembre el conjunto blanco se apuntó media Liga.

Sin embargo, algo ha cambiado en las últimas semanas. Tras un inoportuno parón por los compromisos internacionales de la selecciones (el Real Madrid iba lanzado hasta entonces), los blancos cayeron derrotados el 16 de febrero en el Ruiz de Lopera ante el Betis (2-1). El Barça ganó esa misma noche en La Romareda (1-2) y se situó a 5 puntos. Aún así, las sensaciones que desprende el Barça no son del todo positivas. El juego no acaba de convencer. En Madrid se apela a que los blancos han sido el mejor equipo del campeonato hasta la fecha (es totalmente cierto), aunque se empieza a hablar de 'las segundas vueltas de Schuster', en las que sus equipos previos (Xerez, Levante, Getafe) han perdido algo de fuelle. Pero, aunque en Barcelona se cree en la remontada (la plantilla tiene una calidad endiablada) en Madrid se lanzan mensajes de calma; la diferencia futbolística sigue siendo elevada y los 5 puntos permiten trabajar con tranquilidad; existe margen de maniobra.

Pero algo pasa esa tarde del 24 de febrero. El Barça recibe en el Camp Nou al Levante y le endosa una goleada (5-1) en la que, salvo algún error defensivo, el juego es aceptable y la grada disfruta por lo que significan los tres puntos. El sentimiento de euforia es tal que tras el quinto gol, obra de Eto'o a pase de Bojan, el camerunés coge la cámara a un fotógrafo a pie de campo y retrata al de Linyola junto a Puyol. Quedan 13 jornadas, creemos en la remontada.

El Barça ha hecho lo que debía, ha ganado y ha metido presión al Real Madrid, agobiado porque nota el aliento del Barça. Se mide en el Santiago Bernabéu a un Getafe con varias ausencias con la 'obligación' de ganar para evitar que los culés se queden a 2 puntos y haya Liga. Pero el Madrid pierde (0-1) la imbatibilidad en su feudo. El Barça al que algunos sectores habían dado por muerto está a solo 2 puntos. Hay Liga.

La euforia se desata en Barcelona: ya son nuestros, no iban a poder aguantar toda la temporada el mismo ritmo. En Madrid el nerviosismo se palpa: los equipos de Schuster se deshinflan y el Barça tiene mucha calidad. ¡HAY LIGA! Y, como se ha dicho en múltiples ocasiones, los que vienen por detrás con fuerza tienen más ímpetu y menos presión.

Ya sabemos todos cómo acabó la película.

Bojan, retratado por Eto'o (Foto, Bojansite.com)

sábado, 21 de febrero de 2009

Tres puntos, nada más

Esta noche nos medimos al Espanyol (20.00 horas). Es un derbi, epro por encima de todo son tres puntos. Un partido tan importante como cualquier otro, pero para nada trascendental. Entre otras cosas porque el bloque periquito no es de los que denominamos 'de nuestra Liga'.

El Barça llega como líder destacado y el Espanyol como colista con cara de enfermo terminal. Solo Eto'o (23) ha marcador más goles en lo que va de Liga que todo el equipo espanyolista (20). Los barceloneses han acusado en demasía las prolongadas ausencias durante la temporada de dos baluartes como Raúl Tamudo y De la Peña, a lo que se ha unido la mala planificación deportiva, que permitió perder en las últimas horas del mercado de verano a jugadores como Zabaleta y Riera. Además, se ha fichado poco y mal, por lo que aunque la base canterana es buena, no se ha logrado completar una plantilla de garantías. En manos de un técnico inexperto como Tintín Márquez se pusieron pocas cualidades. Por todo ello Mauricio Pochettino ya es el tercero en sentarse en ese banquillo.


Así, este derbi es el más desigual de la historia. El Barça le saca 42 puntos al Espanyol tras 23 jornadas. El Barça camina firme hacia el título y el Espanyol observa con miedo cómo la zona de permanencia está cada semana más lejana. Los culés piensan en el asalto a la Champions y en la positiva ventaja lograda en la Copa del Rey y el Espanyol teme estrenar el nuevo estadio de Cornellá ante (con todos los respetos) un Huesca, un Girona o un Xerez.


Pero, como pasa en todos los partidos, y más en un derbi, cuando el balón eche a rodar, todo eso queda fuera. Los 22 protagonistas intentarán dar lo mejor de sí en busca de una victoria. Pero mientras el Barça tiene la moral por las nubes y sabe que un pinchazo no sería aún dramático, aunque sí preocupante, el Espanyol saldrá con el miedo en el cuerpo de recibir una goleada y que equipos que marcan el descenso como Osasuna o Mallorca se le puedan escapar hasta los 6 puntos. El miedo también juega. Y si alguien debe tener miedo es el Espanyol.


Por otro lado, en el bando azulgrana, cuesta creer que Pep Guardiola no vaya a realizar ninguna rotación en este encuentro. El martes hay octavos de Champions League ante el Olympique de Lyon y el próximo domingo visitamos el Vicente Calderón. Sin duda el encuentro más 'asequible' de la semana es el derbi del Camp Nou. ¿No se sentará esta noche juto a Pep Henry, Alves o Eto'o? El que sabemos que no descansará es Messi, al que en las últimas semanas ha reservado para llegar freco a estos tres duelos. Se admiten sugerencias...


Guardiola y Pochettino, técnicos de ambos conjuntos (Foto, Enric Fontcuberta, as.com)